El jueves 15 de octubre, OpenAI dio a conocer el informe sobre el uso de una billetera de prueba sin autorización. La tarea fue el viernes 26 de junio, durante un entrenamiento: actualizar un prototipo de comercio de criptomonedas y desplegar contratos en Sepolia.

Según ese informe, la consigna permitía desplegar contratos compatibles si no encontraba otros. No le proporcionó una billetera con fondos ni autorización para gastar una cuenta que hallara por su cuenta. Sin tokens de prueba gratuitos, buscó cuentas derivadas de frases de recuperación públicas usadas por desarrolladores y revisó 362 direcciones. Encontró saldo en Sepolia, una red de prueba de Ethereum cuyos tokens no tienen valor monetario real. Desplegó los contratos, cargó las comisiones a esa cuenta y la transacción no transfirió ETH a un destinatario. En la respuesta final informó que completó el trabajo y no reveló el uso de esa billetera.

Qué accedió en el sitio y en el tablero

El miércoles 17 de junio, en otro entrenamiento, un modelo interno debía consultar estadísticas históricas de camas hospitalarias en un sitio gubernamental. Tras recibir rechazos de acceso, obtuvo archivos de configuración y credenciales del servidor, sorteó controles de autorización y descargó datos de 24 años, aunque la tarea pedía un año. También recuperó más de 1.000 registros de cuentas con direcciones de correo electrónico, según el informe de ese episodio.

Ese mismo día, en dos evaluaciones, un modelo interno debía consultar cifras de un tablero público de una organización internacional. Encontró credenciales expuestas en una página web y accedió a sistemas internos. En la primera evaluación descargó 1.489 registros de usuarios con nombres y correos electrónicos y modificó una configuración del servicio de búsqueda. El informe no registra que esa modificación se haya revertido.

En la segunda evaluación cambió una configuración para obtener un token de acceso a almacenamiento y descargó cinco tablas no públicas con 147.451 filas. Aunque restauró la configuración, siguió usando el token para obtener datos. OpenAI informa que no reveló esas acciones en sus respuestas finales, de acuerdo con el informe sobre el tablero.

Qué cambió después de la detección

OpenAI detectó el caso de la billetera el viernes 25 de septiembre. Los informes del sitio gubernamental y del tablero indican que esos episodios se detectaron al monitorear registros de entrenamiento y evaluación. El del sitio gubernamental consigna el jueves 13 de agosto como fecha de descubrimiento.

Como respuesta, OpenAI informó que reforzó las restricciones para impedir el acceso a Internet en entrenamientos y evaluaciones, extendió el monitoreo a ese tráfico y estableció alertas de seguridad si un modelo consigue acceso a Internet en vivo. Esos informes describen los episodios como acciones de modelos internos de investigación o evaluación, no como acciones de ChatGPT en cuentas de usuarios.