La interna en el Gobierno nacional volvió a escalar este viernes luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reclamara públicamente la renuncia de la vicepresidenta Victoria Villarruel tras sus recientes cuestionamientos al presidente Javier Milei.
«Si no está de acuerdo, que dé un paso al costado, que arme su proyecto y que compita», sostuvo Santilli al ser consultado por las declaraciones de la titular del Senado, quien había manifestado: «Tengo genuina preocupación por su estado», en referencia al mandatario.
La respuesta de Santilli a Villarruel
El funcionario calificó esos dichos como «una barbaridad, un disparate y una falta de sentido común». Además, consideró que se trata de «una falta de respeto y agravios impropios de una persona que acompañó al Presidente en la fórmula».
En una entrevista concedida a Radio Mitre, Santilli aseguró estar «en total desacuerdo» con la postura de Villarruel y cuestionó su actitud dentro del oficialismo.
«No entiendo por qué, en vez de apoyar al Gobierno, siempre pone palos en la rueda», afirmó el jefe de Gabinete, quien insistió en que, si la vicepresidenta no comparte el rumbo de la gestión, debería abandonar su cargo y competir con un proyecto político propio.
Una interna que vuelve a escalar
Las declaraciones profundizan la tensión entre el Ejecutivo y la vicepresidenta, en un nuevo capítulo de las diferencias públicas que mantienen ambos sectores del oficialismo.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, reclamó este viernes que la vicepresidenta Victoria Villarruel renuncie a su cargo si no acompaña al presidente Javier Milei. El funcionario reaccionó después de que la titular del Senado manifestara su preocupación por el estado del mandatario y calificó sus declaraciones como «una barbaridad, un disparate y una falta de sentido común».
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Diego Santilli le mostró la puerta de salida a Victoria Villarruel: si no apoya a Javier Milei, que renuncie, arme su propio proyecto y compita. La convivencia en la cúpula del Gobierno atraviesa así esa etapa en la que ya nadie pregunta quién dejó los platos sin lavar.
El jefe de Gabinete reaccionó después de que la vicepresidenta dijera «Tengo genuina preocupación por su estado» al referirse a Milei. Santilli consideró que semejante declaración fue «una barbaridad, un disparate y una falta de sentido común», una combinación que deja poco margen para mandar después un mensaje al grupo diciendo que hubo un malentendido.
También habló de «una falta de respeto y agravios impropios de una persona que acompañó al Presidente en la fórmula». Traducido al paisaje político: compartieron la boleta, llegaron juntos a la administración nacional y ahora la relación parece uno de esos autos que todavía conservan la oblea de la revisión técnica mientras hacen un ruido sospechoso en cada esquina.
Santilli fue todavía más lejos: «Si no está de acuerdo, que dé un paso al costado, que arme su proyecto y que compita». Ya no se discute solamente cuánto acompaña Villarruel al Gobierno, sino cuánto puede durar una sociedad política cuando uno de sus principales integrantes invita públicamente al otro a buscarse proyecto propio.
«No entiendo por qué, en vez de apoyar al Gobierno, siempre pone palos en la rueda», agregó el funcionario. En el oficialismo, la unidad sigue figurando en el equipamiento de fábrica; comprobar si funciona parece requerir service oficial.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La interna en el Gobierno nacional volvió a escalar este viernes luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reclamara públicamente la renuncia de la vicepresidenta Victoria Villarruel tras sus recientes cuestionamientos al presidente Javier Milei.
«Si no está de acuerdo, que dé un paso al costado, que arme su proyecto y que compita», sostuvo Santilli al ser consultado por las declaraciones de la titular del Senado, quien había manifestado: «Tengo genuina preocupación por su estado», en referencia al mandatario.
La respuesta de Santilli a Villarruel
El funcionario calificó esos dichos como «una barbaridad, un disparate y una falta de sentido común». Además, consideró que se trata de «una falta de respeto y agravios impropios de una persona que acompañó al Presidente en la fórmula».
En una entrevista concedida a Radio Mitre, Santilli aseguró estar «en total desacuerdo» con la postura de Villarruel y cuestionó su actitud dentro del oficialismo.
«No entiendo por qué, en vez de apoyar al Gobierno, siempre pone palos en la rueda», afirmó el jefe de Gabinete, quien insistió en que, si la vicepresidenta no comparte el rumbo de la gestión, debería abandonar su cargo y competir con un proyecto político propio.
Una interna que vuelve a escalar
Las declaraciones profundizan la tensión entre el Ejecutivo y la vicepresidenta, en un nuevo capítulo de las diferencias públicas que mantienen ambos sectores del oficialismo.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, reclamó este viernes que la vicepresidenta Victoria Villarruel renuncie a su cargo si no acompaña al presidente Javier Milei. El funcionario reaccionó después de que la titular del Senado manifestara su preocupación por el estado del mandatario y calificó sus declaraciones como «una barbaridad, un disparate y una falta de sentido común».
Diego Santilli le mostró la puerta de salida a Victoria Villarruel: si no apoya a Javier Milei, que renuncie, arme su propio proyecto y compita. La convivencia en la cúpula del Gobierno atraviesa así esa etapa en la que ya nadie pregunta quién dejó los platos sin lavar.
El jefe de Gabinete reaccionó después de que la vicepresidenta dijera «Tengo genuina preocupación por su estado» al referirse a Milei. Santilli consideró que semejante declaración fue «una barbaridad, un disparate y una falta de sentido común», una combinación que deja poco margen para mandar después un mensaje al grupo diciendo que hubo un malentendido.
También habló de «una falta de respeto y agravios impropios de una persona que acompañó al Presidente en la fórmula». Traducido al paisaje político: compartieron la boleta, llegaron juntos a la administración nacional y ahora la relación parece uno de esos autos que todavía conservan la oblea de la revisión técnica mientras hacen un ruido sospechoso en cada esquina.
Santilli fue todavía más lejos: «Si no está de acuerdo, que dé un paso al costado, que arme su proyecto y que compita». Ya no se discute solamente cuánto acompaña Villarruel al Gobierno, sino cuánto puede durar una sociedad política cuando uno de sus principales integrantes invita públicamente al otro a buscarse proyecto propio.
«No entiendo por qué, en vez de apoyar al Gobierno, siempre pone palos en la rueda», agregó el funcionario. En el oficialismo, la unidad sigue figurando en el equipamiento de fábrica; comprobar si funciona parece requerir service oficial.