Un sismo de magnitud 7,2 sacudió este jueves la región de Ayacucho, en Perú, y provocó deslizamientos de tierra y rocas en sectores cercanos a Coracora. Las autoridades comenzaron a desplegar relevamientos para determinar la existencia de personas damnificadas, heridas y daños materiales.
Las primeras imágenes difundidas por habitantes de la zona mostraron el momento del movimiento telúrico y el desprendimiento de materiales desde las laderas de los cerros. En distintos videos se observaron grandes nubes de polvo formadas por la caída de tierra y piedras.
El fenómeno generó preocupación entre los residentes, muchos de los cuales salieron rápidamente a las calles ante la intensidad del movimiento.
Qué informó el alcalde de Parinacochas
El alcalde provincial de Parinacochas, Yony Reyes Anampa, señaló que las autoridades se encuentran recopilando información para establecer el alcance del sismo.
“En la misma ciudad de Coracora no hubo hechos que lamentar, pero las autoridades están activadas de manera multisectorial para elaborar los reportes correspondientes. Al parecer, la magnitud más fuerte se registró al norte de Coracora”, declaró Reyes Anampa.
El jefe comunal indicó además que representantes de distintos sectores, junto con el gobernador de Ayacucho, comenzaron a desplazarse hacia las áreas afectadas para supervisar la situación.
Reyes Anampa explicó que se encontraba en Lima y adelantó que las autoridades presentarían posteriormente un informe oficial con las cifras de posibles daños, damnificados o personas heridas.
Descartaron una alerta de tsunami
La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó la posibilidad de un tsunami como consecuencia del terremoto.
Según el análisis del Centro Nacional de Alerta de Tsunamis, el epicentro del movimiento se localizó a 35 kilómetros al norte de Coracora y a 108 kilómetros de profundidad.
Los especialistas determinaron que el evento sísmico no presentaba las condiciones necesarias para generar una ola de gran magnitud sobre el litoral peruano.
El temblor fue percibido con intensidad III-IV en Coracora y también se sintió en otras ciudades del sur del país. Pese a que se descartó un tsunami, las autoridades señalaron que continuarán con la vigilancia.
Las recomendaciones ante un sismo
Frente a un movimiento telúrico, los especialistas recomiendan mantener la calma y evaluar rápidamente el lugar antes de desplazarse.
El comandante Carlos Paredes, especialista en rescate del equipo USAR, recomendó que quienes se encuentren en el último nivel de un edificio permanezcan en una zona segura durante el sismo y eviten intentar bajar por las escaleras mientras continúa el movimiento.
En caso de encontrarse en una azotea, la indicación es mantenerse alejado de los bordes para reducir el riesgo de caídas.
El especialista también remarcó la importancia de prepararse previamente para escenarios adversos, identificar puntos sólidos dentro de viviendas y edificios y considerar que la asistencia externa puede demorar en llegar.
También advirtió que estrategias conocidas como el denominado “triángulo de la vida” no funcionan necesariamente en todas las situaciones, por lo que recomendó priorizar la identificación anticipada de zonas seguras y estructuras resistentes.
Mientras continúan los relevamientos en Ayacucho, las autoridades mantienen activados los mecanismos de emergencia y recopilan información para establecer con precisión el impacto que dejó el sismo en las zonas más cercanas al epicentro.
Un sismo de magnitud 7,2 sacudió este jueves la región de Ayacucho, en Perú, con epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora y a 108 kilómetros de profundidad. El movimiento provocó deslizamientos de tierra y rocas, mientras las autoridades comenzaron a relevar posibles daños y damnificados. La Marina descartó riesgo de tsunami.
Magnitud 7,2, deslizamientos en los cerros y una región entera pendiente de los reportes oficiales. El fuerte sismo que golpeó Ayacucho obligó a activar operativos, relevar daños y convertir en prioridad algo bastante menos abstracto que cualquier debate de escritorio: saber quién necesita ayuda y dónde.
Las imágenes difundidas desde Coracora mostraron desprendimientos de tierra y piedras bajando por las laderas, con enormes nubes de polvo sobre zonas montañosas. En esos momentos, el celular deja de ser cámara de vacaciones y pasa a funcionar como acta urgente de una geografía que decidió moverse sin pedir permiso.
El alcalde de Parinacochas, Yony Reyes Anampa, aseguró que en la ciudad de Coracora no se registraron hechos que lamentar y explicó que las autoridades trabajan de manera multisectorial para consolidar la información. El operativo quedó en esa fase tan conocida después de una emergencia: primero contar, después confirmar y recién entonces hablar con números que no cambien cada diez minutos.
La Marina de Guerra del Perú descartó una alerta de tsunami porque, pese a la magnitud, el evento no reunió las condiciones necesarias para generar una gran ola en el litoral. Una buena noticia en una jornada en la que cada comunicado oficial se leyó con la atención de quien espera que el próximo dato sea simplemente menos grave que el anterior.
Mientras continúan los relevamientos, especialistas insistieron en mantener la calma, identificar zonas seguras y evitar improvisaciones durante un temblor. Porque en un país acostumbrado a convivir con actividad sísmica, la prevención no debería ser un PDF guardado en una computadora pública.
La tierra se movió fuerte. Ahora toca que la información se mueva más rápido.