Sergio Schoklender, uno de los acusados en la causa conocida como Sueños Compartidos, ironizó sobre Cristina Fernández de Kirchner antes de conocer el veredicto del tribunal.
“No voy a decir, como decía la loca, que la historia me va a absolver”, dijo, en tono irónico, Schoklender, el único de los acusados que optó por decir unas últimas palabras.
En su breve declaración, agregó: “No tiene importancia el resultado, lo importante es que quedó registrado el valor para esas miles de familias que tuvieron la oportunidad de que sus vidas cambiaran gracias a ese proyecto de obra pública intachable”.
El Tribunal Oral Federal 5 de Comodoro Py resolverá el próximo lunes si condena a los nueve acusados por el presunto desvío de fondos públicos destinados a la construcción de casas sociales, entre ellos los exfuncionarios Julio De Vido y José López y los hermanos Sergio y Pablo Schoklender. La Fiscalía pidió penas de hasta seis años de prisión y el decomiso de $206 millones. El juicio oral lleva seis meses y llega ahora a su etapa decisiva.
El fiscal federal Diego Velasco y la Unidad de Información Financiera (UIF) pidieron que los nueve acusados sean condenados por administración fraudulenta agravada contra la administración pública. Para Sergio y Pablo Schoklender, De Vido, López y el exfuncionario Abel Fatala solicitaron seis años de prisión.
Para Daniel Nasif, Silvia Nasif, Carlos Castellano y Claudio Freidin pidieron cuatro años. En el caso de los exfuncionarios, además, reclamaron inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Los acusadores también solicitaron el decomiso de bienes por $206 millones, el monto que, según la investigación, fue desviado de los fondos destinados al programa. La Fiscalía pidió que esa cifra se actualice por inflación cuando la sentencia quede firme y que el dinero sea destinado a programas de viviendas sociales.
Qué pasó con los fondos de Sueños Compartidos
La causa investiga la ruta del dinero que el gobierno de Cristina Kirchner envió entre 2008 y 2011 a la Fundación Madres de Plaza de Mayo para construir viviendas sociales. En ese período se giraron cerca de $900 millones para el programa Sueños Compartidos.
La acusación sostiene que unos $206 millones fueron desviados. Parte de ese dinero, según la investigación, habría terminado en empresas vinculadas a los hermanos Schoklender, que eran los apoderados del programa.
Las obras se llevaron adelante en distintos puntos del país, entre ellos la ciudad de Buenos Aires, Santiago del Estero, Rosario y Ezeiza. Sin embargo, muchas casas no llegaron a construirse y también hubo trabajadores que no cobraron sus salarios o a quienes no se les hicieron los aportes correspondientes.
Quiénes están acusados
Además de los hermanos Schoklender, entre los principales acusados están Julio De Vido, que fue ministro de Planificación Federal, y José López, exsecretario de Obras Públicas. También están imputados exfuncionarios nacionales y autoridades vinculadas con el área de vivienda de Santiago del Estero.
La investigación apunta a determinar qué responsabilidad tuvo cada uno en el manejo y destino de los fondos. El programa dependía de contrataciones de obra pública para levantar viviendas y hospitales en diferentes provincias.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que existió un esquema coordinado entre funcionarios nacionales y los responsables de Sueños Compartidos. Según el fiscal Velasco, los hermanos Schoklender accedieron a obras mediante contrataciones directas y luego parte de los fondos habría sido desviada.
Qué dijeron las defensas
Las defensas pidieron la absolución de todos los acusados. Uno de sus principales argumentos fue que la causa está prescripta y que, por ese motivo, no corresponde una condena.
El tribunal deberá analizar ahora los argumentos de las partes y determinar si los hechos investigados quedaron probados. También tendrá que establecer, en caso de una condena, qué responsabilidad corresponde a cada uno de los acusados.
El expediente tiene además un segundo tramo por presunto lavado de dinero. Esa investigación apunta al supuesto recorrido de parte de los fondos que fueron desviados y a su llegada a empresas vinculadas con los hermanos Schoklender.
El Tribunal Oral Federal 5 de Comodoro Py definirá si condena a los nueve acusados en la causa Sueños Compartidos por el presunto desvío de fondos destinados a viviendas sociales. Sergio Schoklender fue el único que pronunció unas últimas palabras antes del veredicto y lanzó una ironía sobre Cristina Kirchner. La Fiscalía pidió penas de hasta seis años y el decomiso de $206 millones.
“No voy a decir, como decía la loca, que la historia me va a absolver”. Sergio Schoklender eligió esa frase para despedirse del juicio por Sueños Compartidos antes de que el Tribunal Oral Federal 5 diga si hay condenas, en una causa donde el expediente habla de $206 millones y la política vuelve a aparecer hasta en las últimas palabras.
El escenario tiene algo de final de temporada argentina: nueve acusados, dos exfuncionarios de primera línea, una fundación, cientos de millones destinados a viviendas y un tribunal que ahora debe ordenar una historia que empezó en 2008. La diferencia es que acá no hay capítulo siguiente garantizado: hay un veredicto y una posible condena.
Schoklender, además, sostuvo que “lo importante es que quedó registrado el valor” de las obras y habló de un “proyecto de obra pública intachable”. La frase quedó flotando en Comodoro Py mientras la Fiscalía pide hasta seis años de prisión y el decomiso de bienes por $206 millones.
Según la acusación, cerca de $900 millones fueron girados entre 2008 y 2011 para construir viviendas sociales y unos $206 millones habrían sido desviados. Muchas viviendas no se terminaron y hubo trabajadores que, según consta en la causa, no cobraron sus salarios o no recibieron los aportes correspondientes.
Las defensas pidieron la absolución y plantearon, entre otros argumentos, que la causa está prescripta. El tribunal deberá decidir qué versión sobrevive al expediente.
Porque cuando una obra pública llega al tribunal, hasta las últimas palabras vienen con memoria histórica incluida.