Morgan Stanley mantiene una visión constructiva sobre la recuperación económica de Argentina, aunque reconoce que entre los inversores todavía predomina la cautela. El banco de inversión estadounidense considera que la desinflación comienza a convertirse en uno de los factores que podrían sostener una mejora de la actividad, aunque advierte que el proceso será gradual y podría atravesar nuevos episodios de volatilidad.
“Seguimos anticipando una mejora muy gradual en la manufactura, la construcción y las ventas minoristas a partir de algún momento del segundo semestre de 2026”, señaló la entidad financiera. Según el análisis, esa recuperación estaría acompañada por una mejora progresiva de los salarios reales y una lenta reactivación del crédito.
Para Morgan Stanley, “los datos económicos son mucho más relevantes” que los índices de aprobación o la intención de voto al momento de evaluar la trayectoria de la economía. En ese sentido, el banco destacó que “los datos recientes de inflación, la mejora en el crédito corporativo y el retorno gradual de proyectos de infraestructura con financiación privada” respaldan su escenario para Argentina.
La entidad considera que esos elementos podrían permitir que la economía avance desde una etapa de estabilización hacia una recuperación de mayor alcance. Sin embargo, mantuvo la cautela respecto de la velocidad del proceso: “Reiteramos que dicha recuperación será muy gradual y, probablemente, no lineal; no obstante, consideramos que lo peor ya ha quedado atrás”.
Qué están mirando los inversores
La visión sobre Argentina no es uniforme entre los participantes del mercado. “Algunos inversores cuestionan nuestra perspectiva constructiva sobre Argentina, aunque un grupo considerable tiende a coincidir con ella, si bien con matices”, explicó Morgan Stanley.
De acuerdo con el informe, mientras un sector de los inversores sigue atentamente los datos económicos y políticos y comparte parcialmente la perspectiva de la entidad, otros consideran que los mercados reaccionan principalmente a los índices de aprobación del Gobierno y remarcan que “los datos de actividad continúan mostrando una debilidad generalizada”.
El banco indicó además que incluso “unos pocos van más allá y afirman que la economía empeorará considerablemente el próximo año”. Esa posición contrasta con el escenario planteado por Morgan Stanley, que espera una recuperación paulatina de distintos sectores de la actividad.
La entidad también señaló que “pocos parecen interesarse por los avances recientes en las reformas, incluida la independencia del BCRA”. Morgan Stanley considera que esos cambios forman parte de los factores que deben observarse para analizar el escenario económico argentino.
El desafío de los dólares en 2027
Otro de los puntos centrales del análisis está relacionado con el financiamiento externo y los compromisos en moneda extranjera previstos para 2027. “Los inversores centrados en el crédito sostienen que las autoridades se equivocan al no emitir deuda externa”, señaló Morgan Stanley, al tiempo que indicó que “son pocos los que aún esperan alguna emisión”.
La entidad también identificó un debate entre inversores alrededor de los flujos de divisas durante 2027 y de la volatilidad que podría registrarse en el período previo a las elecciones nacionales. Sobre ese punto, el banco fue concreto: “Nuestra opinión es que habrá demanda de dólares”.
En ese escenario, Morgan Stanley consideró que “cuanto más pueda hacer el Gobierno para reducir los vencimientos de deuda en moneda extranjera de 2027, mejor”. El informe añadió que “se están realizando esfuerzos que ya están muy avanzados, pero es posible que se requieran medidas adicionales”.
La inflación, una variable central para la recuperación
Para el banco estadounidense, la evolución de los precios será uno de los elementos determinantes para saber si la recuperación logra extenderse a una porción más amplia de la economía. “Este dato refuerza nuestra opinión de que la desinflación se está haciendo más evidente en la segunda mitad de 2026”, sostuvo Morgan Stanley.
La entidad espera que una continuidad de ese proceso pueda impactar progresivamente sobre los ingresos y el financiamiento. “A medida que la inflación continúa moderándose, esperamos que los salarios reales se recuperen gradualmente, lo que favorecerá la confianza, el crédito y una expansión de la actividad de base más amplia”, remarcó el banco.
El escenario planteado por Morgan Stanley combina así expectativas de recuperación con advertencias sobre su velocidad, la disponibilidad de crédito, la demanda de dólares y los compromisos externos de 2027. La propia entidad remarcó que el proceso esperado sería gradual y no necesariamente lineal, mientras los inversores mantienen posiciones diferentes sobre la evolución de la economía argentina.
Morgan Stanley mantiene una perspectiva constructiva sobre la recuperación económica de Argentina y considera que la desinflación, los salarios reales y el crédito podrían impulsar gradualmente la actividad. Sin embargo, advierte que los inversores continúan cautelosos, anticipa demanda de dólares en 2027 y señala riesgos vinculados con los vencimientos de deuda y la volatilidad electoral.
Morgan Stanley volvió a mirar la economía argentina, ese deporte extremo de Wall Street donde los gráficos necesitan cinturón de seguridad, y concluyó que hay razones para mantener una visión constructiva aunque “la mayoría de los inversores se muestran cautelosos”. Traducido al idioma universal de los mercados: algunos ven el vaso medio lleno, otros medio vacío y varios prefieren averiguar primero si el vaso está denominado en pesos o dólares antes de emitir opinión.
El banco espera una recuperación gradual de la manufactura, la construcción y las ventas minoristas durante el segundo semestre de 2026, apoyada por salarios reales y crédito. La palabra fundamental es gradual. Tan gradual, de hecho, que Morgan Stanley decidió aclarar que el proceso probablemente tampoco será lineal. La economía, aparentemente, no recibió el memorándum que indicaba que debía recuperarse prolijamente hacia arriba como uno de esos gráficos que aparecen en las presentaciones de PowerPoint.
Del otro lado están los inversores, una comunidad que puede analizar durante seis horas un dato de inflación y después modificar una cartera completa porque alguien utilizó un adjetivo inesperado durante una conferencia. Algunos comparten la mirada del banco; otros observan debilidad en la actividad; y unos pocos directamente creen que el próximo año podría ser considerablemente peor. Wall Street consiguió así reproducir una tradición profundamente argentina: reunir a varias personas alrededor de la economía y obtener más diagnósticos que participantes.
Y, como corresponde a toda historia financiera nacional, finalmente apareció el dólar. Morgan Stanley anticipa que habrá demanda de divisas en 2027 y considera conveniente reducir los vencimientos en moneda extranjera. Porque podrán cambiar los gobiernos, los programas, las regulaciones y hasta las pantallas de los operadores, pero el dólar mantiene una capacidad extraordinaria para aparecer en el último acto y recordar que todavía tenía diálogo en el guion.