La Fuerza Aérea Argentina lleva adelante este jueves en Mendoza el ejercicio de adiestramiento “Furia 2026”, una serie de maniobras que se desarrollan en la IV Brigada Aérea y que incluyen vuelos de entrenamiento y operaciones coordinadas con unidades de San Luis.
La actividad forma parte de la preparación de los medios aéreos y del personal para futuras misiones de combate, apoyo operativo y asistencia táctica. Según informó la fuerza, el entrenamiento contempla ejercicios de defensa aérea, guerra electrónica, transporte de tropas, búsqueda y rescate en combate, comunicaciones y control de operaciones.
Aeronaves y helicópteros desplegados
Para estas prácticas fueron desplegados distintos sistemas de armas y aeronaves. Entre ellos se encuentran los aviones IA-63 Pampa II y III, EMB-312 Tucano, Learjet 35A y Cessna C-182.
También participan los helicópteros SA-315B Lama, Bell 412, Hughes 500D y Bell 407 GXi, utilizados en distintas tareas previstas dentro del esquema de adiestramiento.
Más de 120 efectivos en la operación
En total intervienen más de 120 efectivos pertenecientes a distintas especialidades, incluyendo tripulaciones aéreas, personal técnico y equipos de apoyo.
Desde la Fuerza Aérea explicaron que uno de los principales objetivos de “Furia 2026” es alcanzar el nivel de adiestramiento necesario para participar en “Salitre 2026”, un ejercicio internacional que se realizará en Chile.
Preparación para escenarios complejos
La planificación incluyó escenarios de complejidad progresiva para poner a prueba la coordinación entre las distintas unidades y mejorar la interoperabilidad de los medios desplegados.
Además de las tareas operativas, este tipo de actividades buscan fortalecer el trabajo en equipo y la preparación de los efectivos ante distintos escenarios de actuación.
La Fuerza Aérea Argentina desarrolla este jueves en Mendoza el ejercicio de adiestramiento “Furia 2026”, con maniobras en la IV Brigada Aérea y operaciones coordinadas con unidades de San Luis. La actividad incluye vuelos de entrenamiento, defensa aérea, guerra electrónica, transporte, búsqueda y rescate, con más de 120 efectivos desplegados.
Este jueves, quienes estén en Mendoza podrían mirar al cielo y descubrir que la rutina decidió ponerse casco, uniforme y turbina. La Fuerza Aérea Argentina desarrolla el ejercicio “Furia 2026” en la IV Brigada Aérea, una serie de maniobras que transforma el paisaje aéreo provincial en una coreografía militar donde nada está librado al azar, salvo la reacción de algún vecino que escuche un avión y revise si dejó abierto el horno.
El operativo incluye vuelos de entrenamiento y acciones coordinadas con unidades de San Luis, porque en estos casos la coordinación no es una virtud decorativa: es la diferencia entre una maniobra precisa y una reunión posterior con demasiadas explicaciones técnicas. Defensa aérea, guerra electrónica, transporte de tropas, búsqueda y rescate en combate, comunicaciones y control de operaciones integran un menú de adiestramiento que suena a videojuego de estrategia, pero con combustible real, tripulaciones reales y una responsabilidad bastante menos entretenida que apretar botones desde el sillón.
Para la práctica fueron desplegados aviones IA-63 Pampa II y III, EMB-312 Tucano, Learjet 35A y Cessna C-182, además de helicópteros SA-315B Lama, Bell 412, Hughes 500D y Bell 407 GXi. Dicho de otro modo: el cielo mendocino tendrá más tránsito especializado que una autopista aérea con pretensiones de desfile tecnológico. Todo bajo la mirada de más de 120 efectivos, entre tripulaciones, personal técnico y equipos de apoyo, ese engranaje silencioso sin el cual cualquier hazaña termina pareciéndose demasiado a un PowerPoint optimista.
El objetivo central es preparar al personal y los medios para futuras misiones de combate, apoyo operativo y asistencia táctica. También apunta a alcanzar el nivel necesario para participar en “Salitre 2026”, un ejercicio internacional previsto en Chile. La planificación, con escenarios de complejidad progresiva, busca probar coordinación e interoperabilidad, dos palabras que en el mundo militar significan que todos deben entenderse antes de que el cielo empiece a pedir decisiones rápidas.
Mientras tanto, en tierra firme, el ejercicio deja una postal poco habitual: aeronaves, helicópteros, efectivos y procedimientos funcionando como una maquinaria precisa. Para el ciudadano desprevenido, puede parecer una jornada fuera de libreto; para la Fuerza Aérea, es entrenamiento. Para la montaña mendocina, en cambio, probablemente sea apenas otro jueves mirando humanos organizarse con solemnidad bajo su sombra milenaria.