La ciudad brasileña de Londrina, en el norte del estado de Paraná, quedó conmocionada por el asesinato de Thaissa Gabriely Oliveira Marques, una estudiante de Nutrición de 21 años que fue atacada mientras trabajaba como promotora frente a un gimnasio.

La joven se encontraba repartiendo folletos informativos en la vía pública cuando fue abordada por un hombre que, de acuerdo con los informes policiales, intentó someterla sexualmente. La investigación sostiene que, ante la resistencia de la víctima, el agresor la atacó con un arma blanca y le provocó la muerte.

Quién es el acusado por el crimen de Thaissa

El sospechoso fue identificado como Gabriel de Andrade, también de 21 años. Según los datos incorporados a la causa, días antes del ataque se había postulado para ocupar un puesto laboral en la misma sucursal del gimnasio, aunque no superó el proceso de selección.

Después del crimen, Andrade habría intentado desviar la investigación al asegurar que había sido víctima de un asalto violento. El joven presentaba heridas en las manos y utilizó esas lesiones para sostener inicialmente su versión.

Sin embargo, luego del hallazgo del cuerpo de Thaissa en inmediaciones del establecimiento, los investigadores comenzaron a detectar inconsistencias en su relato y confrontaron al sospechoso con los elementos reunidos.

Asesinaron de 30 puñaladas a una estudiante de 21 años

La confesión que quedó incorporada a la causa

El acusado terminó confesando la agresión ante las fuerzas de seguridad, aunque posteriormente mantuvo una actitud evasiva durante el interrogatorio formal.

Según el reporte policial, “Declaró que tenía la intención de violarla y que, al no poder consumar el acto, acabó matándola”.

La causa quedó bajo investigación y el detenido permanece privado de su libertad acusado de homicidio calificado y tentativa de abuso sexual.

La investigación deberá reconstruir ahora con precisión la secuencia del ataque y determinar las responsabilidades penales correspondientes a partir de la confesión, los informes forenses y el resto de las pruebas incorporadas al expediente.

El dolor de la familia y el reclamo de justicia

El crimen provocó una fuerte reacción entre familiares, integrantes de la comunidad universitaria y organismos dedicados a la protección de las mujeres, que expresaron su repudio y reclamaron justicia.

Sthephany Naldy Girão, prima de la víctima, recordó a la joven y expresó: “Thaissa tenía 21 años, era una chica llena de sueños y planes. Tenía toda la vida por delante, pero alguien se la arrebató de forma brutal. Ninguna mujer, nadie en el mundo, merece morir como murió esta chica”.

Además, agregó: “¡Treinta puñaladas son muchas! ¡Es muchísimo tiempo recibiendo puñaladas!”.

Thaissa estudiaba Nutrición y había comenzado recientemente a realizar tareas de promoción para una cadena de gimnasios. Su asesinato generó pedidos de justicia y acompañamiento a su familia mientras continúa la investigación judicial en Brasil.