El arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, dijo que el viaje del papa León XIV a la Argentina puede reprogramarse para priorizar su recuperación tras la operación de pulmón. «Si hay que reprogramar, se reprogramará. Nosotros lo que queremos es privilegiar la salud del Papa», afirmó desde Roma en una entrevista publicada este miércoles 14 de octubre.
Lozano fue el último argentino en tener una audiencia privada con el Papa antes de su internación en el hospital Gemelli. El encuentro fue el lunes por la mañana y duró cerca de media hora. «Conversamos como si todo siguiera en pie y sin modificaciones», contó. Hablaron de la vida de la arquidiócesis y de los preparativos del viaje.
Cómo encontró al Papa
Según el arzobispo, León XIV estaba tranquilo, con buen semblante y confiado en su equipo médico. «Me dijo que estaba confiado, que no tenía ninguna molestia», relató. «No me pareció que él estuviera preocupado».
La cirugía confirmó después que el Papa padece un adenocarcinoma pulmonar. Lozano aclaró que no conoce los detalles clínicos y que todavía no se informó el tiempo de reposo: «Eso dependerá de cómo evolucione el postoperatorio».
Qué pasa con la visita de noviembre
El Vaticano había confirmado en agosto que el Papa estará en la Argentina del 8 al 11 de noviembre, en una gira que también incluye a Perú y Uruguay. Entre los actos previstos figuran una vigilia de oración con jóvenes en el Monumento de los Españoles, en Buenos Aires, una visita a Luján y un encuentro en Córdoba. El Gobierno nacional sigue adelante con los preparativos mientras espera una señal de la Santa Sede, que todavía no publicó el programa definitivo.
Lozano estaba en Roma por un encuentro de la Federación Internacional de la Acción Católica. Contó que habló con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, y que coinciden en que los compromisos del viaje deben quedar supeditados a la recuperación del Papa. «Fue un shock, sin duda», describió sobre la noticia de la operación.
El arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, fue el último argentino en reunirse con el papa León XIV antes de su operación de pulmón. Desde Roma, dijo que la visita a la Argentina prevista del 8 al 11 de noviembre puede cambiar: «Si hay que reprogramar, se reprogramará». La decisión dependerá del postoperatorio.
El último argentino que vio al Papa antes de la operación fue el arzobispo de San Juan, y trae un mensaje con letra chica: «Si hay que reprogramar, se reprogramará». Jorge Lozano estuvo media hora con León XIV el lunes, horas antes de que lo internaran. Hablaron del viaje a la Argentina como si nada hubiera cambiado. Después cambió todo.
Lozano lo encontró tranquilo, de buen semblante y confiado en sus médicos: «No me pareció que él estuviera preocupado». La cirugía confirmó después un cáncer de pulmón. El Papa, sereno; los argentinos, revisando el calendario de noviembre como quien mira el pronóstico antes de un asado.
La visita sigue en pie del 8 al 11 de noviembre, con la vigilia de jóvenes en el Monumento de los Españoles, Luján y Córdoba en la agenda, y el Gobierno sigue con los preparativos. Pero el arzobispo fue claro: primero la salud. Cuando hasta el que tiene línea directa con el Papa dice «depende», el resto puede ir aflojando con las reservas.
La decisión, dijo, dependerá de cómo evolucione el postoperatorio, y el Vaticano todavía no informó cuánto reposo necesitará. Por ahora la única fecha firme es la de los partes médicos. La fe mueve montañas; los itinerarios, los médicos.
