Vialidad Nacional avanza con trabajos de mantenimiento y mejoras estructurales sobre la Ruta Nacional 150, en el sector conocido como El Arenal, con el propósito de garantizar la transitabilidad hacia el Paso Internacional de Agua Negra durante la próxima temporada estival.
El 9° Distrito San Juan informó que las intervenciones forman parte de un plan de optimización y mantenimiento preventivo en uno de los puntos estratégicos del corredor internacional, una zona que históricamente registra inconvenientes durante la apertura del paso debido a las bajadas de agua e inundaciones provocadas por el deshielo.
Obras para reducir el impacto de los aluviones
Con el objetivo de fortalecer la conectividad vial, se ejecuta un plan de contingencia estructural que contempla distintas obras de infraestructura en el sector cordillerano.
Entre las principales tareas se encuentra el entubado de cauces mediante la instalación de tuberías de alta resistencia, destinadas a conducir los flujos aluvionales por debajo de la calzada y minimizar el riesgo de interrupciones en la circulación.
Además, se construyen terraplenes mediante movimiento técnico de suelos, con el fin de elevar la rasante de la ruta y brindar una mayor protección frente a posibles crecidas generadas por el deshielo.
Mayor seguridad para quienes transitan por la cordillera
Las obras también contemplan la ampliación de radios de giro, mediante el ensanche de la calzada y la mejora de curvas, buscando incrementar las condiciones de seguridad tanto para vehículos particulares como para el transporte de cargas que circula por esta zona de alta montaña.
Desde el organismo señalaron que los trabajos se desarrollan con recursos, maquinaria y personal técnico propio, y que las tareas continúan de manera ininterrumpida pese a las bajas temperaturas y las condiciones climáticas adversas que caracterizan al invierno en la cordillera sanjuanina.
Vialidad Nacional avanza con obras de mantenimiento y mejoras estructurales en la Ruta Nacional 150, en el sector El Arenal, con el objetivo de garantizar la transitabilidad hacia el Paso Internacional de Agua Negra durante la próxima temporada estival. Los trabajos buscan reducir el impacto de aluviones y crecidas provocadas por el deshielo, reforzando la seguridad y la conectividad del corredor internacional.
El deshielo no avisa, pero la obra pública intenta llegar antes. En El Arenal, uno de los tramos más sensibles de la Ruta 150 rumbo al Paso de Agua Negra, las máquinas trabajan para que el agua circule por donde corresponde y no decida convertir la ruta en un arroyo de alta montaña.
Es como ponerle canaletas nuevas a una casa que todos los veranos recibe la misma tormenta. La diferencia es que acá no se moja el patio: se pone en juego uno de los corredores internacionales más importantes de San Juan y cada corte implica demoras, desvíos y logística en modo supervivencia.
El plan incluye tuberías de alta resistencia para encauzar los flujos aluvionales por debajo de la calzada, terraplenes para elevar la rasante y ensanches en sectores de curvas para mejorar las condiciones de circulación. Son obras que no suelen protagonizar discursos épicos, pero terminan siendo las que permiten que la ruta siga existiendo cuando la montaña recuerda quién manda.
Mientras las temperaturas bajo cero hacen lo suyo en la cordillera, los equipos continúan trabajando con maquinaria y personal propio. Porque el calendario puede marcar invierno, pero las tareas apuntan al verano, cuando el paso fronterizo vuelve a concentrar el mayor movimiento de vehículos particulares y transporte de cargas.
La montaña siempre presenta examen. Esta vez, la idea es llegar con la tarea hecha antes de que empiece la prueba.