El juez de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, aseguró que la condena contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la denominada Causa Vialidad quedó definitivamente firme tras la decisión del máximo tribunal de confirmar el fallo que la condenó a seis años de prisión por administración fraudulenta e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
«Está terminado el tema»
“Desde el punto de vista jurídico, está terminado el tema. Nosotros dimos la última opinión, está confirmado y no hay nada más que decir”, expresó Lorenzetti al referirse a la resolución adoptada por la Corte Suprema.
El magistrado agregó: “Entiendo a quienes están disconformes, pueden criticar el fallo, pueden manifestar sus opiniones, pero el proceso está terminado”, al remarcar que la instancia judicial quedó agotada.
Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista televisiva y se producen en medio de las manifestaciones de dirigentes peronistas cercanos a la exmandataria, entre ellos el diputado Máximo Kirchner, quienes impulsan una eventual candidatura de Cristina Fernández de Kirchner pese a la inhabilitación perpetua confirmada por la Justicia.
Lorenzetti defendió la actuación del Poder Judicial
El integrante de la Corte reconoció que “no es bueno en ningún país del mundo el encarcelamiento de un expresidente porque es una tragedia institucional”, aunque aclaró que en este caso la Justicia actuó del mismo modo que en cualquier otro expediente.
“Creo que hay muchas cosas para criticar del Poder Judicial, pero no esa”, sostuvo Lorenzetti. Además, explicó que el expediente llegó al máximo tribunal mediante un recurso de queja, el cual fue rechazado por presentar deficiencias formales.
Un llamado a preservar las instituciones
Finalmente, el juez advirtió sobre la importancia de preservar la credibilidad institucional y afirmó: “Tenemos que ser cuidadosos porque las instituciones han sido para tutelar a los débiles frente a los fuertes; si las vivimos desprestigiando, en definitiva, lo que logramos es debilitar a la gente común que no tiene quien los proteja”.
El juez de la Corte Suprema de Justicia Ricardo Lorenzetti afirmó que la condena contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la denominada Causa Vialidad quedó definitivamente firme tras la ratificación del máximo tribunal. Sostuvo que el proceso judicial concluyó, defendió el accionar de la Justicia y advirtió sobre los riesgos de desacreditar a las instituciones.
«Está terminado». Cuatro palabras alcanzaron para cerrar un expediente que durante años ocupó discursos, campañas, marchas, cadenas nacionales y más horas de televisión que una maratón de novelas turcas. En la Corte dicen que ya no queda nada por discutir. Afuera, la discusión recién cambia de escenario.
Es como cuando el árbitro pita el final del partido, pero la tribuna sigue reclamando un penal del primer tiempo. El resultado quedó escrito en la planilla, aunque cada hinchada conserve su propia versión de los hechos. El VAR jurídico ya habló y ahora algunos pretenden jugar tiempo suplementario en la política.
Ricardo Lorenzetti recordó que la Corte emitió la última palabra sobre la condena a Cristina Fernández de Kirchner y remarcó que, desde el punto de vista judicial, el expediente está cerrado. No dijo que el debate político haya terminado. Tampoco hacía falta. En la Argentina los fallos muchas veces tienen una segunda vida en estudios de televisión, actos partidarios y redes sociales, donde cada sentencia parece someterse a una apelación permanente ante el tribunal del algoritmo.
El magistrado también reconoció que el encarcelamiento de un expresidente representa una tragedia institucional, aunque sostuvo que la Justicia actuó como lo hace con cualquier ciudadano. Una definición incómoda para todos: para quienes denuncian persecución y para quienes esperan que cada resolución judicial funcione como una victoria electoral.
Mientras algunos dirigentes impulsan una candidatura que choca de frente con la inhabilitación perpetua, la Corte insiste en que su tarea terminó. El expediente cerró. El debate público, en cambio, parece tener garantía extendida. En Argentina hay discusiones que duran más que un Renault 12 bien mantenido.
El país donde una sentencia firme nunca impide una campaña, pero una campaña jamás alcanza para modificar una sentencia.
