La cosecha de trigo comenzó en el norte del país con resultados iniciales alentadores y rendimientos que superaron el promedio histórico, de acuerdo con el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

El inicio de la trilla estuvo acompañado por una mejora en las condiciones generales del cultivo, favorecida por las precipitaciones registradas durante los últimos días, que permitieron recomponer parte de la disponibilidad hídrica en diferentes regiones productivas.

Por el momento, el movimiento de cosechadoras se concentra en el norte del área agrícola. A medida que avance la campaña hacia las regiones del centro y sur, comenzará a definirse con mayor precisión el volumen final de producción de trigo.

Los primeros rindes generan expectativas

Según el informe de la BCBA, el 34% de los lotes se encuentra desde la etapa de espigazón en adelante, con mayor concentración en las regiones del centro y norte del país.

Respecto de las perspectivas productivas, la entidad señaló: “Los rindes esperados que informan los colaboradores de esas zonas son alentadores, y podrían concretarse de no mediar condiciones adversas durante el llenado de granos”.

La evolución del cultivo también recibió un impulso favorable por las lluvias registradas durante la semana, que permitieron una recuperación en la disponibilidad de agua y mejoraron el estado de numerosos lotes.

“El área bajo condición de cultivo buena/excelente aumenta 8 puntos porcentuales tras las lluvias, mejorando las expectativas de rinde”, destacó la Bolsa de Cereales.

El clima seguirá siendo determinante

Pese al escenario favorable, la disponibilidad hídrica continuará siendo un factor decisivo durante el llenado de granos, una etapa fundamental para la definición del rendimiento final.

Al mismo tiempo, permanece bajo evaluación el impacto de las heladas registradas semanas atrás en distintas zonas del centro del área agrícola.

“Continúa evaluándose el impacto de las heladas de hace 3 semanas en zonas del centro del área agrícola, y analizando puntualmente cuáles son las mermas de rendimiento que ocasionaron”, informó la entidad.

La evolución de esas áreas y la ausencia de nuevos eventos climáticos adversos serán claves para confirmar las actuales proyecciones productivas y determinar si los buenos resultados registrados inicialmente en el norte pueden extenderse al resto de las principales regiones trigueras.