La jurista sudafricana Navanethem «Navi» Pillay ganó el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional. El Comité Noruego del Nobel anunció la decisión el viernes 9 de octubre en Oslo.

El organismo destacó su contribución al desarrollo de la justicia internacional y al fortalecimiento de las instituciones encargadas de investigar crímenes graves. La fundamentación figura en el anuncio oficial del premio.

Una carrera contra el apartheid y los crímenes internacionales

Pillay nació en 1941 en Durban, Sudáfrica, y desarrolló su actividad jurídica durante el apartheid. El régimen de segregación racial restringía los derechos de la población no blanca. Como abogada, defendió a personas perseguidas por motivos políticos y raciales.

En 1995 fue designada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica, durante la transición democrática posterior al fin del apartheid. Más tarde integró el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado para juzgar a los responsables del genocidio de 1994.

En ese tribunal participó en decisiones que reconocieron la violencia sexual como instrumento de genocidio. También fue magistrada de la Corte Penal Internacional y, entre 2008 y 2014, alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

La investigación sobre Gaza

Entre 2021 y 2025, Pillay presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel. En septiembre de 2025, la comisión concluyó que Israel había cometido genocidio contra la población palestina en Gaza.

Las conclusiones fueron difundidas por Naciones Unidas en un comunicado sobre la investigación. El Gobierno israelí rechazó la acusación, negó haber cometido genocidio y cuestionó la imparcialidad del organismo.

La evaluación corresponde a una comisión investigadora de Naciones Unidas. La determinación judicial de responsabilidades se tramita mediante los procedimientos de los tribunales competentes.

El reconocimiento a Pillay también destaca una trayectoria vinculada con la protección de las víctimas y la rendición de cuentas por violaciones graves de los derechos humanos. La entrega del Nobel de la Paz está prevista para el 10 de diciembre en Oslo.