El canciller argentino, Pablo Quirno, sostuvo este miércoles que Rosalía dio marcha atrás con una publicación crítica hacia la selección argentina después de que la reacción generada en las redes sociales comenzara, según su interpretación, a afectar sus intereses económicos.
La cantante española había compartido un contenido acompañado por la frase «cómo suena la vida ahora que las perlas fueron derrotadas», en alusión a la derrota de Argentina frente a España en la final del Mundial 2026.
La publicación, difundida un día después del encuentro decisivo, provocó numerosos cuestionamientos en las plataformas digitales. Entre las reacciones aparecieron pedidos para devolver las entradas de los próximos conciertos que la artista ofrecerá en Buenos Aires.
Las disculpas de Rosalía
Ante la repercusión alcanzada, Rosalía eliminó el contenido y aseguró que había compartido la publicación sin leer el mensaje que la acompañaba.
«Le di a compartir porque sonaba La Perla y ni leí lo que ponía, mala mía. Perdón», escribió la artista junto a una bandera argentina.
Posteriormente, publicó otro mensaje en el que manifestó: «Solo tengo amor por Argentina».
Durante una entrevista con radio Mitre, Quirno atribuyó la rectificación a la presión ejercida por los usuarios y al posible impacto económico de la controversia.
«Fíjense cómo de alguna manera también la reacción de ese mismo ambiente de red social generó de alguna manera el recule en chancletas, porque salió Rosalía, porque le empezó a doler el bolsillo, a dar marcha atrás», afirmó el canciller.
La denuncia de una campaña contra Argentina
Quirno señaló, además, que durante los últimos días se difundió una campaña contra el país, principalmente a través de las redes sociales.
«Todos hemos visto como argentinos una campaña que se diseminó rápidamente, principalmente por redes sociales, antiArgentina. Además, con cuestiones absolutamente y comprobadamente falsas. Que somos el país más racista del mundo», declaró.
El funcionario incluyó dentro de esa supuesta campaña distintas publicaciones realizadas por personalidades internacionales. Entre ellas mencionó al actor estadounidense Samuel L. Jackson, quien acusó de racismo a la Argentina.
También se refirió a declaraciones del actor español Javier Bardem, quien, después de la final mundialista, cuestionó el respaldo del presidente Javier Milei al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Bardem afirmó que ese posicionamiento provoca que «uno quiera apoyar al otro bando, al bando que no respalda a un criminal de guerra».
«Bardem lo mismo», agregó Quirno. El intérprete español aclaró posteriormente sus palabras y expresó su «cariño, respeto, gratitud y admiración» por Argentina.
Cuatro conciertos en Buenos Aires
La polémica se produjo pocos días antes de la llegada de Rosalía a Buenos Aires. La cantante, que durante julio se presentó en Colombia y Chile como parte de su gira internacional LUX, tiene programados cuatro conciertos en el Movistar Arena.
Las actuaciones se realizarán los días 1, 2, 4 y 6 de agosto. Después de la publicación inicial, numerosos usuarios anunciaron que solicitarían la devolución de las entradas adquiridas.
Sin embargo, los pedidos de reintegro no alcanzaron el 1 % de las 50.000 localidades vendidas. La productora responsable de los espectáculos no informó la cantidad exacta de entradas que fueron devueltas.
El canciller Pablo Quirno afirmó que Rosalía eliminó una publicación crítica hacia la selección argentina porque la reacción de los usuarios comenzó a afectar la venta de entradas para sus conciertos en Buenos Aires. La cantante pidió disculpas y aseguró que compartió el contenido sin leerlo. Las solicitudes de devolución no superaron el 1 % de las 50.000 localidades vendidas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Rosalía descubrió esta semana una de las leyes fundamentales de la diplomacia contemporánea: se puede compartir una publicación sin leerla, pero el algoritmo siempre encuentra a alguien dispuesto a leerla por uno, indignarse en tres idiomas y preguntar dónde está el botón para devolver la entrada. Lo que comenzó como un gesto automático terminó convertido en una crisis internacional administrada con disculpas, banderas argentinas y la velocidad de quien acaba de recordar que tiene cuatro conciertos programados en Buenos Aires.
La publicación celebraba la derrota de Argentina ante España y permaneció en línea el tiempo suficiente para que las redes sociales activaran su protocolo habitual: capturas de pantalla, acusaciones, llamados al boicot y expertos en geopolítica aparecidos repentinamente entre cuentas dedicadas hasta entonces a recomendar perfumes y comentar resultados deportivos. Cuando algunos usuarios comenzaron a mencionar la posibilidad de devolver sus entradas, el debate dejó de ser exclusivamente cultural y adquirió esa dimensión espiritual que suele aportar la tarjeta de crédito.
El canciller Pablo Quirno interpretó la rectificación como un caso de dolor financiero agudo y diagnosticó un “recule en chancletas”, expresión que probablemente no figure en los manuales de relaciones exteriores, pero que resume con notable precisión el desplazamiento veloz desde la provocación digital hasta el mensaje “Solo tengo amor por Argentina”. La diplomacia, después de siglos de tratados y recepciones oficiales, encontró finalmente su forma definitiva: una historia eliminada, una disculpa urgente y un emoji de bandera.
Sin embargo, el anunciado éxodo de espectadores terminó siendo bastante menos cinematográfico de lo que sugerían las plataformas. Las devoluciones no alcanzaron el 1 % de las 50.000 localidades vendidas, por lo que la revolución quedó reducida a un número pequeño, aunque intensamente activo, de usuarios. Rosalía llegará así a Buenos Aires con cuatro funciones previstas y una enseñanza incorporada: antes de compartir una publicación conviene leerla, especialmente cuando el texto menciona a la selección argentina y el calendario inmediato incluye un estadio lleno de argentinos.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El canciller argentino, Pablo Quirno, sostuvo este miércoles que Rosalía dio marcha atrás con una publicación crítica hacia la selección argentina después de que la reacción generada en las redes sociales comenzara, según su interpretación, a afectar sus intereses económicos.
La cantante española había compartido un contenido acompañado por la frase «cómo suena la vida ahora que las perlas fueron derrotadas», en alusión a la derrota de Argentina frente a España en la final del Mundial 2026.
La publicación, difundida un día después del encuentro decisivo, provocó numerosos cuestionamientos en las plataformas digitales. Entre las reacciones aparecieron pedidos para devolver las entradas de los próximos conciertos que la artista ofrecerá en Buenos Aires.
Las disculpas de Rosalía
Ante la repercusión alcanzada, Rosalía eliminó el contenido y aseguró que había compartido la publicación sin leer el mensaje que la acompañaba.
«Le di a compartir porque sonaba La Perla y ni leí lo que ponía, mala mía. Perdón», escribió la artista junto a una bandera argentina.
Posteriormente, publicó otro mensaje en el que manifestó: «Solo tengo amor por Argentina».
Durante una entrevista con radio Mitre, Quirno atribuyó la rectificación a la presión ejercida por los usuarios y al posible impacto económico de la controversia.
«Fíjense cómo de alguna manera también la reacción de ese mismo ambiente de red social generó de alguna manera el recule en chancletas, porque salió Rosalía, porque le empezó a doler el bolsillo, a dar marcha atrás», afirmó el canciller.
La denuncia de una campaña contra Argentina
Quirno señaló, además, que durante los últimos días se difundió una campaña contra el país, principalmente a través de las redes sociales.
«Todos hemos visto como argentinos una campaña que se diseminó rápidamente, principalmente por redes sociales, antiArgentina. Además, con cuestiones absolutamente y comprobadamente falsas. Que somos el país más racista del mundo», declaró.
El funcionario incluyó dentro de esa supuesta campaña distintas publicaciones realizadas por personalidades internacionales. Entre ellas mencionó al actor estadounidense Samuel L. Jackson, quien acusó de racismo a la Argentina.
También se refirió a declaraciones del actor español Javier Bardem, quien, después de la final mundialista, cuestionó el respaldo del presidente Javier Milei al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Bardem afirmó que ese posicionamiento provoca que «uno quiera apoyar al otro bando, al bando que no respalda a un criminal de guerra».
«Bardem lo mismo», agregó Quirno. El intérprete español aclaró posteriormente sus palabras y expresó su «cariño, respeto, gratitud y admiración» por Argentina.
Cuatro conciertos en Buenos Aires
La polémica se produjo pocos días antes de la llegada de Rosalía a Buenos Aires. La cantante, que durante julio se presentó en Colombia y Chile como parte de su gira internacional LUX, tiene programados cuatro conciertos en el Movistar Arena.
Las actuaciones se realizarán los días 1, 2, 4 y 6 de agosto. Después de la publicación inicial, numerosos usuarios anunciaron que solicitarían la devolución de las entradas adquiridas.
Sin embargo, los pedidos de reintegro no alcanzaron el 1 % de las 50.000 localidades vendidas. La productora responsable de los espectáculos no informó la cantidad exacta de entradas que fueron devueltas.
El canciller Pablo Quirno afirmó que Rosalía eliminó una publicación crítica hacia la selección argentina porque la reacción de los usuarios comenzó a afectar la venta de entradas para sus conciertos en Buenos Aires. La cantante pidió disculpas y aseguró que compartió el contenido sin leerlo. Las solicitudes de devolución no superaron el 1 % de las 50.000 localidades vendidas.
Rosalía descubrió esta semana una de las leyes fundamentales de la diplomacia contemporánea: se puede compartir una publicación sin leerla, pero el algoritmo siempre encuentra a alguien dispuesto a leerla por uno, indignarse en tres idiomas y preguntar dónde está el botón para devolver la entrada. Lo que comenzó como un gesto automático terminó convertido en una crisis internacional administrada con disculpas, banderas argentinas y la velocidad de quien acaba de recordar que tiene cuatro conciertos programados en Buenos Aires.
La publicación celebraba la derrota de Argentina ante España y permaneció en línea el tiempo suficiente para que las redes sociales activaran su protocolo habitual: capturas de pantalla, acusaciones, llamados al boicot y expertos en geopolítica aparecidos repentinamente entre cuentas dedicadas hasta entonces a recomendar perfumes y comentar resultados deportivos. Cuando algunos usuarios comenzaron a mencionar la posibilidad de devolver sus entradas, el debate dejó de ser exclusivamente cultural y adquirió esa dimensión espiritual que suele aportar la tarjeta de crédito.
El canciller Pablo Quirno interpretó la rectificación como un caso de dolor financiero agudo y diagnosticó un “recule en chancletas”, expresión que probablemente no figure en los manuales de relaciones exteriores, pero que resume con notable precisión el desplazamiento veloz desde la provocación digital hasta el mensaje “Solo tengo amor por Argentina”. La diplomacia, después de siglos de tratados y recepciones oficiales, encontró finalmente su forma definitiva: una historia eliminada, una disculpa urgente y un emoji de bandera.
Sin embargo, el anunciado éxodo de espectadores terminó siendo bastante menos cinematográfico de lo que sugerían las plataformas. Las devoluciones no alcanzaron el 1 % de las 50.000 localidades vendidas, por lo que la revolución quedó reducida a un número pequeño, aunque intensamente activo, de usuarios. Rosalía llegará así a Buenos Aires con cuatro funciones previstas y una enseñanza incorporada: antes de compartir una publicación conviene leerla, especialmente cuando el texto menciona a la selección argentina y el calendario inmediato incluye un estadio lleno de argentinos.