Victoria Villarruel cuestionó públicamente a Javier Milei después de que el Presidente compartiera en X una publicación de la diputada Lilia Lemoine que vinculaba a la vicepresidenta con Marcela Pagano, exintegrante del bloque oficialista.
La titular del Senado aseguró que le genera «profunda preocupación» que el mandatario replique «insensateces e inventos». Además, afirmó que Milei sostiene «persecuciones imaginarias» que reproduce tanto en Argentina como en el exterior.
El episodio volvió a dejar expuestas las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza. Las diferencias entre Villarruel y sectores cercanos al jefe de Estado vienen profundizándose desde hace meses y, esta vez, derivaron en cuestionamientos directos hacia el Presidente.
«El presidente de la Nación no puede haber twitteado semejante estupidez», escribió Villarruel al responder al intercambio generado en la red social. Su mensaje apuntó directamente contra Lemoine, a quien se refirió como «cerebro de microbio Bolukalo», y reclamó que se presentaran pruebas sobre las acusaciones.
Horas después, ante la repercusión que alcanzaron sus declaraciones, la vicepresidenta profundizó sus cuestionamientos. «Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos», expresó.
Villarruel agregó que tiene «genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior». Sus palabras elevaron el tono de una relación política atravesada desde hace tiempo por diferencias públicas.
Qué dijo Lilia Lemoine que desató la respuesta de Villarruel
El conflicto se originó a partir de un mensaje publicado por Lilia Lemoine en X. La diputada nacional de La Libertad Avanza sostuvo que las publicaciones de Villarruel en esa plataforma serían elaboradas por Marcela Pagano.
«Desde 2024 Marcela Pagano hace las publicaciones de Victoria Villarruel en X. Se las escribe», escribió Lemoine. Según la legisladora, ambas dirigentes habrían tenido «publicaciones espejadas» y operarían de la misma manera.
En su mensaje, Lemoine afirmó que Villarruel y Pagano «operan en coordinación con los castrochavistas». También aseguró que «insultan similar» y «dejan fijados sus tuits de forma parecida».
La diputada agregó que ambas tendrían «trato común con Guillermo Moreno» y las acusó de mostrar desde 2024 un acercamiento hacia sectores del peronismo.
«Confieso haber contribuido fuertemente en haber saboteado sus planes», escribió Lemoine. Según la legisladora, Villarruel y Pagano comparten asesores y fueron cómplices para intentar hacerle juicio político a Javier Milei.
La diputada también cuestionó el vínculo político entre Villarruel y Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la AFA. En ese marco, planteó diferencias respecto de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un asunto sobre el que ambas figuras mantienen posturas contrapuestas.
En otro tramo de su mensaje, Lemoine comparó la relación entre Villarruel y Pagano con la de Rusia e Irán. «Fingen ser enemigos, pero son socios contra Occidente», afirmó.
Según la diputada, el supuesto alineamiento entre Villarruel, Pagano y el gobernador bonaerense Axel Kicillof sería «cada vez más obvio». Milei compartió esa publicación en su cuenta de X, lo que motivó la respuesta pública de la vicepresidenta y volvió a exponer las diferencias internas del oficialismo.
Una pelea que ya había escalado por las dietas legislativas
El enfrentamiento entre Villarruel y Lemoine no comenzó con este episodio. Ambas dirigentes ya habían protagonizado cruces públicos relacionados con las dietas de los legisladores nacionales.
Lemoine había cuestionado la diferencia salarial entre senadores y diputados y atribuyó esa brecha a una decisión de la vicepresidenta en su rol de presidenta del Senado.
«En 2026 los senadores ganan $12 M y los diputados ganan $6 M», había señalado la diputada. Según Lemoine, históricamente los senadores cobraban entre 10% y 15% más que los diputados.
«¿Qué pasó entonces? Pasó que Martín Menem mantuvo austeridad en la Cámara de Diputados y Villarruel decidió aumentar el sueldo de los senadores para quedar bien con la alta política», escribió.
Villarruel respondió con críticas hacia Lemoine y cuestionó su desempeño como legisladora. «Hay que elegir bien a los diputados para que no se dediquen a actividades golpistas, campañas mediáticas y llorar cariño presidencial», expresó.
La vicepresidenta utilizó el término «cerebro de microbio» para referirse a la diputada. Esa expresión volvió a aparecer en sus respuestas vinculadas al conflicto reciente.
Lemoine continuó con sus cuestionamientos y utilizó el apodo «Kukacruel» para referirse a Villarruel, en alusión a una supuesta cercanía con sectores del peronismo.
«Es verdad, Victoria. Tenemos que armar mejores listas para que no se nos metan kukas camuflados como Pagano o vos», escribió la diputada en otro mensaje publicado en X.
Salarios, dietas y una relación complicada entre las cámaras
En paralelo a la disputa política dentro del Congreso, los gremios que representan a los trabajadores legislativos acordaron una actualización salarial del 6,5% para junio, julio y agosto.
El acuerdo fue firmado por representantes de la Asociación del Personal Legislativo (APL), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE Congreso) y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN Congreso). También participaron autoridades de las cámaras de Diputados y Senadores.
La mejora se aplicará de manera escalonada: 2,4% correspondiente a junio, 2,2% a julio y 1,9% a agosto.
El aumento tendrá impacto directo en las dietas de los senadores debido al mecanismo de actualización automática vinculado al salario del personal legislativo. En la Cámara de Diputados, en cambio, cualquier incremento para los legisladores requiere una resolución específica.
Ese mecanismo volvió a quedar en el centro del debate político. El enfrentamiento entre Milei y Villarruel por los incrementos que alcanzan a los integrantes del Senado mantiene la tensión entre ambos sectores.
Tras el acuerdo salarial, los sindicatos plantearon además la necesidad de avanzar en una revisión de los distintos adicionales e ítems que forman parte de los haberes del personal legislativo.
Los representantes gremiales solicitaron la creación de una comisión específica con el objetivo de «normalizar, reglamentar y unificar» esos conceptos para reducir diferencias entre trabajadores que cumplen funciones similares.
El reclamo se enmarca dentro del Estatuto y Escalafón del Personal Legislativo establecido por la Ley 24.600, que regula las condiciones laborales de los empleados del Congreso.
El secretario general de APL, Norberto Di Próspero, señaló que el objetivo es sostener el poder adquisitivo de los trabajadores. Destacó que el acuerdo también contempla la actualización de subsidios vinculados con nacimiento, adopción y fallecimiento.
Di Próspero indicó además que se mantuvieron los puestos de trabajo y que no hubo despidos dentro del personal legislativo durante el período de negociaciones.
La disputa entre Villarruel y sectores cercanos al oficialismo también quedó vinculada con la relación institucional dentro del Congreso. La conducción del Senado y la Cámara de Diputados mantienen distintos alineamientos políticos.
Di Próspero señaló que existe una situación «inédita» debido a la falta de diálogo entre ambas cámaras y sostuvo que la interna política termina teniendo impacto sobre la administración del Congreso y sus trabajadores.
«Estamos ante una situación inédita, difícil, con un Congreso con dos Cámaras totalmente opuestas, que prácticamente no tienen diálogo», afirmó el dirigente gremial.
El sindicalista remarcó que, más allá de las diferencias políticas, el funcionamiento del Congreso debe regirse por la Ley 24.600. También destacó que deben respetarse los mecanismos establecidos para las negociaciones salariales y laborales del personal legislativo.
La interna dentro de La Libertad Avanza volvió a quedar expuesta con el cruce entre Villarruel, Lemoine y Milei, mientras las diferencias políticas atraviesan también la relación institucional entre las dos cámaras del Congreso.
Victoria Villarruel cuestionó públicamente a Javier Milei luego de que el Presidente compartiera en X una publicación de Lilia Lemoine que vinculaba a la vicepresidenta con Marcela Pagano. La titular del Senado expresó «profunda preocupación» por las publicaciones del mandatario y habló de «persecuciones imaginarias», en un nuevo capítulo de la creciente interna dentro de La Libertad Avanza.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La vicepresidenta dijo tener «genuina preocupación» por el estado del Presidente después de que Javier Milei compartiera una publicación de Lilia Lemoine que la vinculaba políticamente con Marcela Pagano. La interna oficialista ya no necesita trascendidos, operadores ni pasillos del Congreso: tiene cuenta en X y trabaja a cielo abierto.
El episodio comenzó con Lemoine asegurando que Pagano escribe desde 2024 las publicaciones de Villarruel, que ambas «operan en coordinación con los castrochavistas» y que hasta tendrían una dinámica comparable con Rusia e Irán. Una construcción geopolítica considerable para una pelea que, como tantas grandes batallas nacionales, terminó desarrollándose entre retuits, respuestas y apodos.
Milei compartió el mensaje y Villarruel respondió sin demasiada diplomacia: «El presidente de la Nación no puede haber twitteado semejante estupidez». Después exigió pruebas y volvió a llamar a Lemoine «cerebro de microbio Bolukalo», confirmando que el protocolo institucional argentino conserva algunas zonas todavía no alcanzadas por Cancillería.
Pero el cruce dejó de ser apenas otra pelea en redes cuando Villarruel afirmó que le preocupa «profundamente» que Milei replique «insensateces e inventos» y mencionó «persecuciones imaginarias» difundidas dentro y fuera del país. La discusión pasó así del barro digital a una acusación política de una gravedad difícil de disimular detrás de un botón de compartir.
El enfrentamiento tampoco nació ayer. Villarruel y Lemoine ya venían cruzándose por las dietas legislativas, con acusaciones de actividades golpistas, «kukas camuflados» y el apodo «Kukacruel». La Libertad Avanza consiguió de ese modo una particular interpretación de la convivencia interna: todos bajo el mismo sello, pero cada uno con su propio lanzallamas.
Mientras tanto, el Congreso suma otra discusión por la actualización salarial de sus trabajadores y el impacto automático sobre las dietas de los senadores. Entre paritarias, cámaras que prácticamente no dialogan y dirigentes oficialistas combatiéndose públicamente, la institucionalidad intenta seguir funcionando con la serenidad de un Renault 12 entrando a boxes en la Fórmula 1.
El oficialismo prometió dar la batalla cultural. Por ahora, una parte importante de la batalla parece ser entre ellos.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Victoria Villarruel cuestionó públicamente a Javier Milei después de que el Presidente compartiera en X una publicación de la diputada Lilia Lemoine que vinculaba a la vicepresidenta con Marcela Pagano, exintegrante del bloque oficialista.
La titular del Senado aseguró que le genera «profunda preocupación» que el mandatario replique «insensateces e inventos». Además, afirmó que Milei sostiene «persecuciones imaginarias» que reproduce tanto en Argentina como en el exterior.
El episodio volvió a dejar expuestas las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza. Las diferencias entre Villarruel y sectores cercanos al jefe de Estado vienen profundizándose desde hace meses y, esta vez, derivaron en cuestionamientos directos hacia el Presidente.
«El presidente de la Nación no puede haber twitteado semejante estupidez», escribió Villarruel al responder al intercambio generado en la red social. Su mensaje apuntó directamente contra Lemoine, a quien se refirió como «cerebro de microbio Bolukalo», y reclamó que se presentaran pruebas sobre las acusaciones.
Horas después, ante la repercusión que alcanzaron sus declaraciones, la vicepresidenta profundizó sus cuestionamientos. «Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos», expresó.
Villarruel agregó que tiene «genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior». Sus palabras elevaron el tono de una relación política atravesada desde hace tiempo por diferencias públicas.
Qué dijo Lilia Lemoine que desató la respuesta de Villarruel
El conflicto se originó a partir de un mensaje publicado por Lilia Lemoine en X. La diputada nacional de La Libertad Avanza sostuvo que las publicaciones de Villarruel en esa plataforma serían elaboradas por Marcela Pagano.
«Desde 2024 Marcela Pagano hace las publicaciones de Victoria Villarruel en X. Se las escribe», escribió Lemoine. Según la legisladora, ambas dirigentes habrían tenido «publicaciones espejadas» y operarían de la misma manera.
En su mensaje, Lemoine afirmó que Villarruel y Pagano «operan en coordinación con los castrochavistas». También aseguró que «insultan similar» y «dejan fijados sus tuits de forma parecida».
La diputada agregó que ambas tendrían «trato común con Guillermo Moreno» y las acusó de mostrar desde 2024 un acercamiento hacia sectores del peronismo.
«Confieso haber contribuido fuertemente en haber saboteado sus planes», escribió Lemoine. Según la legisladora, Villarruel y Pagano comparten asesores y fueron cómplices para intentar hacerle juicio político a Javier Milei.
La diputada también cuestionó el vínculo político entre Villarruel y Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la AFA. En ese marco, planteó diferencias respecto de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un asunto sobre el que ambas figuras mantienen posturas contrapuestas.
En otro tramo de su mensaje, Lemoine comparó la relación entre Villarruel y Pagano con la de Rusia e Irán. «Fingen ser enemigos, pero son socios contra Occidente», afirmó.
Según la diputada, el supuesto alineamiento entre Villarruel, Pagano y el gobernador bonaerense Axel Kicillof sería «cada vez más obvio». Milei compartió esa publicación en su cuenta de X, lo que motivó la respuesta pública de la vicepresidenta y volvió a exponer las diferencias internas del oficialismo.
Una pelea que ya había escalado por las dietas legislativas
El enfrentamiento entre Villarruel y Lemoine no comenzó con este episodio. Ambas dirigentes ya habían protagonizado cruces públicos relacionados con las dietas de los legisladores nacionales.
Lemoine había cuestionado la diferencia salarial entre senadores y diputados y atribuyó esa brecha a una decisión de la vicepresidenta en su rol de presidenta del Senado.
«En 2026 los senadores ganan $12 M y los diputados ganan $6 M», había señalado la diputada. Según Lemoine, históricamente los senadores cobraban entre 10% y 15% más que los diputados.
«¿Qué pasó entonces? Pasó que Martín Menem mantuvo austeridad en la Cámara de Diputados y Villarruel decidió aumentar el sueldo de los senadores para quedar bien con la alta política», escribió.
Villarruel respondió con críticas hacia Lemoine y cuestionó su desempeño como legisladora. «Hay que elegir bien a los diputados para que no se dediquen a actividades golpistas, campañas mediáticas y llorar cariño presidencial», expresó.
La vicepresidenta utilizó el término «cerebro de microbio» para referirse a la diputada. Esa expresión volvió a aparecer en sus respuestas vinculadas al conflicto reciente.
Lemoine continuó con sus cuestionamientos y utilizó el apodo «Kukacruel» para referirse a Villarruel, en alusión a una supuesta cercanía con sectores del peronismo.
«Es verdad, Victoria. Tenemos que armar mejores listas para que no se nos metan kukas camuflados como Pagano o vos», escribió la diputada en otro mensaje publicado en X.
Salarios, dietas y una relación complicada entre las cámaras
En paralelo a la disputa política dentro del Congreso, los gremios que representan a los trabajadores legislativos acordaron una actualización salarial del 6,5% para junio, julio y agosto.
El acuerdo fue firmado por representantes de la Asociación del Personal Legislativo (APL), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE Congreso) y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN Congreso). También participaron autoridades de las cámaras de Diputados y Senadores.
La mejora se aplicará de manera escalonada: 2,4% correspondiente a junio, 2,2% a julio y 1,9% a agosto.
El aumento tendrá impacto directo en las dietas de los senadores debido al mecanismo de actualización automática vinculado al salario del personal legislativo. En la Cámara de Diputados, en cambio, cualquier incremento para los legisladores requiere una resolución específica.
Ese mecanismo volvió a quedar en el centro del debate político. El enfrentamiento entre Milei y Villarruel por los incrementos que alcanzan a los integrantes del Senado mantiene la tensión entre ambos sectores.
Tras el acuerdo salarial, los sindicatos plantearon además la necesidad de avanzar en una revisión de los distintos adicionales e ítems que forman parte de los haberes del personal legislativo.
Los representantes gremiales solicitaron la creación de una comisión específica con el objetivo de «normalizar, reglamentar y unificar» esos conceptos para reducir diferencias entre trabajadores que cumplen funciones similares.
El reclamo se enmarca dentro del Estatuto y Escalafón del Personal Legislativo establecido por la Ley 24.600, que regula las condiciones laborales de los empleados del Congreso.
El secretario general de APL, Norberto Di Próspero, señaló que el objetivo es sostener el poder adquisitivo de los trabajadores. Destacó que el acuerdo también contempla la actualización de subsidios vinculados con nacimiento, adopción y fallecimiento.
Di Próspero indicó además que se mantuvieron los puestos de trabajo y que no hubo despidos dentro del personal legislativo durante el período de negociaciones.
La disputa entre Villarruel y sectores cercanos al oficialismo también quedó vinculada con la relación institucional dentro del Congreso. La conducción del Senado y la Cámara de Diputados mantienen distintos alineamientos políticos.
Di Próspero señaló que existe una situación «inédita» debido a la falta de diálogo entre ambas cámaras y sostuvo que la interna política termina teniendo impacto sobre la administración del Congreso y sus trabajadores.
«Estamos ante una situación inédita, difícil, con un Congreso con dos Cámaras totalmente opuestas, que prácticamente no tienen diálogo», afirmó el dirigente gremial.
El sindicalista remarcó que, más allá de las diferencias políticas, el funcionamiento del Congreso debe regirse por la Ley 24.600. También destacó que deben respetarse los mecanismos establecidos para las negociaciones salariales y laborales del personal legislativo.
La interna dentro de La Libertad Avanza volvió a quedar expuesta con el cruce entre Villarruel, Lemoine y Milei, mientras las diferencias políticas atraviesan también la relación institucional entre las dos cámaras del Congreso.
Victoria Villarruel cuestionó públicamente a Javier Milei luego de que el Presidente compartiera en X una publicación de Lilia Lemoine que vinculaba a la vicepresidenta con Marcela Pagano. La titular del Senado expresó «profunda preocupación» por las publicaciones del mandatario y habló de «persecuciones imaginarias», en un nuevo capítulo de la creciente interna dentro de La Libertad Avanza.
La vicepresidenta dijo tener «genuina preocupación» por el estado del Presidente después de que Javier Milei compartiera una publicación de Lilia Lemoine que la vinculaba políticamente con Marcela Pagano. La interna oficialista ya no necesita trascendidos, operadores ni pasillos del Congreso: tiene cuenta en X y trabaja a cielo abierto.
El episodio comenzó con Lemoine asegurando que Pagano escribe desde 2024 las publicaciones de Villarruel, que ambas «operan en coordinación con los castrochavistas» y que hasta tendrían una dinámica comparable con Rusia e Irán. Una construcción geopolítica considerable para una pelea que, como tantas grandes batallas nacionales, terminó desarrollándose entre retuits, respuestas y apodos.
Milei compartió el mensaje y Villarruel respondió sin demasiada diplomacia: «El presidente de la Nación no puede haber twitteado semejante estupidez». Después exigió pruebas y volvió a llamar a Lemoine «cerebro de microbio Bolukalo», confirmando que el protocolo institucional argentino conserva algunas zonas todavía no alcanzadas por Cancillería.
Pero el cruce dejó de ser apenas otra pelea en redes cuando Villarruel afirmó que le preocupa «profundamente» que Milei replique «insensateces e inventos» y mencionó «persecuciones imaginarias» difundidas dentro y fuera del país. La discusión pasó así del barro digital a una acusación política de una gravedad difícil de disimular detrás de un botón de compartir.
El enfrentamiento tampoco nació ayer. Villarruel y Lemoine ya venían cruzándose por las dietas legislativas, con acusaciones de actividades golpistas, «kukas camuflados» y el apodo «Kukacruel». La Libertad Avanza consiguió de ese modo una particular interpretación de la convivencia interna: todos bajo el mismo sello, pero cada uno con su propio lanzallamas.
Mientras tanto, el Congreso suma otra discusión por la actualización salarial de sus trabajadores y el impacto automático sobre las dietas de los senadores. Entre paritarias, cámaras que prácticamente no dialogan y dirigentes oficialistas combatiéndose públicamente, la institucionalidad intenta seguir funcionando con la serenidad de un Renault 12 entrando a boxes en la Fórmula 1.
El oficialismo prometió dar la batalla cultural. Por ahora, una parte importante de la batalla parece ser entre ellos.