Jimena Barón volverá a la actuación después de un período en el que priorizó su carrera musical, su familia y su participación como jurado en Es mi Sueño, por El Trece. La artista aceptó incorporarse a un nuevo proyecto y volverá a compartir pantalla con Cande Vetrano, a quien conoció durante su paso por Casi Ángeles.
La nueva producción lleva por nombre El amor es otra cosa. Aunque todavía no trascendieron demasiados detalles, la historia sigue a tres mujeres que se conocen a partir de un accidente relacionado con sus perros y que, desde entonces, comienzan a revisar el lugar que ocupan el amor y la libertad en sus propias vidas.
De negarse rotundamente a terminar adoptándolo
Antes de comenzar el trabajo, Barón había dejado en claro que no estaba entre sus planes adoptar al perro con el que debía compartir escenas. Sin embargo, el vínculo generado durante las jornadas de grabación terminó modificando aquella decisión.
La cantante de La Cobra reveló mediante un reel de Instagram que finalmente decidió sumar al animal a su familia. En las imágenes se la observa viajando en auto mientras el perro permanece dentro de un bolso transportador ubicado en el asiento trasero.
Barón aprovechó la situación para recuperar una conversación previa con Cande Vetrano. “Todas terminamos adoptando perros, es obvio”, había escrito su compañera de elenco. La respuesta de Barón había sido contundente: “Ni en pedo”.
Con el desenlace ya conocido, la artista ironizó sobre aquella seguridad inicial y escribió: “Muy firme mi postura”.
La publicación generó rápidamente reacciones entre colegas y seguidores. Candelaria Tinelli comentó: “Caes en breve”, mientras que Vetrano respondió: “Por supuesto corazón”. Otros usuarios también recordaron con humor la negativa inicial de Barón.
La emotiva carta que Barón dedicó a Momo
La novedad profesional y familiar se conoce además en días especialmente significativos para la actriz por el cierre de la escuela primaria de su hijo Morrison, Momo, de casi 13 años.
Durante la noche del jueves, Daniel Osvaldo debió ser internado de urgencia en el Hospital de Llavallol. De acuerdo con la información consignada, permanecía en terapia intensiva y con pronóstico reservado. Al día siguiente, Barón utilizó sus redes sociales para publicar una carta dedicada a su hijo por el final de una importante etapa escolar.
“¡Qué año! Llega el final de una etapa tan importante, tan linda, tan emocionante”, comenzó la cantante. Luego recordó algunos de los acontecimientos del último año escolar, entre ellos el baile de séptimo grado, el viaje de egresados y la celebración familiar.
“Te veo grande, musculoso, te veo inteligente, rápido, gracioso, empático, pillo, te veo lindo hijo”, escribió Barón al reflexionar sobre el crecimiento de Momo y la progresiva independencia que comienza a observar en él.
También reconoció las emociones que le genera esa nueva etapa. “Una parte egoísta de mi corazón sufre un poco viéndote despegar”, expresó, aunque inmediatamente señaló que guarda ese sentimiento porque “soy mamá y ese es mi trabajo”.
Barón repasó además los casi 13 años compartidos con su hijo y recordó especialmente los primeros tiempos juntos. “Hicimos un gran trabajo hijo. Bastante solos al principio, sin tener mucha idea la verdad, pero el amor fue más que suficiente”, expresó.
La carta terminó con una promesa de acompañamiento frente a la creciente independencia de Momo: “Siempre voy a ser tu pista de aterrizaje, ya te lo dije… vos volá”.
Jimena Barón retomará la actuación en El amor es otra cosa, proyecto en el que volverá a compartir elenco con Cande Vetrano. Durante las grabaciones, la cantante y actriz terminó adoptando al perro con el que trabajaba, pese a haber asegurado inicialmente que no lo haría. La noticia llega mientras Barón también acompaña a su hijo Momo en el cierre de la escuela primaria.
Jimena Barón comenzó un rodaje con una certeza aparentemente indestructible: no iba a adoptar al perro. Lo escribió, lo sostuvo y hasta respondió “Ni en pedo” cuando Cande Vetrano anticipó el desenlace. Era una postura sólida, firme, prácticamente una política de Estado. El problema fue que del otro lado había un perro, criatura especializada desde hace miles de años en destruir políticas de Estado mediante dos ojos, una cola y aproximadamente cinco segundos de contacto visual.
Vetrano había dejado la profecía por escrito: “Todas terminamos adoptando perros, es obvio”. Barón respondió con la seguridad de quien todavía cree controlar los acontecimientos. Pasaron los días de grabación y la realidad hizo lo que suele hacer con las declaraciones categóricas: las archivó cuidadosamente para poder exhibirlas después.
Finalmente apareció un reel con el animal viajando dentro de un bolso transportador en el asiento trasero del auto. Fin del debate. La negativa había durado exactamente hasta que el perro activó el protocolo internacional de ternura irresistible. Barón resumió el episodio con “Muy firme mi postura”, frase que podría incorporarse desde ahora al diccionario como sinónimo de decisión completamente pulverizada por un cachorro.
La historia ocurre mientras la actriz prepara su regreso a la ficción con El amor es otra cosa, donde volverá a encontrarse profesionalmente con Cande Vetrano después de haber compartido Casi Ángeles. La trama, convenientemente para esta historia, comienza cuando tres mujeres se conocen debido a un accidente con sus perros. Es decir, alguien escribió una ficción sobre animales modificando la vida de las protagonistas y Jimena decidió aportar realismo metodológico llevándose uno a su casa.
Mientras tanto, su vida familiar también atraviesa días significativos. Su hijo Morrison está terminando la primaria y Barón le dedicó una extensa carta sobre el crecimiento, la independencia y esos pequeños desprendimientos que empiezan cuando un hijo ya puede viajar solo en colectivo. Entre una nueva ficción, un hijo que crece y un perro que convirtió un “Ni en pedo” en adopción, parece que el verdadero argumento de esta temporada consiste en comprobar cuánto duran los planes cuando la vida decide escribir el guion.