Estudiantes de la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento realizaron este miércoles una sentada en el patio de la institución para reclamar la suspensión de las actividades luego de la muerte de uno de sus compañeros y cuestionaron la manera en que las autoridades manejaron el duelo dentro del establecimiento.
La protesta se conoció después de que la escuela difundiera un comunicado oficial informando el fallecimiento del alumno de 7º Construcciones José Sánchez y anunciara, finalmente, la suspensión de todas las actividades escolares, administrativas y de los Juegos Interespecialidades a partir de las 12.
Según relataron estudiantes de la institución, el joven padecía cáncer de cerebro y atravesaba la enfermedad desde hacía varios meses. Durante ese período, integrantes de la comunidad educativa, entre ellos alumnos y padres, habían impulsado cadenas de oración por su salud.
La noticia de su fallecimiento comenzó a circular durante la noche del 15 de septiembre a través de los distintos grupos de comunicación de la escuela y provocó un fuerte impacto entre sus compañeros.
El reclamo de los estudiantes
De acuerdo con la versión brindada por los alumnos, este miércoles solo algunos estudiantes asistieron inicialmente al establecimiento porque suponían que los docentes tampoco concurrirían. Sin embargo, los profesores se presentaron y las clases estaban previstas con normalidad pese al malestar generalizado.
Los jóvenes aseguraron que se vieron obligados a concurrir porque “desde el Rectorado no quisieron otorgar el asueto de entrada”. Según explicaron, el pedido de suspender la actividad “no era faltar por faltar, sino exigir que los directivos tuvieran respeto por la familia y por el chico fallecido”.
En ese contexto, los estudiantes compararon la decisión con lo ocurrido a comienzos del año, cuando, según señalaron, falleció un preceptor durante un fin de semana y el lunes siguiente se dispuso un asueto. Los alumnos cuestionaron que, ante la muerte de un estudiante, inicialmente no se hubiera adoptado una medida similar.
La situación adquirió mayor tensión debido a que la escuela atravesaba la semana de los Juegos Interespecialidades. Según los testimonios recogidos entre los estudiantes, las autoridades inicialmente no pretendían suspender las fechas deportivas.
Los jóvenes afirmaron que desde la institución se planteó la intención de mantener los partidos porque el dinero destinado al pago de los árbitros había salido este año del presupuesto del colegio. La situación generó una fuerte reacción entre los alumnos y uno de ellos expresó: «Le estaban poniendo un precio a las cosas, y nada que ver».
Una sentada en el patio y la suspensión de las actividades
Según indicaron los estudiantes, durante las primeras horas la respuesta institucional consistió en realizar un minuto de silencio y colocar la bandera a media asta. Los jóvenes afirmaron además que no hubo una formación general para comunicar lo sucedido y abordar el fallecimiento con todos los alumnos.
Los estudiantes también sostuvieron que solicitaron postergar la jornada deportiva al menos por un día. De acuerdo con su relato, inicialmente las autoridades argumentaron que buscaban preservar la salud mental de los estudiantes del ciclo básico y posteriormente advirtieron que las Interespecialidades podían suspenderse hasta el viernes si las divisiones no se presentaban.
Frente a la falta de acuerdo, a media mañana los alumnos organizaron una sentada en el patio principal para reclamar la suspensión de las actividades.
“Durante la protesta, la directora no salió a dar la cara y envió en su lugar a una profesora que no tenía responsabilidad directiva”, según manifestaron los chicos al dar su versión.
Finalmente, las autoridades resolvieron suspender las actividades y difundieron un comunicado institucional en el que informaron que el cese regiría desde las 12 e incluiría también los Juegos Interespecialidades.
Tras conocerse la decisión, los estudiantes se retiraron en grupo hacia la Cochería San Juan para acompañar a la familia y despedir a su compañero. Las imágenes de la sentada también comenzaron a circular en redes sociales acompañadas por la frase: «cuando ellos (los alumnos) te enseñan la humanidad y el valor de la vida».
El comunicado oficial de la Escuela Industrial
La institución informó formalmente el fallecimiento del estudiante y expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros.
«El Equipo Directivo y la Comunidad Educativa de la Escuela Industrial Domingo F. Sarmiento lamenta el fallecimiento del alumno de 7º construcciones José Sánchez. En este momento de irreparable pérdida, las palabras no alcanzan para expresar el dolor que embarga a toda nuestra institución. Acompañamos con el corazón y respeto a sus familiares, seres queridos, amigos y compañeros de curso ante tan doloroso momento; elevando una oración por el descanso de su alma. Por tal motivo, se suspenden todas las actividades escolares y administrativas en el edificio escolar a partir de la hora 12:00, inclusive los Juegos Interespecialidades. Invitamos a la comunidad escolar a acompañar a la familia en el velatorio que se lleva a cabo en la Cochería San Juan (Gral. Paz 218 oeste) hasta las 17:00 hrs, cuyo sepelio se realizará en el cementerio El Mirador».
Estudiantes de la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento realizaron este miércoles una sentada en el patio para cuestionar el manejo institucional tras la muerte de un alumno. Según relataron los jóvenes, reclamaron la suspensión de clases y de los Juegos Interespecialidades como señal de duelo. Finalmente, la institución suspendió desde el mediodía todas las actividades escolares, administrativas y deportivas.
Un alumno murió y sus compañeros terminaron haciendo una sentada para pedir que la escuela frenara. No reclamaban una fecha deportiva, una nota ni salir antes: pedían tiempo para atravesar el duelo y acompañar a la familia.
Según la versión de los estudiantes, la jornada comenzó con clases previstas, los Juegos Interespecialidades todavía en pie y una comunidad educativa golpeada por una noticia que ya había recorrido durante la noche los grupos de la institución. El minuto de silencio y la bandera a media asta no alcanzaron para contener un malestar que venía creciendo desde temprano.
Los alumnos sostienen que solicitaron suspender las actividades y que las respuestas fueron cambiando a lo largo de la mañana. También cuestionaron que las competencias deportivas continuaran programadas y señalaron que desde la institución se mencionó el dinero destinado al pago de árbitros. Uno de ellos resumió ese enojo con una frase: «Le estaban poniendo un precio a las cosas, y nada que ver».
La protesta terminó trasladándose al patio principal. Allí, estudiantes decidieron sentarse y reclamar una decisión institucional que, según su relato, habían pedido desde el comienzo de la jornada.
Finalmente, la escuela comunicó la suspensión de todas las actividades desde las 12, incluidos los Juegos Interespecialidades, y convocó a acompañar a la familia durante el velatorio. Después, numerosos alumnos se retiraron juntos para despedir a su compañero.
En una mañana atravesada por el dolor, fueron los pupitres vacíos y los estudiantes sentados en el patio los que terminaron marcando cuándo debía detenerse el cronograma.