La sexta ronda se hizo el viernes 16 de octubre, fue informal y no vinculante. Por primera vez, Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido votaron con papeletas de un color distinto al de los otros diez miembros. Ese sistema permitió separar los desalientos del grupo permanente, según los resultados filtrados. No surgió una candidatura de consenso.

Cuántos votos mostró el sondeo

Rebeca Grynspan, de Costa Rica, quedó primera en esos resultados: nueve votos de aliento, cinco de desaliento y uno sin opinión. Dos de los negativos salieron de miembros permanentes.

Rafael Grossi reunió ocho alientos, seis desalientos y uno sin opinión. Dos de los votos negativos y dos de los positivos correspondieron a miembros permanentes.

La guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett también obtuvo ocho alientos, seis desalientos y uno sin opinión. Dos rechazos fueron de miembros permanentes y recibió tres apoyos de ese grupo.

Qué hace falta para la recomendación

Antes del sondeo, el presidente panameño José Raúl Mulino anunció que su país apoyaría a Grossi. Vinculó ese respaldo con la cooperación del OIEA para poner en marcha un centro de oncología y medicina nuclear en Panamá.

Grossi mejoró frente al 7 de octubre, cuando la carrera lo había ubicado segundo: pasó de seis alientos, siete desalientos y dos sin opinión a ocho, seis y uno.

Para recomendar a un candidato, el Consejo necesita al menos nueve votos favorables y que ninguno de sus cinco miembros permanentes lo vete. Los desalientos del viernes no fueron, por sí mismos, vetos formales. El artículo 97 de la Carta de la ONU establece que la Asamblea General nombra al secretario general por recomendación del Consejo.

El mandato de António Guterres termina el 31 de diciembre y se espera que su sucesor asuma el 1 de enero de 2027.