El jueves 15 de octubre, la audiencia fue ante el juez federal Alvin Hellerstein, en Nueva York, según informaron medios. Maduro dijo, mediante un intérprete, que la acusación contenía acusaciones falsas. El juez ingresó una declaración de no culpabilidad en su nombre.

Flores habló por sí misma. «Soy completamente inocente. No soy culpable», dijo la ex primera dama de Venezuela.

De qué los acusa Estados Unidos

El 8 de octubre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que una acusación formal sustitutiva incluye cinco cargos contra la pareja: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para cometer tortura, conspiración para importar cocaína y dos cargos relacionados con ametralladoras y artefactos destructivos. La conspiración para cometer tortura es el cargo nuevo.

Según el comunicado del Departamento de Justicia, la acusación describe un supuesto sistema que, desde al menos 1999 hasta 2025, habría alcanzado a miles de venezolanos hostigados, amenazados, arrestados, procesados, agredidos, torturados o asesinados por personas con autoridad estatal, para mantener a Maduro y a Flores en el poder. El escrito también incluye a ciudadanos estadounidenses entre las personas presuntamente torturadas. Es la versión de la Fiscalía.

Qué sostiene el escrito y qué pena prevé

El escrito sostiene que Maduro presidió ese sistema, comandó unidades y oficiales, ordenó detenciones y torturas ilegales y recibía informes sobre el trato a prisioneros. A Flores le atribuye haber ayudado a desarrollar el sistema y haber ordenado torturas para proteger actividades ilegales de familiares.

El cargo de conspiración para cometer tortura tiene una pena máxima prevista de 20 años de prisión. El Departamento de Justicia aclara que los cargos son acusaciones y que ambos acusados se presumen inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad.

En la Argentina, un exfuncionario de Maduro busca frenar una causa por torturas y desapariciones.