El mercado financiero considera que el Gobierno estableció un techo cercano a los $1.500 para el dólar oficial mayorista luego de que operadores detectaran intervenciones oficiales destinadas a contener la cotización.
La City identificó ventas del Tesoro en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), además de movimientos del Banco Central en mercados de futuros y dólar linked. Se trata de una estrategia que no se observaba desde octubre del año pasado, en la previa de las elecciones legislativas.
Durante la última semana de julio, el equipo económico buscó influir sobre el valor de referencia utilizado para instrumentos ajustados por la evolución del dólar oficial, especialmente la letra D31L6, cuyo vencimiento estaba previsto para el viernes.
La intervención del Banco Central y el Tesoro
Según la consultora 1816, el Banco Central dio una señal al mercado al interrumpir una racha compradora de 135 ruedas consecutivas en el mercado spot mientras incrementaba sus operaciones con instrumentos dólar linked.
La consultora señaló que, durante varios meses, el mercado había interpretado que el nivel de $1.400 funcionaba como una referencia que la autoridad monetaria buscaba defender. La nueva señal estaría vinculada con un límite más cercano a los $1.500.
“Mientras se fijaba el A3500 final de la Lelink julio, este martes el Central dio la señal más clara de que no quiere que el FX suba por encima de $1.500: cortó una racha compradora de 135 ruedas en el spot mientras aceleraba ventas de Lelink”, indicó la consultora.
El dólar terminó julio con una suba de apenas 0,2%, luego de haber alcanzado niveles cercanos a los $1.500. El viernes cerró en $1.485.
El rol del mercado de futuros
El Banco Central también participó en el mercado de futuros de dólar. Según Portfolio Personal de Inversiones (PPI), el interés abierto aumentó US$125 millones, el mayor incremento registrado en doce ruedas.
El movimiento estuvo relacionado principalmente con el cierre de posiciones correspondientes a julio y la apertura de nuevos contratos para agosto y meses posteriores.
PPI destacó además que, durante junio, el Banco Central había incrementado por primera vez desde septiembre de 2025 su posición vendida en futuros, al mismo tiempo que aumentaba el interés abierto total del mercado.
La venta de dólares del Tesoro
Los datos monetarios del Banco Central mostraron que el Tesoro realizó ventas de dólares en el MULC ante la imposibilidad de que la autoridad monetaria interviniera directamente dentro de la banda cambiaria.
En concreto, el 28 de julio los depósitos en dólares del Tesoro dentro del Banco Central disminuyeron en US$146 millones, mientras que los depósitos en pesos aumentaron el equivalente a US$141 millones.
Según el análisis de PPI, ese movimiento resulta consistente con una venta de dólares del Tesoro por aproximadamente US$141 millones.
De esta manera, se trató de la primera venta de dólares del Tesoro en el mercado oficial desde octubre del año pasado, cuando también se habían registrado intervenciones cambiarias en la previa de las elecciones legislativas.
El mercado sigue atento a la señal oficial
Los operadores financieros interpretan estas acciones como una señal del Gobierno para limitar movimientos bruscos del tipo de cambio y contener las expectativas del mercado.
La atención estará puesta en si el nivel cercano a $1.500 funciona como una referencia temporal o si representa un nuevo límite dentro de la estrategia cambiaria oficial.
El mercado financiero estima que el Gobierno estableció un límite cercano a los $1.500 para el dólar oficial mayorista luego de detectar intervenciones del Tesoro y del Banco Central. Las operaciones incluyeron ventas de dólares y movimientos en mercados de futuros, en una estrategia que no se observaba desde octubre del año pasado.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
$1.500 parece haberse convertido en la nueva línea roja del dólar oficial. La City detectó movimientos del Gobierno para sostener el tipo de cambio y evitar que el mercado siga empujando la cotización hacia arriba. En Argentina, una cifra redonda puede convertirse rápidamente en una frontera psicológica con cartel de aduana.
El Tesoro volvió a vender dólares y el Banco Central intervino en futuros, una combinación que no aparecía desde antes de las elecciones del año pasado. La escena tuvo algo de control de tránsito financiero: cuando la cotización aceleró, apareció el patrullero monetario a ordenar la fila.
La explicación técnica tiene nombres propios: dólar linked, contratos futuros, reservas y depósitos oficiales. Para quien mira desde afuera, parece un idioma inventado por economistas con demasiado café, pero el resultado se traduce en una pregunta simple: hasta dónde dejarán subir al dólar.
El Gobierno sostiene una estrategia de estabilidad cambiaria mientras busca mantener bajo control las expectativas del mercado. Los inversores, mientras tanto, leen cada movimiento como una señal sobre el próximo límite.
La cotización cerró julio con una suba mínima, aunque después de haber rozado los $1.500. Ahora el mercado observa si esa cifra es un techo temporal o una nueva batalla cambiaria.
En Argentina, a veces el dólar no tiene un precio: tiene una discusión pendiente.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El mercado financiero considera que el Gobierno estableció un techo cercano a los $1.500 para el dólar oficial mayorista luego de que operadores detectaran intervenciones oficiales destinadas a contener la cotización.
La City identificó ventas del Tesoro en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), además de movimientos del Banco Central en mercados de futuros y dólar linked. Se trata de una estrategia que no se observaba desde octubre del año pasado, en la previa de las elecciones legislativas.
Durante la última semana de julio, el equipo económico buscó influir sobre el valor de referencia utilizado para instrumentos ajustados por la evolución del dólar oficial, especialmente la letra D31L6, cuyo vencimiento estaba previsto para el viernes.
La intervención del Banco Central y el Tesoro
Según la consultora 1816, el Banco Central dio una señal al mercado al interrumpir una racha compradora de 135 ruedas consecutivas en el mercado spot mientras incrementaba sus operaciones con instrumentos dólar linked.
La consultora señaló que, durante varios meses, el mercado había interpretado que el nivel de $1.400 funcionaba como una referencia que la autoridad monetaria buscaba defender. La nueva señal estaría vinculada con un límite más cercano a los $1.500.
“Mientras se fijaba el A3500 final de la Lelink julio, este martes el Central dio la señal más clara de que no quiere que el FX suba por encima de $1.500: cortó una racha compradora de 135 ruedas en el spot mientras aceleraba ventas de Lelink”, indicó la consultora.
El dólar terminó julio con una suba de apenas 0,2%, luego de haber alcanzado niveles cercanos a los $1.500. El viernes cerró en $1.485.
El rol del mercado de futuros
El Banco Central también participó en el mercado de futuros de dólar. Según Portfolio Personal de Inversiones (PPI), el interés abierto aumentó US$125 millones, el mayor incremento registrado en doce ruedas.
El movimiento estuvo relacionado principalmente con el cierre de posiciones correspondientes a julio y la apertura de nuevos contratos para agosto y meses posteriores.
PPI destacó además que, durante junio, el Banco Central había incrementado por primera vez desde septiembre de 2025 su posición vendida en futuros, al mismo tiempo que aumentaba el interés abierto total del mercado.
La venta de dólares del Tesoro
Los datos monetarios del Banco Central mostraron que el Tesoro realizó ventas de dólares en el MULC ante la imposibilidad de que la autoridad monetaria interviniera directamente dentro de la banda cambiaria.
En concreto, el 28 de julio los depósitos en dólares del Tesoro dentro del Banco Central disminuyeron en US$146 millones, mientras que los depósitos en pesos aumentaron el equivalente a US$141 millones.
Según el análisis de PPI, ese movimiento resulta consistente con una venta de dólares del Tesoro por aproximadamente US$141 millones.
De esta manera, se trató de la primera venta de dólares del Tesoro en el mercado oficial desde octubre del año pasado, cuando también se habían registrado intervenciones cambiarias en la previa de las elecciones legislativas.
El mercado sigue atento a la señal oficial
Los operadores financieros interpretan estas acciones como una señal del Gobierno para limitar movimientos bruscos del tipo de cambio y contener las expectativas del mercado.
La atención estará puesta en si el nivel cercano a $1.500 funciona como una referencia temporal o si representa un nuevo límite dentro de la estrategia cambiaria oficial.
El mercado financiero estima que el Gobierno estableció un límite cercano a los $1.500 para el dólar oficial mayorista luego de detectar intervenciones del Tesoro y del Banco Central. Las operaciones incluyeron ventas de dólares y movimientos en mercados de futuros, en una estrategia que no se observaba desde octubre del año pasado.
$1.500 parece haberse convertido en la nueva línea roja del dólar oficial. La City detectó movimientos del Gobierno para sostener el tipo de cambio y evitar que el mercado siga empujando la cotización hacia arriba. En Argentina, una cifra redonda puede convertirse rápidamente en una frontera psicológica con cartel de aduana.
El Tesoro volvió a vender dólares y el Banco Central intervino en futuros, una combinación que no aparecía desde antes de las elecciones del año pasado. La escena tuvo algo de control de tránsito financiero: cuando la cotización aceleró, apareció el patrullero monetario a ordenar la fila.
La explicación técnica tiene nombres propios: dólar linked, contratos futuros, reservas y depósitos oficiales. Para quien mira desde afuera, parece un idioma inventado por economistas con demasiado café, pero el resultado se traduce en una pregunta simple: hasta dónde dejarán subir al dólar.
El Gobierno sostiene una estrategia de estabilidad cambiaria mientras busca mantener bajo control las expectativas del mercado. Los inversores, mientras tanto, leen cada movimiento como una señal sobre el próximo límite.
La cotización cerró julio con una suba mínima, aunque después de haber rozado los $1.500. Ahora el mercado observa si esa cifra es un techo temporal o una nueva batalla cambiaria.
En Argentina, a veces el dólar no tiene un precio: tiene una discusión pendiente.