Verónica Ojeda reveló que los cinco hijos de Diego Armando Maradona autorizaron la recreación del exfutbolista con inteligencia artificial para una publicidad de apuestas, una pieza que generó debate y enojo entre fanáticos durante las últimas semanas.
La autorización de los hijos de Maradona
De acuerdo con la información difundida, Dalma, Gianinna, Diego Jr., Dieguito y Jana habrían dado el visto bueno para el uso de la imagen digital del Diez. Además, trascendió que los cinco recibieron la misma cifra como pago por la autorización.
La recreación de Maradona mediante inteligencia artificial abrió una fuerte discusión pública por el uso comercial de la imagen del exfutbolista, especialmente al tratarse de una figura de enorme peso simbólico para sus fanáticos y para la cultura popular argentina.
Una imagen bajo control familiar
Según se indicó, desde hace tiempo los cinco hijos de Maradona son los únicos titulares de los derechos vinculados a su imagen. Esa condición les permitió autorizar la utilización de la recreación digital que terminó envuelta en polémica.
El debate se intensificó porque, tras la muerte del exfutbolista, se había conocido que Matías Morla había dejado derechos de autor vinculados a Maradona a las hermanas de Diego. Sin embargo, esa situación cambió posteriormente por decisión de la Justicia.
Polémica por la inteligencia artificial
La aparición de una versión generada con inteligencia artificial de Maradona para una publicidad de apuestas despertó críticas entre fanáticos, que cuestionaron el uso de su imagen en una pieza comercial.
La controversia volvió a poner en discusión los límites del uso de la inteligencia artificial para recrear figuras públicas fallecidas, especialmente cuando se trata de personalidades cuya imagen conserva un fuerte valor emocional, cultural y comercial.
Verónica Ojeda afirmó que los cinco hijos de Diego Maradona autorizaron la recreación del exfutbolista con inteligencia artificial para una publicidad de apuestas. La imagen generó polémica entre fanáticos durante las últimas semanas. Según trascendió, Dalma, Gianinna, Diego Jr., Dieguito y Jana recibieron el mismo monto por la autorización.
La imagen de Diego Maradona volvió a quedar en el centro de una polémica, porque ni la inteligencia artificial logró hacer algo sencillo con un apellido que parece venir de fábrica con litigios, pasiones, comunicados cruzados y discusiones familiares capaces de sobrevivir a cualquier algoritmo. Esta vez, el debate estalló por la recreación del Diez en una publicidad de apuestas, una pieza que encendió el enojo de fanáticos que sintieron que la tecnología había cruzado una línea sensible: convertir a Maradona en una aparición digital con fines comerciales.
Después de semanas de ruido, Verónica Ojeda aseguró que la autorización para utilizar esa recreación fue dada por los cinco hijos del exfutbolista. Dalma, Gianinna, Diego Jr., Dieguito y Jana habrían aprobado el uso de la imagen y, según trascendió, recibieron la misma cifra como pago. En términos maradonianos, algo casi milagroso: cinco herederos, una decisión compartida y un reparto parejo, sin que el VAR institucional tuviera que revisar la jugada durante cuatro horas.
La discusión, sin embargo, no se agota en la firma de una autorización. Maradona no es una imagen cualquiera: es una estampita popular, una marca global, un recuerdo íntimo para millones y, al mismo tiempo, un territorio legal donde cada centímetro parece tener dueño, expediente y abogado cerca del teléfono. Por eso, cuando aparece una versión generada con IA del Diez, la reacción no es menor. Hay quienes ven una herramienta publicitaria legítima y quienes sienten que el ídolo fue convocado desde el más allá para cumplir una pauta comercial que él ya no puede aceptar ni rechazar.
El trasfondo también tiene historia judicial. Tras la muerte del exfutbolista, se conoció que Matías Morla había dejado derechos vinculados a la imagen y obra de Maradona a las hermanas de Diego, pero esa situación cambió por decisión de la Justicia. Desde entonces, los hijos quedaron posicionados como los únicos dueños de la imagen Maradona, un título que suena menos a trámite sucesorio y más a custodiar una bomba emocional con bigote, zurda eterna y millones de devotos mirando cada paso.
La polémica dejó una pregunta que la tecnología todavía no responde con solvencia: ¿hasta dónde puede llegar la recreación digital de una figura que pertenece al recuerdo colectivo, pero cuyos derechos tienen titulares concretos? En el caso Maradona, la respuesta nunca será tranquila. Porque cada aparición del Diez, incluso hecha con inteligencia artificial, sigue teniendo más rebote que una pelota en un potrero.