Desde este 1 de septiembre comenzó el período de veda para la pesca en diques y embalses de San Juan, una medida que permanecerá vigente hasta el 30 de noviembre inclusive y que tiene como objetivo favorecer la conservación de las especies durante una etapa sensible de su ciclo biológico.
La disposición de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable regula la actividad durante los próximos tres meses y establece distintas condiciones según cada espejo de agua de la provincia.
Los diques Caracoles, Cauquenes y San Agustín, por su parte, continuarán sujetos a las disposiciones específicas que ya se encontraban vigentes.
La entrada en vigencia de la veda no significa que la pesca deportiva quede completamente prohibida en toda la provincia. Cuesta del Viento y Punta Negra tendrán excepciones, aunque sujetas a límites determinados sobre días habilitados, sectores y cantidad de ejemplares que pueden extraerse.
Cuesta del Viento y Punta Negra, las excepciones
En el Dique Cuesta del Viento continuará permitida la pesca deportiva de pejerrey durante todo el período de veda, con un límite de 10 ejemplares por pescador por día.
En Punta Negra también estará habilitada la actividad, aunque solamente durante septiembre. La pesca de pejerrey podrá realizarse los sábados, domingos y feriados, con un máximo de 10 ejemplares diarios por persona.
Durante septiembre también estará autorizada la pesca desde embarcaciones en Punta Negra, pero únicamente en el sector comprendido entre el Paredón y el Cerro de la Sal, sin posibilidad de superar ese límite.
Restricciones según cada ambiente
La normativa contempla además diferentes condiciones de extracción, períodos de devolución obligatoria y restricciones particulares de acuerdo con cada ambiente. Por ese motivo, desde Ambiente recomiendan consultar las reglas correspondientes antes de comenzar una jornada de pesca.
La medida busca compatibilizar una actividad recreativa y deportiva con creciente presencia en los diques sanjuaninos con la protección de los ecosistemas acuáticos y la conservación de las poblaciones de peces para las próximas temporadas.
Desde este 1 de septiembre rige la veda para la pesca en diques y embalses de San Juan, una medida que se extenderá hasta el 30 de noviembre inclusive para proteger las especies durante una etapa sensible de su ciclo biológico. Cuesta del Viento y Punta Negra tendrán excepciones para la pesca deportiva, aunque con límites específicos.
Septiembre llegó a San Juan con una noticia capaz de poner a prueba una de las virtudes menos desarrolladas de cualquier pescador: la paciencia. Desde este lunes comenzó la veda en diques y embalses de la provincia, una pausa reglamentaria destinada a que los peces puedan atravesar una etapa sensible de su ciclo biológico sin tener que esquivar anzuelos como si estuvieran participando de una versión acuática de Los juegos del hambre.
La medida se extenderá hasta el 30 de noviembre, aunque la naturaleza administrativa argentina, siempre dispuesta a demostrar que incluso una prohibición puede venir acompañada de excepciones, dejó algunas puertas abiertas. Cuesta del Viento y Punta Negra permitirán continuar con determinadas modalidades de pesca deportiva, bajo condiciones precisas que conviene conocer antes de llegar con la caña, la conservadora y una interpretación excesivamente creativa de la normativa.
En Cuesta del Viento podrán extraerse hasta 10 pejerreyes por pescador y por día durante todo el período. Punta Negra, en cambio, ofrece una versión más selectiva: durante septiembre habrá pesca los sábados, domingos y feriados, también con un máximo de 10 ejemplares diarios. Para quienes salgan en embarcación, además, existe un territorio perfectamente delimitado entre el Paredón y el Cerro de la Sal. Más allá de allí, el reglamento deja de ser una sugerencia y vuelve a convertirse en reglamento.
La recomendación oficial es revisar las condiciones correspondientes a cada ambiente antes de iniciar una jornada. Porque durante estos tres meses la pesca sanjuanina no desaparece, pero adquiere algo parecido a un manual de instrucciones: fechas, cupos, sectores y devolución obligatoria según el lugar. Todo para que los peces lleguen a la próxima temporada con más posibilidades de seguir nadando y los pescadores con algo más importante que una buena historia sobre aquel ejemplar gigantesco que, naturalmente, siempre termina escapándose.