La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) adjudicó a Raytheon un contrato por hasta US$ 603 millones para la producción y sostenimiento del radar AN/APQ-188 destinado a los bombarderos estratégicos B-52.
El acuerdo permitirá continuar con la modernización de estas aeronaves mediante la incorporación de un nuevo radar de barrido electrónico activo (AESA).
Un contrato para producir y sostener el AN/APQ-188
El contrato fue otorgado el 21 de agosto de 2026 a Raytheon, con sede en El Segundo, California, bajo la modalidad de entrega indefinida y cantidad indefinida (IDIQ).
El acuerdo establece un techo de US$ 603 millones y contempla trabajos relacionados con la producción y el sostenimiento de los radares destinados a la flota de B-52.
La USAF comprometió inicialmente US$ 46.008.396 correspondientes a fondos del presupuesto fiscal de 2026 destinados a la adquisición de aeronaves.
Ese monto fue asignado mediante la orden inicial de entrega, mientras que el contrato contempla la realización de trabajos hasta el 20 de agosto de 2031.
Dónde se realizarán los trabajos
Las actividades vinculadas con el programa se desarrollarán en instalaciones ubicadas en Forrest, Mississippi; El Segundo, California; McKinney, Texas; y Warner Robins, Georgia.
La adquisición se realizó mediante un procedimiento de fuente única, mientras que el Centro de Gestión del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea (AFLCMC), ubicado en la Base Aérea Wright-Patterson, Ohio, actúa como organismo contratante.
La incorporación del AN/APQ-188 forma parte del proceso de modernización de los bombarderos estratégicos B-52, con el objetivo de actualizar sus capacidades mediante un sistema de radar AESA de nueva generación.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos adjudicó a Raytheon un contrato de hasta US$ 603 millones para producir y sostener el radar AN/APQ-188 destinado a los bombarderos estratégicos B-52. El acuerdo, otorgado en agosto de 2026, forma parte del proceso de modernización de la flota e incluye trabajos previstos hasta agosto de 2031.
El B-52 es uno de esos aviones que parecen haberse tomado personalmente la idea de no jubilarse nunca. Entró en servicio cuando buena parte de la tecnología actual todavía pertenecía al terreno de la ciencia ficción y, más de siete décadas después, continúa recibiendo actualizaciones como quien cambia el teléfono para seguir usando exactamente los mismos contactos. Ahora, la Fuerza Aérea de Estados Unidos decidió invertir hasta US$ 603 millones para incorporar y sostener el radar AN/APQ-188, una nueva pieza destinada a mantener vigente al bombardero estratégico durante los próximos años.
El contrato quedó en manos de Raytheon y contempla la producción y mantenimiento del sistema de radar de barrido electrónico activo AESA. La USAF comprometió inicialmente poco más de US$ 46 millones, mientras que el acuerdo completo podrá extenderse hasta agosto de 2031. En otras palabras, Washington vuelve a demostrar que cuando encuentra una plataforma militar que funciona, la respuesta institucional no necesariamente es reemplazarla: también existe la opción de actualizarla hasta que los nietos de sus primeros pilotos pregunten si todavía sigue volando.
Los trabajos estarán distribuidos entre instalaciones de Mississippi, California, Texas y Georgia, con el Centro de Gestión del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea como organismo contratante. El procedimiento fue de fuente única, una fórmula administrativa que en este caso garantiza que el radar tenga un proveedor definido y que el B-52 continúe acumulando décadas de servicio con la tranquilidad de quien ya perdió la cuenta de cuántas modernizaciones lleva encima.
La actualización del radar forma parte de un programa más amplio para extender las capacidades del bombardero. Mientras otras aeronaves llegan al servicio rodeadas de presentaciones futuristas, el B-52 conserva una estrategia bastante menos ostentosa: seguir ahí. Cambian los sistemas, cambian los sensores, cambian las generaciones de tripulantes y, de algún modo, el veterano bombardero continúa consiguiendo presupuesto para una nueva temporada.