La discusión por el futuro de las PASO se convirtió en uno de los principales ejes de negociación entre el Gobierno de Javier Milei y los gobernadores dialoguistas, mientras la Casa Rosada busca avanzar con una reforma electoral antes de las elecciones nacionales de 2027. El oficialismo aceleró durante septiembre las conversaciones para conseguir respaldo legislativo, aunque entre los mandatarios provinciales todavía existen posiciones diferentes sobre una eliminación definitiva o una nueva suspensión del sistema.

Las tratativas no están limitadas al diseño institucional de las primarias. Uno de los puntos que atraviesa las conversaciones es la estrategia que La Libertad Avanza adoptará en cada provincia durante 2027. Distintos gobernadores buscan conocer si el oficialismo nacional promoverá candidatos propios capaces de disputarles sus territorios antes de definir el acompañamiento a la reforma impulsada por la Casa Rosada.

Desde el Gobierno, en tanto, también vinculan el eventual entendimiento electoral con el respaldo parlamentario. Durante septiembre trascendió que Karina Milei endureció esa posición y que los acuerdos con dirigentes provinciales quedarían condicionados al acompañamiento de la reforma en el Congreso.

Pullaro, Llaryora y Torres, en el centro de las conversaciones

Entre los gobernadores cuyas posiciones son observadas con mayor atención aparecen Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora e Ignacio Torres. Los mandatarios de Santa Fe, Córdoba y Chubut vienen manteniendo contactos políticos y promoviendo agendas comunes sobre cuestiones federales, aunque no existe hasta ahora una posición uniforme entre ellos respecto de la eliminación de las PASO.

Pullaro y Torres expresaron matices sobre una modificación acelerada del sistema electoral, mientras que la posición de Llaryora continuó sujeta a negociaciones con la Casa Rosada. En Córdoba, además, el armado propio de La Libertad Avanza agregó tensión a las conversaciones debido a la posibilidad de que el oficialismo nacional presente una alternativa competitiva en la provincia.

En Santa Fe, Pullaro quedó habilitado constitucionalmente para buscar un nuevo mandato provincial en 2027. Esa posibilidad incorpora otra variable a las conversaciones sobre alianzas y estrategias electorales nacionales.

En paralelo, alrededor de estos gobernadores existen conversaciones sobre la construcción de un espacio político federal con proyección nacional. Pullaro y Llaryora ya exhibieron públicamente coincidencias y acuerdos entre sus respectivos espacios, mientras otros mandatarios participaron durante los últimos meses de reuniones destinadas a coordinar posiciones legislativas y provinciales.

El pedido de garantías y la negociación con Santilli

Otro elemento que apareció en las conversaciones es la búsqueda de garantías respecto de los eventuales acuerdos electorales. Según versiones surgidas de las negociaciones, algunos gobernadores plantearon a Diego Santilli la necesidad de contar con compromisos políticos más concretos antes de acompañar una eliminación definitiva de las PASO.

Las negociaciones reflejan un problema de confianza mutua: los mandatarios provinciales buscan certezas sobre la estrategia electoral de La Libertad Avanza después de una eventual reforma, mientras el Gobierno pretende obtener primero los votos necesarios para modificar el sistema. Las conversaciones se aceleraron en septiembre ante la intención oficial de llevar el debate al Congreso.

La discusión también encuentra antecedentes recientes. Las PASO nacionales fueron suspendidas para las elecciones legislativas de 2025, pero continúan contempladas por la Ley 26.571. Para eliminarlas definitivamente sería necesaria una nueva modificación legislativa.

Dentro del universo de gobernadores tampoco existe una postura homogénea. Algunos mandatarios ya manifestaron respaldo a la eliminación, mientras otros se oponen o plantean reparos sobre el momento y el alcance de la reforma. Esa dispersión explica por qué el oficialismo mantiene negociaciones individuales con las provincias.

La Cámara Electoral puso un límite temporal al debate

La discusión adquirió además una dimensión institucional después de que la Cámara Nacional Electoral advirtiera sobre la inconveniencia de modificar las reglas electorales durante un año de elecciones. Mediante la Acordada Extraordinaria 155 de 2026, el tribunal recordó la necesidad de garantizar estabilidad normativa y tiempo suficiente para implementar cualquier modificación.

El pronunciamiento aumentó la presión para que una eventual reforma sea definida antes del cierre de 2026. El planteo de la Cámara no fija cuál debería ser el contenido de la modificación, sino que advierte sobre los inconvenientes operativos e institucionales de cambiar las reglas cuando el calendario electoral ya está en desarrollo.

En ese contexto, la Casa Rosada busca acelerar el debate mientras los gobernadores administran sus propios tiempos y estrategias provinciales. La discusión abarca tanto la continuidad de las PASO como los acuerdos electorales que podrían construirse durante 2027 y la relación parlamentaria entre el oficialismo y los bloques vinculados a las provincias.

Por ahora, no existe una definición común entre los mandatarios mencionados sobre una eventual competencia presidencial conjunta ni sobre el mecanismo que utilizarían para seleccionar una candidatura nacional. Las versiones sobre posibles postulaciones y primarias forman parte de las conversaciones políticas que comenzaron a circular de cara a 2027, pero todavía no constituyen candidaturas formalmente anunciadas por Pullaro, Llaryora o Torres.