El proyecto de Milei para reformar el Banco Central y limitar a próximas gestiones

Redacción Cuyo News
Redacción Cuyo News
10 min

Javier Milei anunció por cadena nacional una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central destinada, según explicó, a proteger a la entidad de la intervención de “los políticos”. El proyecto propone preservar el valor de la moneda, reforzar la estabilidad de las autoridades monetarias y limitar el financiamiento del fisco, con sanciones penales para funcionarios y legisladores que incumplan las nuevas restricciones.

Con distintos matices, los economistas consultados respaldaron algunos de los cambios propuestos, especialmente aquellos vinculados con la prohibición de financiar al Tesoro. De acuerdo con el anuncio presidencial, el BCRA ya no podrá otorgar adelantos transitorios ni comprar títulos públicos en el mercado primario. La iniciativa también dispone la eliminación de las Letras Intransferibles.

«A partir de ahora es limitar lo que hizo el Central en el pasado, que fue financiar al fisco, comprarle reservas contra Letras Intransferibles, giro de utilidades por diferencia de tipo de cambio, que básicamente los tres son la maquinita. Y limita también un poco de compras de bonos del Tesoro en licitación primaria, pero eso hoy no lo viene haciendo el Banco Central», dijo el economista Fernando Marull.

Restricciones al giro de utilidades

La reforma también endurece las condiciones para transferir dividendos al Tesoro. El reparto de ganancias solo quedaría permitido para cancelar deuda, mientras que las utilidades originadas en variaciones de precios serían destinadas a una reserva técnica.

De esta manera, el Gobierno limitaría una herramienta utilizada por la propia administración actual, que en mayo transfirió $24,4 billones al Tesoro.

«Sorprende que Milei se muestre preocupado por la independencia del BCRA y la financiación al Tesoro considerando que hizo uso, tanto en 2024 como en 2025, de las transferencias de utilidades del Central para alimentar las arcas del Tesoro y para la cancelación de deuda. En efecto, en la gestión de Milei los giros de utilidades ya totalizan el equivalente a US$ 24.200 millones ($ 36,4 billones de pesos)», dijo un informe del CEPA.

El expresidente del Banco Central Martín Redrado sostuvo en la red X que además «se debe eliminar el financiamiento indirecto a través de la integración de los encajes bancarios con títulos públicos» y que esto «debe ir de la mano de la idéntica reducción de los encajes, convergiendo a estándares internacionales y aumentando la capacidad prestable del sector privado».

En la misma línea, Aldo Abram, director ejecutivo de la Fundación Libertad, afirmó que «la prohibición también debería alcanzar la adquisición de títulos públicos en el mercado secundario, porque esa operatoria puede convertirse en una forma indirecta de financiar al Estado y facilitar futuras colocaciones de deuda».

Mayor estabilidad para el directorio

Según anticipó Milei, la eventual destitución de integrantes del directorio del Banco Central requeriría la aprobación de una mayoría especial de dos tercios tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. El mecanismo elevaría las barreras frente a posibles remociones discrecionales dispuestas por el Poder Ejecutivo.

Redrado consideró que también debería reducirse la cantidad de directores a un máximo de seis. Propuso que los nombramientos se distribuyan entre una mayoría sugerida por el oficialismo y una minoría designada por la oposición, con mandatos que no coincidan con el período presidencial.

«El mensaje central es bueno y refuerza la línea de trabajo del tándem Caputo-Bausilli sin dolarización y con Banco Central Murieron varias promesas electorales: chau a la Banca Simons, viva El Peso Argento y tenemos BCRA para rato», dijo un banquero en reserva.

El proyecto, que ingresará el martes al Congreso, también eliminará el mandato múltiple establecido en 2012, que contemplaba la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. En su reemplazo, el Banco Central tendría como objetivo único preservar el valor de la moneda.

«Son medidas que buscan dar certeza del compromiso con cuentas públicas superavitarias, en un contexto donde se incumplió la meta fiscal con el FMI de junio y se busca que el riesgo país siga comprimiendo», dijo Claudio Caprarulo, director de Analytica.

Cuestionamientos al objetivo único

El exdirector del Banco Central Jorge Carrera cuestionó que la entidad quede limitada a un solo objetivo y señaló que «la estabilidad financiera es un objetivo central de la mayoría de los bancos centrales desde la crisis de 2008».

También advirtió que todo endeudamiento debería ser debatido en el Congreso, «no solo el financiamiento del Tesoro al BCRA, sino también el que provene del Banco Nación, de los mercados internacionales y de organismos como el FMI».

En su opinión, los cambios apuntan a tres objetivos: «mover el centro del debate económico desde la recesión y el desempleo en una economía bipolar hacia una discusión estructural de largo plazo, cumplir con un pedido del FMI y prepararse para una eventual derrota electoral del gobierno e intentar dejar al frente del BCRA a un funcionario propio, muy cercano a Caputo, para la próxima administración».

Los anuncios se producen en medio de la incertidumbre de los mercados sobre una posible reversión del programa de ajuste después de las elecciones de 2027. En ese contexto, los analistas coincidieron en que la reforma reduciría las herramientas disponibles para una futura administración.

«Esto es más para el pasado y eventualmente en el futuro limita herramientas en un cambio de gobierno», dijo Marull.

«Es probable que la magnitud de la volatilidad continúe dependiendo de qué fuerzas políticas compitan y de los programas económicos que estas propongan. Sin embargo, al elevar los costos legales e institucionales de un eventual retorno al financiamiento monetario del déficit fiscal, la reforma de la carta orgánica tendería a acotar el conjunto de políticas disponibles para futuras administraciones. En ese caso, incluso cuando el proceso electoral pueda representar una fuente de volatilidad para los activos argentinos, la probabilidad de una reversión abrupta del régimen monetario se vería reducida», dijo un informe del Banco Galicia.

Compartir
🔺 Tendencia
Redacción Cuyo News