La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió en el Senado al dirigente ferroviario Rubén «Pollo» Sobrero, quien le entregó un informe sobre el estado de la red ferroviaria y las condiciones de seguridad del servicio. El documento sostiene que el sistema atraviesa una situación crítica y recuerda que el propio Gobierno declaró la emergencia ferroviaria mediante el Decreto 525/2024.
Tanto Sobrero como el entorno de la vicepresidenta aseguraron que el encuentro estuvo centrado exclusivamente en la situación del sistema ferroviario y que no tuvo un objetivo partidario. Sin embargo, la reunión se produjo en medio de las crecientes diferencias entre Villarruel y el presidente Javier Milei, una tensión que volvió a quedar expuesta tras los recientes cruces dentro del oficialismo.
Sobrero advirtió sobre un sistema «colapsado»
Al finalizar la reunión, el dirigente ferroviario calificó el diálogo como positivo y afirmó que Villarruel quedó preocupada por la información presentada. «Acá no podemos hablar de diferencias políticas, ni ideológicas, ni nada de eso, es querer evitar que se repita una masacre como la de Once», sostuvo.
Sobrero, referente de la seccional Gran Buenos Aires Oeste de la Unión Ferroviaria y enfrentado al secretario general del gremio, Sergio Sasia, aseguró que las gestiones que impulsa responden a la gravedad del escenario actual. En ese marco, adelantó que solicitó una reunión con Patricia Bullrich para acercarle el mismo informe técnico.
«La conozco desde hace 40 años, nos hemos peleado mucho, pero me voy a sentar con ella, le voy a llevar un informe técnico y le voy a decir ‘este es el problema y esta es la salida que ofrecemos’; todavía no tuve respuesta, pero quiero hablar con ella porque estamos en una situación límite y si ocurre un accidente, va a ser culpa de Milei», expresó.
La explicación del entorno de Villarruel
Voceros de la vicepresidenta señalaron que el encuentro respondió al interés de interiorizarse sobre un área que consideran estratégica para la productividad y la logística del país. También remarcaron que en los últimos años se registraron numerosos descarrilamientos y sostuvieron que la conectividad ferroviaria resulta clave para la integración territorial.
Desde su entorno insistieron en que las diferencias ideológicas no deben imponerse sobre los intereses nacionales e intentaron despegar la reunión de la disputa política que mantiene la vicepresidenta con la Casa Rosada. Mientras tanto, continúan circulando versiones sobre una eventual candidatura presidencial de Villarruel para el próximo turno electoral, impulsada por sectores libertarios, dirigentes de centroderecha y algunos referentes del peronismo.
Pedido de informes y reclamos por los fondos
Durante su visita al Congreso, Sobrero también mantuvo un encuentro con senadores del PJ encabezados por José Mayans, Jorge «Coqui» Capitanich y Eduardo «Wado» de Pedro. Según indicó, los legisladores se comprometieron a presentar un pedido de informes sobre la utilización de los recursos destinados al sistema ferroviario.
De acuerdo con un informe elaborado por la seccional Gran Buenos Aires Oeste de la Unión Ferroviaria, la línea Sarmiento enfrenta un deterioro sostenido por la falta de mantenimiento, infraestructura envejecida y pérdida de personal especializado. «Este escenario es el paso previo a un accidente grave», advirtió Sobrero, quien agregó: «El riesgo de chocar es cada vez más grande».
El dirigente cuestionó además la implementación de la emergencia ferroviaria y sostuvo: «El sistema está colapsado y el gobierno no hace nada. La emergencia fue puro humo, no bajaron un peso, solo se dedicaron a despedir trabajadores».
El relevamiento enumera, entre otros puntos, cambios de vía con entre 60 y 70 años de antigüedad, rieles electrificados instalados en 1921, cableados y armarios eléctricos obsoletos, fusileras de 600 voltios sin protección y otros componentes cuya renovación considera de extrema urgencia.
La AGN alertó por el aumento de los accidentes
El informe también cita observaciones de la Auditoría General de la Nación sobre la línea San Martín, donde se registró un incremento del 72% en los accidentes ferroviarios durante 2024 respecto del año anterior y una suba del 400% en choques, semichoques y descarrilamientos por causas técnicas.
La AGN indicó además que el presupuesto destinado al mantenimiento cubrió apenas el 43% de las necesidades en 2023 y el 29% en 2024. Entre los antecedentes figura el choque de dos formaciones ocurrido en mayo de 2024 cerca de la estación Palermo, que dejó 60 pasajeros heridos y derivó en la declaración de la emergencia ferroviaria.
Para Sobrero, una de las prioridades es que se cumpla el decreto que prevé recursos para afrontar la deuda del sector y avanzar con las obras de seguridad pendientes. También acusó al Gobierno de mantener una situación de desinversión y de no ejecutar los fondos comprometidos.
La Fraternidad habló de un «Ferrocidio en marcha»
El sindicato La Fraternidad también manifestó su preocupación por el estado del sistema ferroviario. En un comunicado titulado «Ferrocidio en Marcha», recordó que hace dos años se declaró la emergencia ferroviaria con una asignación de recursos destinada a mejorar la infraestructura y reforzar la seguridad operacional.
Según el gremio, el resultado fue una reducción promedio del 30% en los servicios de pasajeros, sin que se observaran mejoras significativas en el funcionamiento de la red.
La organización añadió que los servicios de carga presentan un promedio de tres descarrilamientos diarios y cuestionó el destino de los fondos previstos por el decreto. Además, advirtió que, de mantenerse la situación, las frecuencias continuarán reduciéndose por la falta de material rodante y el deterioro de las vías y de los sistemas de señalamiento.
El comunicado concluye con una fuerte advertencia sobre el futuro del sistema ferroviario y define el escenario como un proceso de «FERROCIDIO = Destrucción sistemática y continuada de la Industria Ferroviaria».
La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió en el Senado al dirigente ferroviario Rubén «Pollo» Sobrero, quien presentó un informe sobre el deterioro del sistema ferroviario y advirtió sobre riesgos para la seguridad. Aunque ambas partes descartaron un trasfondo político, el encuentro volvió a exponer la creciente distancia entre Villarruel y el presidente Javier Milei.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una vicepresidenta libertaria, un dirigente sindical históricamente enfrentado a distintos gobiernos y un informe que habla de vías centenarias. La escena parece escrita por alguien que decidió mezclar todos los géneros en una sola temporada política.
Mientras la interna oficialista suma capítulos con una regularidad que haría sonrojar a cualquier serie de streaming, el ferrocarril aparece como el invitado incómodo que recuerda que los problemas de infraestructura no esperan a que termine la pelea. Las diferencias ideológicas pueden ocupar horas de televisión; un cambio de vía de 70 años, en cambio, sigue ahí sin pedir permiso.
Sobrero llevó números, antecedentes y advertencias. Villarruel, según su entorno, escuchó con preocupación. Nadie habló de acuerdos políticos, pero tampoco hizo falta. En una administración donde cada gesto se interpreta como un mensaje, una reunión alcanza para disparar toda clase de lecturas.
El informe describe un sistema que, según sus autores, acumula décadas de deterioro y una emergencia ferroviaria que todavía no logró traducirse en las inversiones prometidas. Es la clase de diagnóstico que no distingue entre oficialistas y opositores cuando un tren tiene que frenar y la infraestructura ya no responde como debería.
En paralelo, el Senado también se convirtió en una escala para sumar respaldos legislativos y reclamar explicaciones sobre los fondos destinados al sector. La política discutía nombres; el ferrocarril insistía con rieles, señales y mantenimiento. Dos conversaciones que circulan por la misma estación, pero rara vez por la misma vía.
Porque las internas pueden esperar la próxima conferencia de prensa. Un descarrilamiento, generalmente, no.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió en el Senado al dirigente ferroviario Rubén «Pollo» Sobrero, quien le entregó un informe sobre el estado de la red ferroviaria y las condiciones de seguridad del servicio. El documento sostiene que el sistema atraviesa una situación crítica y recuerda que el propio Gobierno declaró la emergencia ferroviaria mediante el Decreto 525/2024.
Tanto Sobrero como el entorno de la vicepresidenta aseguraron que el encuentro estuvo centrado exclusivamente en la situación del sistema ferroviario y que no tuvo un objetivo partidario. Sin embargo, la reunión se produjo en medio de las crecientes diferencias entre Villarruel y el presidente Javier Milei, una tensión que volvió a quedar expuesta tras los recientes cruces dentro del oficialismo.
Sobrero advirtió sobre un sistema «colapsado»
Al finalizar la reunión, el dirigente ferroviario calificó el diálogo como positivo y afirmó que Villarruel quedó preocupada por la información presentada. «Acá no podemos hablar de diferencias políticas, ni ideológicas, ni nada de eso, es querer evitar que se repita una masacre como la de Once», sostuvo.
Sobrero, referente de la seccional Gran Buenos Aires Oeste de la Unión Ferroviaria y enfrentado al secretario general del gremio, Sergio Sasia, aseguró que las gestiones que impulsa responden a la gravedad del escenario actual. En ese marco, adelantó que solicitó una reunión con Patricia Bullrich para acercarle el mismo informe técnico.
«La conozco desde hace 40 años, nos hemos peleado mucho, pero me voy a sentar con ella, le voy a llevar un informe técnico y le voy a decir ‘este es el problema y esta es la salida que ofrecemos’; todavía no tuve respuesta, pero quiero hablar con ella porque estamos en una situación límite y si ocurre un accidente, va a ser culpa de Milei», expresó.
La explicación del entorno de Villarruel
Voceros de la vicepresidenta señalaron que el encuentro respondió al interés de interiorizarse sobre un área que consideran estratégica para la productividad y la logística del país. También remarcaron que en los últimos años se registraron numerosos descarrilamientos y sostuvieron que la conectividad ferroviaria resulta clave para la integración territorial.
Desde su entorno insistieron en que las diferencias ideológicas no deben imponerse sobre los intereses nacionales e intentaron despegar la reunión de la disputa política que mantiene la vicepresidenta con la Casa Rosada. Mientras tanto, continúan circulando versiones sobre una eventual candidatura presidencial de Villarruel para el próximo turno electoral, impulsada por sectores libertarios, dirigentes de centroderecha y algunos referentes del peronismo.
Pedido de informes y reclamos por los fondos
Durante su visita al Congreso, Sobrero también mantuvo un encuentro con senadores del PJ encabezados por José Mayans, Jorge «Coqui» Capitanich y Eduardo «Wado» de Pedro. Según indicó, los legisladores se comprometieron a presentar un pedido de informes sobre la utilización de los recursos destinados al sistema ferroviario.
De acuerdo con un informe elaborado por la seccional Gran Buenos Aires Oeste de la Unión Ferroviaria, la línea Sarmiento enfrenta un deterioro sostenido por la falta de mantenimiento, infraestructura envejecida y pérdida de personal especializado. «Este escenario es el paso previo a un accidente grave», advirtió Sobrero, quien agregó: «El riesgo de chocar es cada vez más grande».
El dirigente cuestionó además la implementación de la emergencia ferroviaria y sostuvo: «El sistema está colapsado y el gobierno no hace nada. La emergencia fue puro humo, no bajaron un peso, solo se dedicaron a despedir trabajadores».
El relevamiento enumera, entre otros puntos, cambios de vía con entre 60 y 70 años de antigüedad, rieles electrificados instalados en 1921, cableados y armarios eléctricos obsoletos, fusileras de 600 voltios sin protección y otros componentes cuya renovación considera de extrema urgencia.
La AGN alertó por el aumento de los accidentes
El informe también cita observaciones de la Auditoría General de la Nación sobre la línea San Martín, donde se registró un incremento del 72% en los accidentes ferroviarios durante 2024 respecto del año anterior y una suba del 400% en choques, semichoques y descarrilamientos por causas técnicas.
La AGN indicó además que el presupuesto destinado al mantenimiento cubrió apenas el 43% de las necesidades en 2023 y el 29% en 2024. Entre los antecedentes figura el choque de dos formaciones ocurrido en mayo de 2024 cerca de la estación Palermo, que dejó 60 pasajeros heridos y derivó en la declaración de la emergencia ferroviaria.
Para Sobrero, una de las prioridades es que se cumpla el decreto que prevé recursos para afrontar la deuda del sector y avanzar con las obras de seguridad pendientes. También acusó al Gobierno de mantener una situación de desinversión y de no ejecutar los fondos comprometidos.
La Fraternidad habló de un «Ferrocidio en marcha»
El sindicato La Fraternidad también manifestó su preocupación por el estado del sistema ferroviario. En un comunicado titulado «Ferrocidio en Marcha», recordó que hace dos años se declaró la emergencia ferroviaria con una asignación de recursos destinada a mejorar la infraestructura y reforzar la seguridad operacional.
Según el gremio, el resultado fue una reducción promedio del 30% en los servicios de pasajeros, sin que se observaran mejoras significativas en el funcionamiento de la red.
La organización añadió que los servicios de carga presentan un promedio de tres descarrilamientos diarios y cuestionó el destino de los fondos previstos por el decreto. Además, advirtió que, de mantenerse la situación, las frecuencias continuarán reduciéndose por la falta de material rodante y el deterioro de las vías y de los sistemas de señalamiento.
El comunicado concluye con una fuerte advertencia sobre el futuro del sistema ferroviario y define el escenario como un proceso de «FERROCIDIO = Destrucción sistemática y continuada de la Industria Ferroviaria».
La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió en el Senado al dirigente ferroviario Rubén «Pollo» Sobrero, quien presentó un informe sobre el deterioro del sistema ferroviario y advirtió sobre riesgos para la seguridad. Aunque ambas partes descartaron un trasfondo político, el encuentro volvió a exponer la creciente distancia entre Villarruel y el presidente Javier Milei.
Una vicepresidenta libertaria, un dirigente sindical históricamente enfrentado a distintos gobiernos y un informe que habla de vías centenarias. La escena parece escrita por alguien que decidió mezclar todos los géneros en una sola temporada política.
Mientras la interna oficialista suma capítulos con una regularidad que haría sonrojar a cualquier serie de streaming, el ferrocarril aparece como el invitado incómodo que recuerda que los problemas de infraestructura no esperan a que termine la pelea. Las diferencias ideológicas pueden ocupar horas de televisión; un cambio de vía de 70 años, en cambio, sigue ahí sin pedir permiso.
Sobrero llevó números, antecedentes y advertencias. Villarruel, según su entorno, escuchó con preocupación. Nadie habló de acuerdos políticos, pero tampoco hizo falta. En una administración donde cada gesto se interpreta como un mensaje, una reunión alcanza para disparar toda clase de lecturas.
El informe describe un sistema que, según sus autores, acumula décadas de deterioro y una emergencia ferroviaria que todavía no logró traducirse en las inversiones prometidas. Es la clase de diagnóstico que no distingue entre oficialistas y opositores cuando un tren tiene que frenar y la infraestructura ya no responde como debería.
En paralelo, el Senado también se convirtió en una escala para sumar respaldos legislativos y reclamar explicaciones sobre los fondos destinados al sector. La política discutía nombres; el ferrocarril insistía con rieles, señales y mantenimiento. Dos conversaciones que circulan por la misma estación, pero rara vez por la misma vía.
Porque las internas pueden esperar la próxima conferencia de prensa. Un descarrilamiento, generalmente, no.