Telecom avanza con la transferencia de unos 6 millones de clientes de Movistar a Metrotel, que utilizará la marca Tuenti. El proceso forma parte de las desinversiones exigidas para completar la integración de Telefónica Móviles Argentina, adquirida en febrero de 2025.
El traspaso comprende una parte de la cartera móvil y activos necesarios para prestar los servicios. Las condiciones impuestas por la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) buscan mantener tres operadores móviles independientes en el mercado argentino.
La compra de la filial de Telefónica se concretó por US$1.245 millones. Luego, las autoridades establecieron obligaciones de transferencia de clientes, espectro e infraestructura para limitar la concentración derivada de reunir Personal y Movistar bajo un mismo control.
Qué está previsto para los clientes
El condicionamiento publicado por la ANC establece que la cesión móvil incluya contratos, numeración e historial. La transferencia debe realizarse sin costo para los usuarios alcanzados.
La obligación regulatoria comprende 4 millones de clientes activos del Área Metropolitana de Buenos Aires y 2 millones del resto del país. La selección de esa cartera forma parte del proceso de desinversión.
El esquema también contempla que el nuevo operador acceda a recursos de red y sistemas de Telecom durante la transición. Esos acuerdos permitirán sostener la prestación mientras desarrolla su infraestructura propia.
Las comunicaciones individuales y el cronograma operativo deberán precisar cómo se implementará el cambio para cada usuario. La documentación oficial consultada no detalla un procedimiento general sobre reemplazo de chips o modificaciones de abonos.
Una operación que reúne a las herederas de Entel
La aprobación condicionada de la compra de Telefónica también incluyó exigencias sobre internet residencial. El proceso quedó sujeto a supervisión del cumplimiento de las desinversiones.
La trayectoria de Telefónica en el país comenzó con la privatización de Entel, en 1990. El esquema dividió el servicio entre dos grandes prestadores: Telefónica recibió la zona sur y Telecom la zona norte, con presencia de ambas en la ciudad de Buenos Aires.
Durante los años siguientes, el grupo español amplió su actividad desde la telefonía fija hacia los servicios móviles y el acceso a internet. En 2005 unificó sus operaciones celulares bajo la marca Movistar; también desarrolló Speedy y posteriormente servicios de fibra óptica.
La venta de febrero de 2025 reunió bajo el control de Telecom los negocios de las dos empresas surgidas de aquella división. Ahora, la transferencia a Metrotel deberá instrumentarse mediante los contratos y procedimientos necesarios para cumplir las condiciones regulatorias.
Telecom avanza con el traspaso de unos 6 millones de clientes móviles de Movistar a Metrotel, que utilizará la marca Tuenti. La transferencia forma parte de las condiciones impuestas a la compra de Telefónica Argentina por US$1.245 millones. El régimen aprobado por Defensa de la Competencia contempla conservar la numeración y transferir los contratos sin costo para los usuarios.
Telecom compró Telefónica y ahora debe desprenderse de unos seis millones de clientes para completar la integración. Metrotel aparece como el nuevo operador, con Tuenti como marca comercial. El negocio tiene la lógica de esas mudanzas en las que primero se compra todo el mobiliario y después se descubre que, para poder entrar, hay que dejar una parte en otra casa.
La historia tiene una vuelta particularmente argentina: en 1990, la privatización de Entel dividió el servicio entre Telefónica y Telecom. En febrero de 2025, Telecom compró la filial argentina del grupo español por US$1.245 millones. Treinta y cinco años para volver a juntar lo que se había separado, con un expediente de competencia esperando en la puerta para pedir que algunas piezas salgan nuevamente.
El traspaso previsto comprende clientes, contratos, numeración e infraestructura necesaria para prestar los servicios. Para los usuarios alcanzados, la regulación establece que la transferencia sea sin costo. Dentro de una operación de semejante tamaño, conservar el número parece un detalle pequeño, hasta que alguien recuerda cuántos bancos, familiares y códigos de verificación dependen de esos diez dígitos.
El objetivo de las condiciones oficiales es sostener tres competidores móviles independientes. Para eso, el nuevo operador podrá utilizar infraestructura de Telecom mientras desarrolla su propia red. La competencia tendrá una etapa de convivencia bajo el mismo techo técnico: algo parecido a separarse y seguir compartiendo el lavarropas, aunque acá lo que debe seguir funcionando son las llamadas y los datos.
Telefónica había llegado con la privatización y después sumó marcas que acompañaron distintas generaciones de teléfonos e internet: Unifón, Movistar y Speedy, entre otras. Ahora, una parte de esa clientela tiene por delante otro cambio empresarial. Los grupos económicos discuten contratos millonarios; del otro lado de la línea, la expectativa sigue siendo bastante más sencilla: que atiendan, que conecte y que la factura se entienda.
