Una denuncia administrativa presentada ante la Subsecretaría de Control de Gestión contra dos exjefes de la Policía de San Juan y una actual integrante de la Plana Mayor generó controversia dentro del ámbito de la seguridad provincial.
La presentación solicita investigar posibles incompatibilidades, superposición de funciones y percepción simultánea presuntamente irregular de remuneraciones o haberes de retiro.
Los señalados son Luis Walter Martínez, Abel Hernández y Patricia Herrera. Desde sus respectivos entornos rechazaron los cuestionamientos y sostuvieron que la denuncia carece de sustento. Además, interpretaron que existe un trasfondo político destinado a perjudicar sus nombres y trayectorias profesionales.
El momento de la presentación también quedó bajo discusión debido a que los ascensos y la cobertura de cargos importantes dentro de la Policía están próximos a definirse.
Qué sostiene la denuncia
El documento que solicita iniciar una investigación administrativa ingresó el lunes 10 de agosto. Fuentes vinculadas con el proceso señalaron como impulsor de la presentación a Oscar Vanetti, ex tesorero de la fuerza de seguridad que fue condenado por el desvío de fondos estatales.
La propia presentación advierte que “no afirma anticipadamente de delitos ni atribuye responsabilidades individuales”, aunque solicita verificar diferentes situaciones relacionadas específicamente con Martínez, Hernández y Herrera.
En el caso del comisario general retirado Abel Hernández, quien se desempeñó como jefe de asesores y subsecretario de Seguridad, el planteo sostiene que habría percibido simultáneamente su haber de retiro policial junto con salarios, suplementos o adicionales provenientes del Estado.
Según la denuncia, esa situación se habría producido sin la correspondiente suspensión del beneficio o sin encontrarse alcanzado por un régimen de excepción.
Respecto del exjefe de la Policía de San Juan Luis Walter Martínez, el documento plantea una posible incompatibilidad entre su haber previsional y la remuneración correspondiente al cargo que desempeñó.
La tercera situación señalada corresponde a Patricia Herrera, actual autoridad dentro de la estructura policial.
La presentación sostiene que Herrera se desempeñaría simultáneamente como personal superior en actividad dentro de la Dirección de Instrucción y Formación Policial (D-6) y como rectora remunerada del Instituto Superior de Formación Técnica en Seguridad Pública.
El planteo solicita determinar si se trata de dos prestaciones públicas autónomas, diferenciadas y compatibles, con horarios y certificaciones independientes, o si existe una remuneración duplicada correspondiente a una misma función.
La respuesta de los entornos de los denunciados
Desde los sectores cercanos a los tres señalados rechazaron de manera contundente la denuncia administrativa y sostuvieron que se trata de un intento de afectar sus nombres y carreras profesionales.
El cuestionamiento adquirió particular relevancia en el caso de Herrera, debido a que aparece entre las autoridades con posibilidades de ascender dentro de la estructura policial.
Desde su entorno señalaron que ejerce la docencia desde hace 23 años y argumentaron que esa actividad no se encuentra alcanzada por la incompatibilidad denunciada.
También afirmaron que actualmente se encuentra de licencia por razones particulares respecto de su actividad docente y ejerce únicamente el cargo de Comisario General.
Herrera integra el grupo de diez autoridades que cuentan con posibilidades de ser designadas para ocupar altos cargos actualmente vacantes dentro de la Policía de San Juan.
Los allegados a los denunciados consideran que la existencia de una presentación de estas características podría dejar una observación en el legajo y afectar la reputación profesional en momentos en que están próximos a resolverse los ascensos.
El argumento sobre otros antecedentes
Los entornos de los señalados también denunciaron una supuesta direccionalidad en la presentación y aseguraron que situaciones similares se produjeron anteriormente con otras autoridades.
Entre los nombres mencionados aparecen el comisario general Eduardo Lirola; el actual jefe de la Policía de San Juan, Néstor Álvarez; el exsubjefe de la fuerza, Diego Morales; y el exjefe de Protección Civil, Carlos Heredia, además de otros funcionarios policiales que actualmente cumplen tareas dentro de la Secretaría de Seguridad.
Según esta postura, la normativa vigente correspondiente a la Ley de Retiros permitiría esas situaciones. Los allegados argumentaron que, en caso contrario, las respectivas asesorías letradas no habrían avalado los decretos mediante los cuales se realizaron los nombramientos.
Hasta el momento, no está definido qué curso tendrá la presentación realizada ante la Subsecretaría de Control de Gestión ni si derivará en una investigación administrativa con nuevas medidas.
El episodio tiene como antecedente la situación judicial de Oscar Vanetti, señalado por fuentes vinculadas con el proceso como impulsor de la denuncia.
Vanetti, quien se desempeñó como tesorero de la fuerza, fue posteriormente exonerado y condenado a tres años de prisión efectiva por peculado mediante un juicio abreviado.
En ese mismo proceso fue condenada su esposa, Ivana Olivares, quien recibió una pena de dos años y seis meses de prisión condicional.
Mientras se espera determinar si la presentación administrativa avanzará, la controversia coincide con una etapa particularmente sensible dentro de la Policía de San Juan por la proximidad de las definiciones sobre ascensos y cargos vacantes.
Una denuncia administrativa presentada ante la Subsecretaría de Control de Gestión apunta contra Luis Walter Martínez, Abel Hernández y Patricia Herrera por presuntas incompatibilidades y superposición de remuneraciones. Desde los entornos de los señalados rechazaron las acusaciones y sostuvieron que carecen de sustento. Además, vincularon la presentación con la proximidad de la definición de ascensos dentro de la Policía de San Juan.
Tres nombres importantes de la Policía de San Juan, una denuncia administrativa y los ascensos esperando a la vuelta de la esquina. La presentación contra Luis Walter Martínez, Abel Hernández y Patricia Herrera ingresó en la Subsecretaría de Control de Gestión y abrió una discusión que rápidamente dejó de ser solamente contable. Desde los entornos de los señalados sostienen que el expediente tiene menos de incompatibilidad administrativa y más de oportunidad política.
La denuncia pide investigar posibles superposiciones de funciones y cobros simultáneos de remuneraciones o haberes de retiro. No atribuye anticipadamente delitos ni responsabilidades individuales, pero pone tres nombres bajo la lupa justo cuando la Policía comienza a mirar el tablero de ascensos. Una coincidencia de calendario tan delicada como recibir una inspección de bromatología cinco minutos antes de inaugurar el carrito de panchos.
El planteo sostiene que Abel Hernández y Luis Walter Martínez habrían percibido haberes previsionales mientras desempeñaban funciones remuneradas en el Estado. En el caso de Patricia Herrera, cuestiona su desempeño dentro de la Dirección de Instrucción y Formación Policial y su cargo remunerado como rectora de un instituto de formación en seguridad.
El entorno de Herrera respondió que no existe incompatibilidad porque ejerce la docencia desde hace 23 años y esa actividad tendría un tratamiento particular. Además, aseguraron que actualmente se encuentra de licencia por razones particulares en la docencia y ejerce únicamente como Comisario General. El detalle importa especialmente porque Herrera figura entre las autoridades con posibilidades de ocupar uno de los altos cargos vacantes de la fuerza.
Los allegados a los denunciados también señalaron que situaciones similares se registraron con otras autoridades policiales y funcionarios vinculados con Seguridad, sin generar cuestionamientos equivalentes. Su argumento es que la normativa sobre retiros permitiría esas designaciones y que, de existir una incompatibilidad evidente, las asesorías jurídicas no habrían avalado los respectivos decretos.
Fuentes vinculadas con el proceso señalaron como impulsor de la presentación a Oscar Vanetti, ex tesorero de la fuerza que fue condenado por peculado tras el desvío de fondos estatales. Ese antecedente no determina por sí mismo la validez o invalidez de la denuncia actual, pero agrega combustible a una disputa que ya venía con el tanque bastante lleno.
Por ahora, ni siquiera está definido qué curso tendrá la presentación administrativa. Lo concreto es que los tres nombres quedaron incorporados a una denuncia mientras se acerca una definición sensible dentro de la estructura policial. En la carrera por los ascensos, alguien decidió que antes de mirar las estrellas convenía revisar los legajos.