El intendente de Punta Indio, David Angueira, presentó un amparo judicial para intentar frenar el traslado de parte de la Base Aeronaval de Punta Indio hacia Bahía Blanca, luego de que la Armada confirmara formalmente que la decisión continuará adelante pese a la propuesta de la Provincia de Buenos Aires de repavimentar la pista.
La presentación fue realizada ante el Juzgado Contencioso Administrativo N°4 de La Plata y busca que se declare la “inconstitucionalidad, ilegalidad y arbitrariedad” del plan que prevé degradar la actual Base a la categoría de “Estación Aeronaval”.
Angueira advirtió que la medida puede provocar un “colapso económico” en el distrito debido a que la Base es uno de los principales empleadores de la zona.
“El impacto que este traslado provocará será una herida de muerte para un distrito que creció junto a esa Base”, sostuvo en la presentación judicial.
El municipio advierte por cientos de puestos y familias
En el amparo, el intendente sostuvo que la disminución jerárquica de la Base “implica la casi desaparición de su presencia en Punta Indio”.
La demanda contra el Ministerio de Defensa y la Armada también denuncia que el desmantelamiento de una estructura con 101 años de presencia en el lugar podría provocar la “destrucción del patrimonio del Estado” y un “quiebre histórico -cultural”.
Según el planteo municipal, la relocalización afectaría directamente a 187 trabajadores civiles y 300 militares, y podría forzar el desarraigo de casi 500 familias.
El municipio también advierte sobre la pérdida de un capital técnico acumulado durante generaciones alrededor de la actividad aeronaval.
La Armada confirmó que el traslado seguirá adelante
El conflicto se profundizó después de que la Provincia de Buenos Aires impulsara nuevamente un proyecto para repavimentar la pista de la Base de Punta Indio con el objetivo de sostener su operatividad.
Fuentes bonaerenses señalaron que la iniciativa de mejorar la pista ya estaba contemplada desde 2023, cuando se licitó la repavimentación de la Ruta Provincial 36.
“Teniendo la pista en buenas condiciones, es un gran potencial que tiene esta Base, por eso la intención de la Provincia de mejorar esa infraestructura, para que siga teniendo una Base operativa, que no se vaya la gente del lugar y siga funcionando la Escuela de Aviación”, indicaron desde la gestión provincial.
En septiembre, el subadministrador de Vialidad bonaerense y exintendente de Punta Indio, Hernán Y Zurieta, envió una nota al Ministerio de Defensa solicitando autorización para avanzar con la obra.
La respuesta de la Armada constituyó la primera confirmación formal de la intención de trasladar la Escuela de Aviación Naval y la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima a la Base Aeronaval Comandante Espora, en Bahía Blanca.
Los argumentos del plan “Dédalo”
De acuerdo con el documento firmado por el jefe de la Base, capitán de navío Mariano Rivolta, el plan “Dédalo” se apoya en la necesidad de ubicar la escuadrilla en una base más próxima al Atlántico Sur y la Antártida.
Según la Armada, esos espacios concentran más del 90% de las misiones de la unidad.
El documento también menciona la conveniencia de “agrupar unidades y servicios” para “optimizar los recursos”.
Otro de los argumentos oficiales es el “grado de degradación integral” de la Base de Punta Indio. La Armada aclaró que el deterioro “no se limita exclusivamente a su pista principal”, sino que alcanza a una “diversidad de aspectos”.
Aunque manifestó un “interés en avanzar en el análisis de obras propuestas”, la fuerza dejó asentado que esas mejoras no alterarán la decisión tomada.
“El proceso de evaluación y eventual ejecución de las obras que se acuerden no modificará la decisión adoptada respecto de trasladar la Escuela de Aviación Naval y de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima a la Base Aeronaval Comandante Espora”, indicó el documento.
Desde la Provincia de Buenos Aires cuestionan la necesidad del traslado, especialmente el de la Escuela de Aviación Naval, y atribuyen la medida al ajuste impulsado por el Gobierno nacional.
El intendente de Punta Indio, David Angueira, presentó un amparo para frenar el traslado de la Escuela de Aviación Naval y la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima a Bahía Blanca. La Armada confirmó que la relocalización seguirá adelante pese a la propuesta bonaerense de repavimentar la pista y reduciría la actual Base a una Estación Aeronaval.
La Base Aeronaval de Punta Indio quedó en el centro de una disputa donde conviven aviones, decretos, rutas provinciales, patrimonio histórico y un expediente judicial que intenta evitar que una decisión administrativa termine convirtiéndose en mudanza masiva. La Armada ya dejó por escrito que piensa trasladar el corazón operativo a Bahía Blanca, mientras el municipio respondió con un amparo. Cuando la política no logra aterrizar un acuerdo, siempre queda la pista judicial.
El conflicto tiene una particularidad: la Provincia ofreció repavimentar la pista para mejorar la infraestructura y sostener la actividad. La respuesta de la Armada fue básicamente agradecer el interés y aclarar que, aun con el asfalto nuevo, la Escuela de Aviación Naval y la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima igual se van. Una especie de “muy linda la obra, pero ya hicimos las valijas” institucional.
El municipio advierte que la degradación de la Base a Estación Aeronaval puede tener consecuencias severas sobre una economía local que depende fuertemente de esa presencia. La presentación judicial habla de 187 trabajadores civiles, 300 militares y casi 500 familias expuestas al desarraigo. Traducido a escala de pueblo: no se trata solamente de mover unidades, sino de correr una pieza que sostiene buena parte del tablero.
La Armada justifica el traslado en la necesidad de acercar operaciones al Atlántico Sur y la Antártida, concentrar servicios y optimizar recursos. También menciona el deterioro integral de la Base. La Provincia, en cambio, sostiene que no existen razones suficientes y vincula la decisión con el ajuste nacional. Así, el expediente “Dédalo” quedó convertido en algo bastante menos mitológico: una pelea concreta por empleo, infraestructura y permanencia territorial.
