El Tesoro licita deuda este viernes con el objetivo de renovar un vencimiento de $8,1 billones, fundamentalmente concentrado en letras capitalizables y un bono dual. Para hacerlo, ofrece un menú de bonos en pesos con diferente tipo de ajuste y plazo previo a las elecciones.
Es la tercera vez que el Tesoro opta por el corto plazo. Según indicaron en Max Capital, la decisión busca evitar una mayor tasa por plazo postelectoral, en un contexto en el que los bonos vienen incorporando un mayor riesgo crediticio. A la vez, evitó vencimientos posteriores a junio del año que viene, de modo tal de no concentrar obligaciones en los meses cercanos a las elecciones presidenciales.
“Este giro en la estrategia de financiamiento del Ministerio de Economía se da tras meses de emisiones de Boncer y Duales que aumentaron el stock de bonos en moneda local con vencimiento de 2028 en adelante desde $23 billones a casi $100 billones (a valor de mercado) entre enero y julio de 2026”, subrayó un reporte de la consultora 1816.
Los ocho instrumentos que ofrece el Gobierno
El menú que ofrece el Gobierno este viernes incluye ocho títulos:
- Letra del Tesoro capitalizable (Lecap) al 13 de noviembre de 2026.
- Letra con ajuste CER (Lecer) al 29 de enero de 2027.
- Bono del Tesoro en pesos a tasa Tamar (la tasa de los plazos fijos mayoristas) con vencimiento 26 de febrero de 2027.
- Bono Tamar al 30 de julio de 2027.
- Letra del Tesoro vinculada al dólar (Lelink) cero cupón con vencimiento 30 de octubre de 2026.
- Lelink al 30 de noviembre de 2026.
- Lelink con plazo hasta el 31 de marzo de 2027.
- Lelink con vencimiento 30 de junio de 2027.
En la última licitación de agosto, el Ministerio de Economía también había ofrecido un menú de corto plazo y decidió colocar bonos por menos del vencimiento de esa semana, de modo tal de liberar pesos al mercado en un contexto de tensión sobre las tasas de interés.
Esta vez, por el contrario, los analistas de PPI indicaron que las condiciones monetarias son más holgadas. “Nos hace sentido que Finanzas mantenga una postura prudente y priorice instrumentos cortos a la espera de que se consolide este alivio en las tasas en pesos”, dijeron, y anticiparon que el buen dato de inflación publicado este jueves contribuirá a que el Tesoro llegue con un panorama alentador a la licitación.
“Dado que los instrumentos ofrecidos son de corto plazo, creemos que debería haber demanda y que el Gobierno debería poder lograr un rollover cercano al 100% a tasas de mercado. Esperamos que la mayor parte del interés se concentre en la Lecap de noviembre”, apuntó Max Capital.
Si bien esta semana el Ministerio de Economía le canjeó al Banco Central títulos que tenía en cartera, esa operación no redujo el monto de vencimientos que enfrenta esta licitación. En cambio, apuntó a reforzar el poder de fuego de la autoridad monetaria para vender títulos con cobertura cambiaria. En esa misma línea va la oferta de cuatro Lelink a diferentes plazos en la licitación de este viernes.
Sin bonos en dólares
De acuerdo con el programa financiero presentado por el Ministerio de Economía, todavía quedan unos US$774 millones por colocar del cupo de US$2000 millones previsto para el AO29, el bono local en dólares a 2029. Sin embargo, el Tesoro lo excluyó nuevamente del menú a licitar.
En PPI consideraron que la decisión tiene que ver con que el Gobierno tuvo dificultades para conseguir divisas en el mercado local, después de emitir apenas US$100 millones a mediados de agosto (entre las dos vueltas) y convalidar una tasa interna de retorno del 8,72%.
“Si bien el riesgo país volvió a ubicarse por debajo de 500 puntos básicos y el AO29 comprimió frente a los máximos de agosto, el miércoles todavía rendía cerca de 9,9% medido al MEP. A estos niveles, Finanzas prefiere relegarlo antes que convalidar un costo de fondeo sensiblemente mayor”, indicó PPI.
El Gobierno buscará renovar este viernes un vencimiento de deuda de $8,1 billones mediante ocho instrumentos en pesos, con plazos que llegan hasta junio de 2027. La Secretaría de Finanzas priorizó títulos de corto plazo y excluyó nuevamente los bonos en dólares. La estrategia apunta a evitar mayores costos de financiamiento y vencimientos posteriores a las elecciones.
$8,1 billones vencen y el Gobierno sale a buscar quién quiera renovar el boleto. La oferta viene con ocho opciones, todas en pesos y ninguna con vencimiento posterior a junio de 2027: una suerte de “después vemos” financiero, pero con fechas, tasas y miles de millones de por medio.
Es la tercera licitación consecutiva en la que Finanzas apuesta al corto plazo. El menú incluye Lecap, Lecer, bonos Tamar y cuatro Lelink, porque aparentemente hasta la deuda pública necesita tener una carta de opciones más larga que la de una parrilla un domingo.
La estrategia busca esquivar el costo de financiarse después de las elecciones, cuando el mercado podría exigir tasas más altas. Mientras tanto, el Tesoro intenta aprovechar un escenario de tasas más relajadas y un dato de inflación que llegó mejor de lo esperado.
Los analistas creen que el Gobierno podría conseguir un rollover cercano al 100%, con especial interés en la Lecap de noviembre. El problema aparece del otro lado del mostrador: los bonos en dólares siguen sin convencer al mercado local y el AO29, aunque todavía tiene cupo disponible, vuelve a quedar afuera.
La cuenta es sencilla en el papel: renovar deuda, evitar tasas demasiado caras y llegar a las elecciones con vencimientos controlados. En Argentina, hasta junio de 2027 parece una eternidad.