El juez federal de Bariloche, Leandro Gómez Constenla, homologó el miércoles un acuerdo de juicio abreviado mediante el cual Facundo Jones Huala fue condenado a 5 años y 2 meses de prisión por actos de sabotaje y apología del delito.
La resolución judicial formalizó el entendimiento alcanzado entre las partes luego de una propuesta realizada por la fiscalía de Bariloche y de varias semanas de negociaciones. En esas conversaciones tuvo participación activa el propio Jones Huala.
El acuerdo que definió la condena
El procedimiento de juicio abreviado permitió establecer una pena de 5 años y 2 meses de prisión, que posteriormente fue homologada por Gómez Constenla.
La negociación no se limitó únicamente a la extensión de la condena. Como parte del convenio, el Ministerio Público Fiscal dejó sin efecto los recursos y apelaciones con los que buscaba que Jones Huala regresara al penal de máxima seguridad de Rawson.
Jones Huala permanecerá detenido en Esquel
El retiro de esos planteos judiciales aseguró que el condenado continúe alojado en la Unidad 14 de Esquel, en la provincia de Chubut.
Jones Huala había sido trasladado a ese establecimiento penitenciario a principios de julio de este año. Con el acuerdo homologado, quedó descartado el intento de la fiscalía de restituirlo al establecimiento de máxima seguridad de Rawson.
De esta manera, la resolución del Juzgado Federal de Bariloche dejó establecida tanto la pena que deberá cumplir Jones Huala como el lugar donde continuará detenido, cerrando los recursos relacionados con su alojamiento penitenciario incluidos dentro del convenio.
El juez federal de Bariloche Leandro Gómez Constenla homologó un acuerdo de juicio abreviado por el que Facundo Jones Huala fue condenado a 5 años y 2 meses de prisión por actos de sabotaje y apología del delito. El acuerdo también determinó que continuará alojado en la Unidad 14 de Esquel, en Chubut.
Facundo Jones Huala sumó un nuevo capítulo judicial y esta vez el expediente llegó con formato abreviado, como si la Justicia hubiera decidido aplicar la versión “sin escenas eliminadas” a una historia que lleva años acumulando causas, traslados y recursos. El juez federal de Bariloche Leandro Gómez Constenla homologó el acuerdo que fijó una condena de 5 años y 2 meses de prisión por actos de sabotaje y apología del delito.
El convenio fue resultado de una propuesta de la fiscalía de Bariloche y de varias semanas de negociaciones entre las partes, con participación activa del propio Jones Huala. Una mesa de conversaciones judiciales en la que, a diferencia de cualquier negociación cotidiana, el detalle final no era quién pagaba el café sino cuántos años de prisión quedaban escritos en la sentencia.
El acuerdo también resolvió otro frente: el Ministerio Público Fiscal retiró los recursos y apelaciones con los que buscaba que Jones Huala regresara al penal de máxima seguridad de Rawson. De esta manera, continuará en la Unidad 14 de Esquel, donde se encuentra alojado desde principios de julio. En términos penitenciarios, el juicio abreviado no solamente cerró la discusión sobre la pena, sino también una suerte de disputa logística sobre cuál establecimiento debía convertirse en su domicilio obligatorio.
Así, entre una condena acordada, apelaciones abandonadas y un destino carcelario definido, el expediente logró algo que en tribunales suele tener un valor comparable al oro: reducir la cantidad de asuntos todavía abiertos. El resultado fue una pena concreta y la confirmación de que Jones Huala permanecerá en Esquel, mientras la maquinaria judicial guarda —al menos por este capítulo— una carpeta menos sobre el escritorio.