Tras el feriado trasladado del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, que se conmemoró el lunes 15 de junio y dio lugar a un fin de semana largo de tres días, el calendario nacional marca una nueva fecha patria: el próximo 20 de junio, Día de la Bandera.
La jornada coincide con el aniversario del fallecimiento de Manuel Belgrano y figura dentro del calendario oficial como un feriado nacional inamovible, por lo que no puede trasladarse a otra fecha para conformar fines de semana extendidos.
Por qué se conmemora el 20 de junio
El Día de la Bandera se celebra en homenaje a Manuel Belgrano, quien falleció el 20 de junio de 1820 y es reconocido como uno de los principales protagonistas del proceso de independencia argentina.
Belgrano fue abogado, economista, político, escritor y militar. Su participación resultó fundamental durante los primeros años de la Revolución de Mayo y en la organización de las fuerzas patriotas durante las guerras por la independencia.
Además de su actuación política y militar, pasó a la historia por haber impulsado la creación de la bandera nacional argentina, uno de los símbolos más representativos del país.
El origen de la bandera argentina
La iniciativa de crear una bandera surgió ante la necesidad de diferenciar a las tropas criollas de las fuerzas realistas, ya que ambos ejércitos utilizaban distintivos de colores similares.
Belgrano propuso entonces la adopción de una nueva enseña inspirada en los colores celeste y blanco de la escarapela utilizada por los revolucionarios. El Primer Triunvirato autorizó la creación del nuevo símbolo patrio.
La primera bandera argentina fue confeccionada por Catalina Echeverría y se izó por primera vez el 27 de febrero de 1812 en la ciudad de Rosario.
El acto tuvo lugar durante la inauguración de dos baterías de artillería ubicadas a orillas del río Paraná, destinadas a la defensa del territorio frente a posibles incursiones enemigas.
Un feriado que no cambia de fecha
El 20 de junio integra el grupo de los feriados nacionales inamovibles, categoría reservada para determinadas fechas históricas de especial relevancia para el país.
Por ese motivo, la conmemoración se realiza siempre en la fecha exacta de la efeméride y no puede trasladarse a otro día de la semana para generar fines de semana largos.
De esta manera, el país volverá a recordar la figura de Manuel Belgrano y la creación de la bandera nacional en una jornada dedicada a uno de los símbolos más importantes de la historia argentina.
Luego del feriado trasladado por el Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, el calendario nacional marca una nueva jornada no laborable este 20 de junio. La fecha conmemora el Día de la Bandera y el aniversario del fallecimiento de Manuel Belgrano, uno de los principales protagonistas del proceso independentista argentino.
Terminó un fin de semana largo y ya aparece otro feriado en el horizonte. El calendario argentino mantiene una tradición inquebrantable: cuando alguien guarda la valija, otro ya está revisando si conviene volver a sacarla.
Esta vez la fecha cae el 20 de junio, Día de la Bandera y aniversario del fallecimiento de Manuel Belgrano. A diferencia de otros feriados que recorren el almanaque buscando un lunes conveniente, este no se mueve ni un casillero.
Los feriados trasladables tienen cierta flexibilidad institucional. Negocian con el calendario, cambian de día y se adaptan a los fines de semana largos. El 20 de junio, en cambio, pertenece a la categoría de los inamovibles. Llega cuando tiene que llegar y no consulta encuestas turísticas antes de hacerlo.
La fecha recuerda a uno de los protagonistas centrales de la historia argentina. Belgrano fue abogado, político, militar y creador de la bandera nacional. Un currículum que hoy probablemente exigiría varios perfiles distintos en redes sociales para resumirse correctamente.
La bandera nació en un contexto bastante menos ceremonial que el actual. No fue diseñada para decorar actos escolares ni para aparecer en transmisiones deportivas. Surgió como una necesidad práctica: distinguir a las tropas revolucionarias de las fuerzas realistas, que utilizaban colores similares en el campo de batalla.
La primera vez que flameó fue en Rosario, a orillas del Paraná, durante la inauguración de baterías defensivas. Dos siglos después, sigue ocupando un lugar central en la identidad nacional. No muchas creaciones mantienen semejante vigencia durante tanto tiempo sin necesitar una actualización de diseño.
Mientras tanto, el país se prepara para una nueva jornada de descanso, actos conmemorativos y homenajes. Y también para la pregunta inevitable que acompaña cada feriado: cuánto falta para el próximo.
Belgrano creó la bandera para distinguir un ejército. Doscientos años después, todavía distingue un feriado que se niega a mudarse de fecha.