El presidente Javier Milei inició una de las principales misiones comerciales de su gestión con un viaje a París, Francia, que se desarrollará entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre. El objetivo central será presentar a la Argentina como destino para inversiones internacionales en el marco de la Argentina Week, que reunirá a autoridades, empresarios argentinos y representantes de compañías francesas y europeas.
La comitiva tendrá una marcada representación federal, con mandatarios provinciales y funcionarios nacionales que participarán de distintas actividades orientadas a mostrar oportunidades comerciales y proyectos de inversión en sectores considerados estratégicos. Entre los gobernadores previstos figuran Alfredo Cornejo, Rolando Figueroa, Raúl Jalil, Marcelo Orrego, Gustavo Sáenz, Alberto Weretilneck, Leandro Zdero, Rogelio Frigerio y Jorge Macri, entre otros dirigentes provinciales.
Una agenda centrada en inversiones y sectores estratégicos
La agenda, organizada con participación del embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, tendrá uno de sus puntos centrales en el Château de la Muette, sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Allí se desarrollarán actividades vinculadas con las oportunidades de crecimiento e inversión que ofrece el país.
El programa contempla además encuentros y exposiciones sobre áreas como energía, minería, comercio internacional, tecnología e inteligencia artificial. La agenda presidencial incluye también una distinción del Paris Economic Forum y un encuentro bilateral con el mandatario francés, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo.
Dentro de la delegación nacional se encuentran la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y funcionarios del gabinete económico y político. El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, tendrá participación en las actividades destinadas a exponer el programa económico, las reformas impulsadas por el Gobierno y las herramientas diseñadas para atraer grandes inversiones.
También forman parte de las actividades funcionarios vinculados con áreas económicas, energéticas, financieras, diplomáticas, sanitarias y de promoción de inversiones, en una delegación diseñada para presentar ante potenciales inversores distintos aspectos del programa gubernamental.
Gobernadores, inversiones y una fotografía federal
La presencia de los mandatarios provinciales agrega una dimensión política a la misión comercial. Gobernadores pertenecientes a diferentes espacios compartirán la agenda con el Ejecutivo nacional mientras buscan promover proyectos de sus respectivas jurisdicciones, particularmente en sectores vinculados con la minería y la energía.
Entre ellos se encuentran dirigentes provenientes del PRO, la Unión Cívica Radical y fuerzas provinciales. Para las provincias, la Argentina Week representa una vidriera internacional desde la cual presentar recursos naturales, proyectos productivos y oportunidades de inversión directa ante empresas europeas.
En ese esquema también participan dirigentes como Gustavo Saenz, Raúl Jalil, Alberto Weretilneck y Rolando Figueroa, en un vínculo con el Gobierno nacional atravesado por acuerdos institucionales, intereses económicos provinciales y negociaciones legislativas. Dentro de esa dinámica, distintos sectores mantienen una relación de «sintonía mutua» cuando existen objetivos coincidentes.
Para el Poder Ejecutivo, la participación conjunta de funcionarios nacionales y mandatarios provinciales permite mostrar una imagen de coordinación institucional frente a empresarios y potenciales inversores. Para los gobernadores, en tanto, la misión ofrece la posibilidad de presentar directamente proyectos vinculados con sus economías regionales y captar capitales para sectores estratégicos.
La actividad en París se extenderá hasta el 2 de octubre y tendrá como uno de sus ejes la presentación internacional de oportunidades de inversión en la Argentina, mientras Milei combinará la agenda económica con encuentros políticos y diplomáticos, entre ellos la reunión prevista con Macron.
El presidente Javier Milei encabeza entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre una misión oficial en París para participar de la Argentina Week, una iniciativa destinada a captar inversiones. La agenda incluye actividades en la OCDE, encuentros empresariales y una reunión con Emmanuel Macron, acompañado por funcionarios nacionales y mandatarios provinciales.
Javier Milei desembarca en París con una delegación de funcionarios y gobernadores que, por cantidad, podría obligar a la diplomacia francesa a revisar si recibió una misión comercial o si la Argentina decidió mudar temporalmente el federalismo al Sena. La consigna es conseguir inversiones y mostrar cohesión política, dos objetivos que en la política argentina suelen convivir con la misma naturalidad que un gato y una aspiradora, pero que frente a los empresarios europeos serán presentados con impecable traje institucional.
La escena tiene todos los ingredientes de una superproducción: Vaca Muerta, litio, inteligencia artificial, ministros, gobernadores y el Palacio del Elíseo. Una especie de universo cinematográfico argentino donde cada provincia llega con su propio recurso estratégico y la esperanza perfectamente razonable de regresar con algo más tangible que una foto frente a la Torre Eiffel. Porque si hay algo capaz de unir a dirigentes de espacios diferentes es la perspectiva de una inversión millonaria aterrizando en territorio propio.
La Casa Rosada, mientras tanto, aprovechará la postal federal. En tiempos en los que conseguir mayorías legislativas exige más cálculos que estacionar un transatlántico en una cochera porteña, llevar gobernadores a París ofrece una imagen especialmente útil: todos juntos, mirando hacia el mismo lado y, por unas horas, sin una sesión del Congreso en el medio. Francia aportará los salones; la Argentina, esa disciplina nacional de convertir cualquier viaje económico en un capítulo adicional de negociación política.
Y en el centro estará Milei, explicando ante empresarios y organismos internacionales por qué la Argentina pretende convertirse en destino de grandes capitales. Los mandatarios provinciales harán lo propio con minería, energía y otras oportunidades regionales. Será diplomacia económica con tonada federal: cada uno llevará su carpeta, sus proyectos y probablemente la secreta ilusión de que algún ejecutivo europeo pronuncie las palabras mágicas que en la política argentina producen consenso instantáneo: “queremos invertir”.