Uno de los temas pendientes que quedará bajo la órbita de Diego Santilli es la eventual salida a Bolsa del Correo Argentino, un proyecto que desde hace tiempo espera una definición en la Jefatura de Gabinete y que no fue resuelto durante la gestión de Manuel Adorni.

El plan para vender el paquete accionario de la empresa estatal fue elaborado por la actual conducción del Correo, aunque hasta ahora no avanzó por falta de una decisión política. En el Gobierno señalan que esa demora se repitió en numerosos asuntos que quedaron pendientes de resolución.

Una empresa postal y otra inmobiliaria

La propuesta contempla, en principio, dividir la compañía en dos unidades: por un lado, la operatoria postal del Correo; por el otro, las cerca de 900 propiedades que la empresa posee en todo el país. Con ese patrimonio inmobiliario se prevé crear una nueva sociedad, que también podría cotizar en la Bolsa.

En el Gobierno hay expectativas sobre la iniciativa debido al saneamiento financiero que, según los datos oficiales citados en el proyecto, logró la compañía en los últimos dos años. El Correo pasó de registrar pérdidas por más de 200 mil millones de pesos en 2023 a obtener una ganancia de 250 millones de dólares el año pasado.

Aunque la empresa ya no requeriría asistencia del Tesoro y hasta podría generar dividendos, la decisión oficial apunta a desprenderse de la compañía mediante una operación bursátil.

Retiros voluntarios y cambios en el negocio

Entre los factores que el Gobierno destaca para explicar la mejora de los números aparece el plan de retiros voluntarios abierto en 2024, que redujo la planta de personal de 16 mil a 11 mil empleados. Para financiar ese proceso, el Ministerio de Economía destinó 150 millones de dólares.

La empresa también enfrentó complicaciones derivadas de decisiones adoptadas por el propio Gobierno. Una norma impulsada por Federico Sturzenegger dejó al Correo fuera del negocio del courier y favoreció a operadores privados. Como consecuencia de esa medida, la compañía perdió el 80% de la facturación en ese segmento.

Una oferta pública inicial

Según fuentes oficiales, el esquema en análisis consiste en lanzar una Oferta Pública Inicial en la Bolsa de Comercio para vender el 90% de las acciones que actualmente están en manos del Estado nacional.

El 10% restante quedaría reservado para los trabajadores de la empresa, de acuerdo con el diseño preliminar del proyecto.

Las mismas fuentes indicaron que sería la primera vez que una empresa estatal argentina vende sus acciones mediante este mecanismo y definieron la operación como una propuesta bastante novedosa incluso a nivel mundial.

La decisión final dependerá del aval de la Jefatura de Gabinete, que tiene el control de la empresa, y del Ministerio de Economía, que deberá intervenir en el diseño financiero y operativo de la eventual salida a Bolsa.