La investigación por el femicidio de Camila Agustina Vecchiarello, la joven de 26 años asesinada en Barreal, avanzó este miércoles con una resolución clave: la Justicia dictó 12 meses de prisión preventiva para Carlos Gonzalo Rivero, su esposo y único imputado en la causa.
El juez de Garantías Federico Rodríguez fijó además el mismo plazo, un año, para que el Ministerio Público Fiscal complete la investigación y reúna los elementos necesarios para sostener la acusación.
Rivero quedó imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. Durante ese período permanecerá privado de su libertad mientras la fiscalía continúa con las pericias y las medidas de prueba.
En la audiencia, el acusado estuvo representado por el defensor oficial Marcelo Salinas Weber. La acusación está a cargo del fiscal Adolfo Díaz, acompañado por los ayudantes fiscales César Recio y Romina Mascarell y la auxiliar Carolina García.
Una nota manuscrita quedó incorporada a la causa
Entre los elementos que ocupan un lugar central en la investigación aparece una nota manuscrita encontrada dentro del departamento donde ocurrió el crimen.
Según la información incorporada al expediente, Rivero habría dejado allí un mensaje dirigido a su familia y a los familiares de Camila.
“Ya sé que es tarde para pedir disculpas. A mi familia y a la de Camila”, señala el escrito.
La nota deberá ser analizada junto con el resto de las pruebas reunidas en la escena y las pericias realizadas por los investigadores.
La reconstrucción preliminar indica que la pareja regresó durante la noche del sábado 12 de septiembre al departamento que alquilaba en Barreal.
Cerca de la 1.30 del domingo 13 se habría producido el ataque que terminó con la vida de Camila.
La joven fue encontrada con múltiples heridas provocadas con un arma blanca. Los informes forenses difundidos después del hecho señalaron lesiones principalmente en el cuello y el rostro, además de cortes en las manos compatibles con heridas defensivas.
Los investigadores también secuestraron distintos elementos dentro del inmueble que serán sometidos a pericias para establecer su relación con el homicidio.
Cómo fue descubierto el crimen
El hecho fue descubierto durante el mediodía del domingo, varias horas después de la muerte de Camila.
De acuerdo con la reconstrucción conocida hasta ahora, Rivero se habría comunicado después del ataque con una expareja y le habría manifestado su intención de quitarse la vida.
La mujer alertó a otra persona, quien se dirigió hasta el complejo donde vivía la pareja y posteriormente dio aviso a las autoridades.
Cuando ingresaron al departamento, encontraron a Camila sin vida y a Rivero inconsciente, aunque todavía con signos vitales.
El hombre había intentado quitarse la vida y fue trasladado a un centro de salud. Tras recibir asistencia médica, quedó bajo custodia policial y posteriormente a disposición de la Justicia.
La autopsia reveló que Camila estaba embarazada
La investigación incorporó posteriormente un dato revelado por la autopsia: Camila estaba embarazada al momento de su muerte.
Ese elemento deberá ser incorporado formalmente al expediente y analizado por la fiscalía dentro de la reconstrucción integral de las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
Durante los próximos 12 meses, el Ministerio Público Fiscal deberá profundizar las pericias forenses, analizar la evidencia secuestrada, reconstruir las comunicaciones y avanzar con las distintas medidas necesarias para determinar con precisión cómo se produjo el homicidio.
Rivero permanecerá en prisión preventiva durante ese período mientras continúa imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
La Justicia dictó 12 meses de prisión preventiva para Carlos Gonzalo Rivero, esposo de Camila Agustina Vecchiarello y único imputado por el femicidio ocurrido en Barreal. El mismo plazo fue fijado para completar la investigación. Rivero está acusado de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Doce meses de prisión preventiva y otros doce para investigar. Carlos Gonzalo Rivero seguirá detenido mientras la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió durante la madrugada en la que Camila Agustina Vecchiarello, de 26 años, fue asesinada en Barreal.
El expediente ya tiene un imputado, una escena bajo peritaje, una nota manuscrita y una autopsia que agregó un dato especialmente sensible: Camila estaba embarazada. No hay espacio para la ironía sobre el crimen; sí sobre esa maquinaria judicial que ahora deberá convertir cada indicio, cada horario y cada elemento secuestrado en prueba capaz de sostener una acusación.
Rivero fue imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. La fiscalía tiene un año para profundizar pericias, analizar la escena y reconstruir la secuencia completa. En Tribunales, el reloj empezó a correr con la precisión que después habrá que exigirle al expediente.
Entre los elementos aparece un escrito atribuido al acusado en el que pide disculpas a ambas familias. También se investigan las heridas de Camila, los objetos secuestrados y las comunicaciones posteriores al ataque.
El caso ya produjo conmoción en Barreal. Ahora viene la parte menos visible y más decisiva: transformar el horror en evidencia judicial.
Un año puede parecer mucho. Para una causa de femicidio, debería alcanzar para que no falte ni una respuesta.