Tras varias jornadas de polémica, Rosalía llegó este jueves a la Argentina para ofrecer los cuatro conciertos programados en el Movistar Arena de Buenos Aires como parte de su gira internacional LUX Tour.
La cantante española arribó desde Chile durante la madrugada, acompañada por integrantes de su equipo y bajo un importante operativo de seguridad.
La artista se presentará en el recinto ubicado en el barrio porteño de Villa Crespo los días 1, 2, 4 y 6 de agosto. Las funciones marcarán la continuidad de su recorrido sudamericano, luego de completar cuatro presentaciones en Santiago de Chile.
Una llegada atravesada por la polémica
La visita se produce después de la controversia generada por una publicación que Rosalía compartió en TikTok tras la derrota de Argentina frente a España en la final del Mundial 2026.
El contenido había sido publicado originalmente por Mia Khalifa y celebraba el resultado del partido. En el video se utilizaba la canción La Perla y se mencionaba como “perlas” a los integrantes de la Selección Argentina.
El término fue asociado con «alguien que se comporta mal, es problemático o no es de fiar». La publicación provocó un fuerte rechazo entre usuarios argentinos, algunos de los cuales anunciaron que solicitarían la devolución de las entradas adquiridas para los conciertos en Buenos Aires.
Ante la repercusión alcanzada, Rosalía eliminó el contenido y pidió disculpas. La artista aseguró que había compartido el video porque incluía una de sus canciones, pero que no había leído el mensaje que lo acompañaba.
El operativo de seguridad
Rosalía partió hacia el aeropuerto chileno después de finalizar, durante la noche del miércoles 29 de julio, la última de sus cuatro presentaciones en Santiago. Desde allí emprendió el viaje hacia Buenos Aires para continuar con la etapa argentina de su gira.
La cantante se trasladó en una camioneta junto a un amplio equipo y con un operativo que incluyó varios vehículos destinados al personal de seguridad, la producción y el equipaje.
El despliegue continuó después del aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. En las imágenes difundidas se observó a Rosalía caminando por la terminal acompañada por tres integrantes de su equipo de seguridad.
La artista lució un conjunto completamente oscuro y una capucha que cubría gran parte de su cabello, aunque dejaba visible un mechón rubio sobre el frente.
Luego de atravesar la terminal aérea, la cantante abandonó el aeropuerto rumbo al hotel donde permanecerá antes del inicio de los cuatro conciertos previstos en Buenos Aires.
Rosalía llegó este jueves a la Argentina desde Chile para ofrecer cuatro conciertos de su LUX Tour en el Movistar Arena de Buenos Aires. La cantante española arribó en medio de la polémica generada por una publicación vinculada con la derrota de la Selección en la final del Mundial 2026, por la que posteriormente pidió disculpas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Rosalía aterrizó en la Argentina con capucha, custodia y un operativo digno de quien llega a negociar un tratado de paz después de haber tocado, quizá sin querer, el botón rojo del orgullo futbolístico nacional. La cantante venía de ofrecer cuatro conciertos en Chile, pero el verdadero equipaje esperaba en Buenos Aires: una publicación eliminada, unas disculpas públicas y miles de usuarios graduados de emergencia en relaciones internacionales.
Todo comenzó con un reposteo que celebraba la derrota argentina ante España. Rosalía explicó que compartió el video porque sonaba La Perla y que no había leído el mensaje. Una maniobra digital conocida por cualquier persona que alguna vez presionó “aceptar” en los términos y condiciones, aunque con la pequeña diferencia de que aquellos contratos rara vez incluyen a la Selección, una final mundialista y cuatro recitales vendidos en territorio nacional.
Las redes respondieron con su tradicional serenidad: pedidos de devolución, acusaciones y análisis semióticos sobre el significado de una perla. La discusión convirtió un simple toque de pantalla en una crisis cultural de varias jornadas, porque en la Argentina se puede perdonar casi cualquier cosa, excepto una cargada futbolera mal sincronizada con la venta de entradas.
La artista llegó finalmente escoltada por tres personas y cubierta con un atuendo oscuro, mientras un mechón rubio confirmaba que debajo de la estrategia de invisibilidad se encontraba, efectivamente, Rosalía. Ahora deberá enfrentar cuatro Movistar Arena y comprobar si el público conservó el enojo o si, como suele ocurrir, la indignación quedará guardada en el bolsillo apenas se apaguen las luces y comience el espectáculo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Tras varias jornadas de polémica, Rosalía llegó este jueves a la Argentina para ofrecer los cuatro conciertos programados en el Movistar Arena de Buenos Aires como parte de su gira internacional LUX Tour.
La cantante española arribó desde Chile durante la madrugada, acompañada por integrantes de su equipo y bajo un importante operativo de seguridad.
La artista se presentará en el recinto ubicado en el barrio porteño de Villa Crespo los días 1, 2, 4 y 6 de agosto. Las funciones marcarán la continuidad de su recorrido sudamericano, luego de completar cuatro presentaciones en Santiago de Chile.
Una llegada atravesada por la polémica
La visita se produce después de la controversia generada por una publicación que Rosalía compartió en TikTok tras la derrota de Argentina frente a España en la final del Mundial 2026.
El contenido había sido publicado originalmente por Mia Khalifa y celebraba el resultado del partido. En el video se utilizaba la canción La Perla y se mencionaba como “perlas” a los integrantes de la Selección Argentina.
El término fue asociado con «alguien que se comporta mal, es problemático o no es de fiar». La publicación provocó un fuerte rechazo entre usuarios argentinos, algunos de los cuales anunciaron que solicitarían la devolución de las entradas adquiridas para los conciertos en Buenos Aires.
Ante la repercusión alcanzada, Rosalía eliminó el contenido y pidió disculpas. La artista aseguró que había compartido el video porque incluía una de sus canciones, pero que no había leído el mensaje que lo acompañaba.
El operativo de seguridad
Rosalía partió hacia el aeropuerto chileno después de finalizar, durante la noche del miércoles 29 de julio, la última de sus cuatro presentaciones en Santiago. Desde allí emprendió el viaje hacia Buenos Aires para continuar con la etapa argentina de su gira.
La cantante se trasladó en una camioneta junto a un amplio equipo y con un operativo que incluyó varios vehículos destinados al personal de seguridad, la producción y el equipaje.
El despliegue continuó después del aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. En las imágenes difundidas se observó a Rosalía caminando por la terminal acompañada por tres integrantes de su equipo de seguridad.
La artista lució un conjunto completamente oscuro y una capucha que cubría gran parte de su cabello, aunque dejaba visible un mechón rubio sobre el frente.
Luego de atravesar la terminal aérea, la cantante abandonó el aeropuerto rumbo al hotel donde permanecerá antes del inicio de los cuatro conciertos previstos en Buenos Aires.
Rosalía llegó este jueves a la Argentina desde Chile para ofrecer cuatro conciertos de su LUX Tour en el Movistar Arena de Buenos Aires. La cantante española arribó en medio de la polémica generada por una publicación vinculada con la derrota de la Selección en la final del Mundial 2026, por la que posteriormente pidió disculpas.
Rosalía aterrizó en la Argentina con capucha, custodia y un operativo digno de quien llega a negociar un tratado de paz después de haber tocado, quizá sin querer, el botón rojo del orgullo futbolístico nacional. La cantante venía de ofrecer cuatro conciertos en Chile, pero el verdadero equipaje esperaba en Buenos Aires: una publicación eliminada, unas disculpas públicas y miles de usuarios graduados de emergencia en relaciones internacionales.
Todo comenzó con un reposteo que celebraba la derrota argentina ante España. Rosalía explicó que compartió el video porque sonaba La Perla y que no había leído el mensaje. Una maniobra digital conocida por cualquier persona que alguna vez presionó “aceptar” en los términos y condiciones, aunque con la pequeña diferencia de que aquellos contratos rara vez incluyen a la Selección, una final mundialista y cuatro recitales vendidos en territorio nacional.
Las redes respondieron con su tradicional serenidad: pedidos de devolución, acusaciones y análisis semióticos sobre el significado de una perla. La discusión convirtió un simple toque de pantalla en una crisis cultural de varias jornadas, porque en la Argentina se puede perdonar casi cualquier cosa, excepto una cargada futbolera mal sincronizada con la venta de entradas.
La artista llegó finalmente escoltada por tres personas y cubierta con un atuendo oscuro, mientras un mechón rubio confirmaba que debajo de la estrategia de invisibilidad se encontraba, efectivamente, Rosalía. Ahora deberá enfrentar cuatro Movistar Arena y comprobar si el público conservó el enojo o si, como suele ocurrir, la indignación quedará guardada en el bolsillo apenas se apaguen las luces y comience el espectáculo.