El sumo pontífice aterriza este domingo 8 de noviembre a las 16:30 en el Aeroparque Jorge Newbery, en un vuelo procedente de Montevideo. Se trata de la primera visita de un obispo de Roma a la Argentina desde 1987, casi cuatro décadas después del último antecedente.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, anunció en su cuenta de X que «todo está listo para recibir al papa León XIV». La funcionaria destacó la coordinación entre el Ejecutivo nacional, la Iglesia católica y las distintas administraciones locales: «Desde el Gobierno nacional trabajamos junto a la Iglesia y los equipos de CABA, PBA y Córdoba para hacer posible este acontecimiento histórico», expresó.
Audiencia con Milei y discurso en el Palacio Libertad
Tras su arribo a la terminal porteña, León XIV realizará una ofrenda floral ante el Monumento al General San Martín en la plaza homónima. Luego mantendrá una audiencia con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, y a las 18:30 pronunciará un discurso ante autoridades nacionales, el cuerpo diplomático y referentes de la sociedad civil en el Palacio Libertad.
La agenda continuará el lunes 9 desde las 9:15 en el Pequeño Cottolengo Don Orione en Claypole y a las 11:30 con una misa abierta en el Monumento a los Españoles. Por la tarde participará de un encuentro en la UCA con dirigentes sindicales, empresarios y movimientos sociales, seguido por un diálogo interreligioso en el Palacio San Martín y las vísperas en la Catedral Metropolitana junto al Episcopado.
Misa en Córdoba y despedida en Luján
El martes 10 el Papa viajará a Córdoba para presidir una misa multitudinaria. Por la noche, de regreso en Buenos Aires, encabezará una vigilia juvenil en el Monumento a los Españoles.
El itinerario cerrará el miércoles 11: visitará a las 8 el Complejo Penitenciario Federal de Devoto y a las 10 oficiará la misa central en la Basílica de Nuestra Señora de Luján. A las 14 despegará desde el Aeropuerto de Ezeiza rumbo a Perú para continuar su gira. El itinerario no incluye actividades en la provincia de San Juan.
El papa León XIV llega a la Argentina este domingo 8 de noviembre a las 16:30 en un vuelo desde Montevideo para iniciar una visita de cuatro días. La actividad incluye una reunión con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, misas en Buenos Aires, Córdoba y Luján, y visitas pastorales antes de partir a Perú el miércoles 11.
Casi cuatro décadas después de aquel lejano 1987, un obispo de Roma vuelve a pisar suelo argentino, probablemente sin sospechar la clase de maratón psicofísica que le diseñaron. León XIV aterriza este domingo 8 de noviembre a las 16:30 en el Aeroparque Jorge Newbery, procedente de Montevideo, para inaugurar una visita pastoral de cuatro días que desafía las leyes de la termodinámica. Desde su cuenta de X, Karina Milei se encargó de calmar las aguas y asegurar que «todo está listo para recibir al papa León XIV», subrayando la titánica proeza de coordinación interplanetaria: «Desde el Gobierno nacional trabajamos junto a la Iglesia y los equipos de CABA, PBA y Córdoba para hacer posible este acontecimiento histórico». Ni bien descienda del avión, el pontífice cumplirá con una ofrenda floral en el Monumento al General San Martín, pasará a una audiencia con Javier Milei en la Casa Rosada y, a las 18:30, ofrecerá un discurso ante diplomáticos y autoridades en el rebautizado Palacio Libertad, completando en dos horas lo que a un ciudadano común le demandaría tres semanas de trámites.
El lunes 9 arrancará con la misma piedad cronometrada: a las 9:15 estará en el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, a las 11:30 presidirá una misa abierta en el Monumento a los Españoles y por la tarde protagonizará una mesa de negociación digna del fin de los tiempos en la UCA, donde confluirán empresarios, sindicalistas y movimientos sociales en un mismo salón. Sin pausa para digerir la tensión, cruzará al diálogo interreligioso en el Palacio San Martín y cerrará la jornada con las vísperas en la Catedral Metropolitana junto al Episcopado. El martes 10 sumará millas aéreas directas a Córdoba para una misa multitudinaria, antes de retornar a la noche porteña para liderar una vigilia juvenil de nuevo en el Monumento a los Españoles, en una coreografía logística que dejaría sin aliento a cualquier deportista de élite.
El cierre del miércoles 11 terminará de consumir los últimos restos de energía: a las 8 visitará a los internos del Complejo Penitenciario Federal de Devoto, a las 10 oficiará la misa central en la Basílica de Nuestra Señora de Luján y, exactamente a las 14, despegará desde Ezeiza con destino a Perú para continuar su periplo continental. En medio de semejante frenesí de helicópteros, custodias y procesiones, el itinerario oficial dejó una certeza implacable para los fieles de la tierra del sol y del buen vino: no habrá ninguna actividad en la provincia de San Juan, confirmando que la redención federal todavía tiene sus propios límites geográficos.
