La Universidad de Buenos Aires (UBA) aprobó un sistema de reconocimiento automático de materias del Ciclo Básico Común (CBC) para los egresados de cinco escuelas secundarias dependientes de la institución. La medida permitirá reducir el trayecto inicial de ingreso a las carreras de grado y comenzará a aplicarse para quienes hayan completado el quinto año.
La resolución fue aprobada por el Consejo Superior y alcanzará a los estudiantes que finalizaron sus estudios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, el Instituto Libre de Segunda Enseñanza (ILSE), la Escuela de Educación Técnica de Nivel Secundario y la Escuela de Educación Técnico Profesional de Nivel Medio en Producción Agropecuaria y Agroalimentaria.
Reconocimiento de saberes adquiridos en la secundaria
Según la resolución, “la Secretaría de Asuntos Académicos realizó un análisis técnico-curricular de los planes de estudio y contenidos mínimos” de cada establecimiento para determinar qué materias del CBC pueden considerarse equivalentes a la formación recibida durante la escuela secundaria.
El texto firmado por el rector Ricardo Gelpi sostiene que “a partir del análisis realizado, se identifican asignaturas del Ciclo Básico Común que se encuentran cubiertas por la formación recibida en cada escuela”. Asimismo, señala que “resulta importante establecer un reconocimiento por asignatura que permita fortalecer los procesos académicos y administrativos, evitando tratamientos disímiles respecto de una misma asignatura cuando el fundamento curricular del reconocimiento reside en la formación previa acreditada” por los egresados.
La universidad fundamentó la decisión en la necesidad de fortalecer la articulación entre la educación secundaria y la superior, mediante el reconocimiento de saberes y competencias adquiridos previamente por los estudiantes.
“Esta medida favorece la continuidad de las trayectorias académicas» de los egresados «sin afectar las exigencias propias de cada carrera ni los requisitos correspondientes a las asignaturas del Ciclo Básico Común que no se encuentren comprendidas en el presente reconocimiento”, indicaron desde la institución.
Qué materias serán reconocidas
La cantidad de asignaturas reconocidas variará según el establecimiento de origen y la carrera elegida. Entre las materias incluidas figuran Matemática, Física, Biología, Química, Filosofía, Economía, Sociología, Psicología e Introducción al Pensamiento Científico, entre otras.
Los egresados del Colegio Nacional de Buenos Aires, del ILSE y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini se encuentran entre los grupos con mayor cantidad de materias alcanzadas por el reconocimiento automático. En tanto, las escuelas técnicas contarán con equivalencias vinculadas a áreas científicas, tecnológicas y de formación general.
Cómo acceder al beneficio
Para obtener las equivalencias, los egresados deberán iniciar el trámite ante la facultad correspondiente a la carrera elegida, presentar la constancia de inscripción al CBC y acreditar el título secundario legalizado por la Dirección de Legalizaciones de la UBA.
La medida también abre interrogantes sobre el futuro del tradicional sexto año optativo que ofrecían algunas de estas escuelas. Hasta ahora, ese trayecto permitía acceder a equivalencias parciales del CBC. Con el nuevo esquema, los estudiantes podrán obtener el reconocimiento de determinadas materias únicamente con haber completado el quinto año de la secundaria.
La decisión se conoce en un contexto marcado por el debate sobre el financiamiento universitario y representa un cambio significativo en la relación académica entre las escuelas preuniversitarias y las carreras de grado de la UBA.
La UBA aprobó un sistema que reconocerá automáticamente materias del CBC a egresados de cinco escuelas secundarias dependientes de la universidad. La medida alcanza a quienes hayan completado el quinto año y busca agilizar el ingreso a las carreras de grado mediante la convalidación de saberes adquiridos durante la formación preuniversitaria.
Terminar quinto año y entrar a la universidad con materias del CBC ya aprobadas. Lo que para miles de estudiantes era una maratón administrativa ahora se parece más a encontrar un atajo habilitado por el propio organizador de la carrera.
La UBA decidió reconocer automáticamente asignaturas del CBC a egresados de sus colegios preuniversitarios. Es como si después de años jugando en las inferiores, alguien finalmente admitiera que el delantero sabe patear al arco sin obligarlo a rendir una prueba para demostrar que la pelota es redonda.
La medida alcanza al Nacional Buenos Aires, el Pellegrini, el ILSE y las escuelas técnicas dependientes de la universidad. No es que desaparezca el CBC ni que se regalen materias: la institución sostiene que revisó programas, contenidos y trayectorias para verificar que esos conocimientos ya fueron incorporados durante la secundaria.
La novedad tiene además un efecto curioso sobre una tradición que llevaba décadas circulando por los pasillos de algunos colegios. Durante años, ciertos estudiantes hacían un sexto año optativo para conseguir equivalencias parciales. Ahora, buena parte de ese beneficio podrá obtenerse apenas terminado quinto. Como descubrir que después de recorrer toda la fila del banco existía una ventanilla rápida que estaba detrás de una puerta con cartel diminuto.
La universidad argumenta que busca fortalecer la articulación entre secundaria y educación superior. Traducido al castellano cotidiano: si una materia ya fue enseñada, evaluada y aprobada durante años bajo programas supervisados por la propia UBA, volver a cursarla empezaba a parecerse a pedir partida de nacimiento para demostrar que uno nació.
El reconocimiento tampoco será igual para todos. Cada escuela tendrá una lista distinta de asignaturas convalidadas y el beneficio dependerá de la carrera elegida. La burocracia argentina, fiel a sus costumbres, logró encontrar una manera de simplificar algo sin renunciar por completo a las tablas, códigos y formularios.
Mientras continúan las discusiones sobre el financiamiento universitario, la casa de estudios mueve una pieza en otro tablero: el de los tiempos académicos. Porque si algo escasea tanto como los presupuestos, son los años de vida que se van completando trámites para demostrar conocimientos que ya estaban aprobados en un boletín.
La universidad donde ahora podés llegar antes al CBC por haber estudiado en una escuela de la propia universidad. Había lógica. Estaba escondida.