El consumo de los hogares volvió a caer en junio y cortó dos meses consecutivos de recuperación, según el Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). El índice registró un retroceso interanual del 1% y retomó la tendencia negativa observada durante el primer trimestre del año.
En la comparación desestacionalizada frente a mayo, la caída fue del 1,6% durante el sexto mes del año. El dato se conoció pese a que la inflación mostró una desaceleración y se ubicó en el 1,9% mensual durante junio.
Menos inflación, pero con ingresos todavía ajustados
El informe de la CAC señaló que la menor suba de precios permitió reducir parcialmente la presión sobre los ingresos familiares, aunque advirtió que el ingreso disponible todavía presenta una caída interanual al compararlo con un período de recuperación registrado durante 2025.
La entidad explicó que la evolución del consumo dependerá de la continuidad del proceso de desaceleración inflacionaria y de la recuperación del poder adquisitivo de los hogares.
Los rubros más afectados
El análisis por sectores mostró comportamientos dispares. Indumentaria y calzado registró una caída interanual del 4,6%, mientras que transporte y vehículos retrocedió un 7,4%. En tanto, recreación y cultura presentó una baja del 8,1% respecto del mismo período del año anterior.
En contraste, el rubro de vivienda, alquileres y servicios públicos fue el de mejor desempeño, con un crecimiento interanual del 9,4%. Dentro de ese segmento, la demanda eléctrica aumentó un 18,5%.
El resto de los rubros mostró una disminución interanual del 2%, mientras que el nivel general de consumo se mantuvo en valores similares a los registrados en junio de 2019, antes del inicio de la pandemia.
El rol del crédito en la recuperación
La CAC sostuvo que la recuperación del consumo de bienes durables continúa siendo uno de los principales desafíos y señaló que la evolución del crédito será un factor clave para impulsar la demanda de vehículos, electrodomésticos e inmuebles.
El informe destacó que una menor morosidad y una mejora en las condiciones de financiamiento podrían contribuir a reactivar el consumo en los próximos meses, especialmente en aquellos sectores que requieren acceso al crédito para sostener sus ventas.
El consumo de los hogares registró una caída en junio y cortó dos meses consecutivos de recuperación, según el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios. La baja interanual fue del 1% y estuvo acompañada por un retroceso mensual desestacionalizado del 1,6%, pese a la desaceleración de la inflación.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La inflación aflojó, pero el changuito todavía no recibió la buena noticia. El consumo de los hogares volvió a caer en junio después de dos meses de recuperación y mostró que bajar el ritmo de los precios no alcanza si la billetera sigue caminando con el freno de mano puesto.
El dato parece una escena conocida: el cartel de “oferta” está más grande, pero la gente sigue mirando la góndola como si fuera una vidriera de una joyería. La recuperación del consumo necesita algo más que estabilidad de precios: necesita ingresos que aguanten hasta fin de mes.
Según la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, el consumo retrocedió 1% en la comparación interanual y también bajó frente a mayo. Mientras algunos sectores intentan volver a levantarse, otros siguen esperando que el crédito aparezca como ese amigo que siempre dice que llega y aparece tres horas después.
Indumentaria, transporte y recreación quedaron entre los rubros más golpeados, mientras vivienda, alquileres y servicios públicos mostraron una mejora. La economía familiar parece moverse con dos velocidades: una donde algunos gastos recuperan terreno y otra donde el bolsillo sigue haciendo equilibrio.
El consumo no desapareció, pero todavía avanza con la cautela de quien entra a una tienda, mira los precios, pregunta y dice “después vuelvo”.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El consumo de los hogares volvió a caer en junio y cortó dos meses consecutivos de recuperación, según el Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). El índice registró un retroceso interanual del 1% y retomó la tendencia negativa observada durante el primer trimestre del año.
En la comparación desestacionalizada frente a mayo, la caída fue del 1,6% durante el sexto mes del año. El dato se conoció pese a que la inflación mostró una desaceleración y se ubicó en el 1,9% mensual durante junio.
Menos inflación, pero con ingresos todavía ajustados
El informe de la CAC señaló que la menor suba de precios permitió reducir parcialmente la presión sobre los ingresos familiares, aunque advirtió que el ingreso disponible todavía presenta una caída interanual al compararlo con un período de recuperación registrado durante 2025.
La entidad explicó que la evolución del consumo dependerá de la continuidad del proceso de desaceleración inflacionaria y de la recuperación del poder adquisitivo de los hogares.
Los rubros más afectados
El análisis por sectores mostró comportamientos dispares. Indumentaria y calzado registró una caída interanual del 4,6%, mientras que transporte y vehículos retrocedió un 7,4%. En tanto, recreación y cultura presentó una baja del 8,1% respecto del mismo período del año anterior.
En contraste, el rubro de vivienda, alquileres y servicios públicos fue el de mejor desempeño, con un crecimiento interanual del 9,4%. Dentro de ese segmento, la demanda eléctrica aumentó un 18,5%.
El resto de los rubros mostró una disminución interanual del 2%, mientras que el nivel general de consumo se mantuvo en valores similares a los registrados en junio de 2019, antes del inicio de la pandemia.
El rol del crédito en la recuperación
La CAC sostuvo que la recuperación del consumo de bienes durables continúa siendo uno de los principales desafíos y señaló que la evolución del crédito será un factor clave para impulsar la demanda de vehículos, electrodomésticos e inmuebles.
El informe destacó que una menor morosidad y una mejora en las condiciones de financiamiento podrían contribuir a reactivar el consumo en los próximos meses, especialmente en aquellos sectores que requieren acceso al crédito para sostener sus ventas.
El consumo de los hogares registró una caída en junio y cortó dos meses consecutivos de recuperación, según el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios. La baja interanual fue del 1% y estuvo acompañada por un retroceso mensual desestacionalizado del 1,6%, pese a la desaceleración de la inflación.
La inflación aflojó, pero el changuito todavía no recibió la buena noticia. El consumo de los hogares volvió a caer en junio después de dos meses de recuperación y mostró que bajar el ritmo de los precios no alcanza si la billetera sigue caminando con el freno de mano puesto.
El dato parece una escena conocida: el cartel de “oferta” está más grande, pero la gente sigue mirando la góndola como si fuera una vidriera de una joyería. La recuperación del consumo necesita algo más que estabilidad de precios: necesita ingresos que aguanten hasta fin de mes.
Según la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, el consumo retrocedió 1% en la comparación interanual y también bajó frente a mayo. Mientras algunos sectores intentan volver a levantarse, otros siguen esperando que el crédito aparezca como ese amigo que siempre dice que llega y aparece tres horas después.
Indumentaria, transporte y recreación quedaron entre los rubros más golpeados, mientras vivienda, alquileres y servicios públicos mostraron una mejora. La economía familiar parece moverse con dos velocidades: una donde algunos gastos recuperan terreno y otra donde el bolsillo sigue haciendo equilibrio.
El consumo no desapareció, pero todavía avanza con la cautela de quien entra a una tienda, mira los precios, pregunta y dice “después vuelvo”.