El jefe de Gabinete, Diego Santilli, anunció dentro del Gobierno que durante los próximos días mantendrá encuentros con gobernadores para formalizar convenios considerados clave por la Casa Rosada.
Aunque se trata de gestiones particulares con cada provincia, las conversaciones forman parte de la estrategia oficial para construir acuerdos con sectores de la oposición y aumentar las posibilidades de avanzar con las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei.
Convenios de infraestructura y viajes al interior
Las próximas actividades fueron comunicadas después de la reunión que la Mesa Política mantuvo ayer por la tarde en la Casa Rosada. Allí se destacó la firma prevista para este mediodía con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, destinada al traspaso de obras viales.
También se anunciaron dos viajes para la próxima semana. Uno será a Catamarca y otro a Santiago del Estero, con el objetivo de avanzar en proyectos de acueductos, plantas potabilizadoras —entre ellas, las vinculadas con el sistema Albigasta— y otros planes de infraestructura.
En Catamarca estiman que podrían recibir a Santilli cerca del 1 de agosto. Ya hubo contactos entre ambas administraciones y no se descarta que Javier Milei participe de la visita.
La presencia del Presidente dependerá de las condiciones climáticas, debido a que la intención es trasladarlo a distintas áreas productivas vinculadas con la minería de litio en la Puna catamarqueña, en particular al Salar del Hombre Muerto.
El principal obstáculo es el temporal de nieve que afectó la zona durante los últimos días y obligó a las autoridades a realizar tareas de rescate de turistas y trabajadores mineros que habían quedado varados.
Si las condiciones continúan siendo adversas, Casa Militar, encargada de la custodia y la seguridad presidencial, no autorizaría un traslado de esas características.
“Es muy difícil para gente que no es de acá hacerlo por tierra. Por aire es más fácil pero tienen que tener cuidado. Si quiere venir Diego Santilli, no tenemos problema. Ya tenemos experiencia en rescatar a personas del PRO. Al margen del chiste, estaría bueno que venga”, afirmaron cerca del gobernador Raúl Jalil.
La referencia apunta a un aterrizaje de emergencia que debió realizar un helicóptero que trasladaba a funcionarios del área presidencial durante la gestión de Mauricio Macri, a comienzos de 2018.
La discusión por las PASO
Santilli viajaría a Catamarca con un dato político favorable para el Gobierno: Jalil, uno de los gobernadores con mayor influencia legislativa propia en el Congreso, ya manifestó públicamente su respaldo a la eliminación de las PASO.
La posición contrasta con la expresada por otros mandatarios provinciales con poder parlamentario. Uno de ellos es el gobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez, quien días atrás sostuvo: “Mientras más participación haya, más se favorece a la democracia”.
Tanto voceros de Santilli como de Suárez señalaron que no hubo contacto entre ambos y que la visita a Santiago del Estero todavía no está confirmada. Sin embargo, desde la Nación aseguran que existe voluntad de concretarla, mientras que en la provincia indicaron que no habría inconvenientes en recibir al jefe de Gabinete.
En el Gobierno admiten que resulta “muy difícil” eliminar las PASO, aunque consideran que existen mayores posibilidades de suspenderlas para el próximo calendario electoral.
Santilli asumió como jefe de Gabinete hace poco más de un mes y comenzó a ampliar su influencia mediante la incorporación de distintas áreas estatales. Su evaluación dentro del círculo presidencial estará fuertemente vinculada con el resultado de las negociaciones para retirar las Primarias del cronograma del año próximo.
Según fuentes oficiales, esa es la principal tarea que le encomendaron Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Puertas adentro, el ministro coordinador sostiene que, a diferencia de la gestión de Manuel Adorni, está aportando “volumen político” a sus actividades. También confía en que la reforma pueda aprobarse porque, según su lectura, existe una posición mayoritaria del electorado favorable a suspender las PASO.
“La reforma política le sirve al Presidente, pero es algo que también lo ve la gente. Los partidos compiten en sus primarias en la gran parte del mundo, no tenés a los 40 millones metiéndose. El electorado entiende que son 300 millones de dólares para una instancia electoral que, además, te alarga mucho la incertidumbre en todo el año calendario”, afirman en su entorno.
Acuerdos para fortalecer al oficialismo
La interpretación de Santilli es que el Gobierno necesita construir una red de acuerdos que aumente de manera sustancial las posibilidades de que Milei consiga la reelección.
“Tiene que hacer un goberno no peronista que reelija, eso es lo que va a dar previsibilidad hacia adelante y generar condiciones para que se termine de estabilizar la macroeconomía”.
Dentro del sector que responde a Karina Milei sostienen que el oficialismo deberá “quemar naves” para concretar la reforma política.
“La quita de las PASO va a tener que existir. La vamos a conseguir. Creemos que en los próximos meses van a ser clave y que ‘El Colo’ va a terminar de conseguir los acuerdos necesarios”, afirman.
El oficialismo dispone de distintas herramientas de negociación. Una de ellas son los acuerdos electorales administrados por el armador nacional Eduardo “Lule” Menem.
También aparecen los pliegos de jueces, fiscales y defensores con impacto en provincias consideradas estratégicas, cuya presentación prevé impulsar el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
Además, tras la salida de Adorni de la Jefatura de Gabinete, Santilli quedó habilitado para negociar directamente con gobernadores, con la posibilidad de introducir modificaciones en el Presupuesto o disponer transferencias discrecionales hacia las provincias.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, prepara reuniones y viajes a distintas provincias para formalizar convenios de infraestructura y fortalecer el diálogo con gobernadores opositores. La agenda incluye encuentros con Maximiliano Pullaro, Raúl Jalil y autoridades de Santiago del Estero, en medio de las negociaciones del Gobierno para suspender o eliminar las PASO.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Diego Santilli recibió una misión que, en términos políticos, combina diplomacia provincial, ingeniería electoral y la delicada tarea de convencer gobernadores sin que nadie parezca demasiado convencido. El jefe de Gabinete prepara una gira por el interior con convenios, obras y conversaciones sobre las PASO, esa institución argentina que cada cuatro años reaparece para recordar que incluso la interna de un partido puede ser financiada por ciudadanos que quizás preferían dedicar el domingo a lavar el automóvil.
La hoja de ruta incluye Santa Fe, Catamarca y Santiago del Estero, una agenda que convierte al ministro coordinador en una suerte de viajante institucional con carpeta de infraestructura bajo el brazo y reforma política en el equipaje de mano. En Catamarca, además, existe la posibilidad de sumar a Javier Milei a una visita minera en la Puna, siempre que el clima autorice. Porque en la Argentina hasta la estrategia de poder puede quedar suspendida por nieve, viento y una decisión de Casa Militar que, con bastante sensatez, prefiere evitar que una negociación legislativa termine convertida en un operativo de rescate.
Cerca de Raúl Jalil ya dejaron una frase difícil de superar: “Si quiere venir Diego Santilli, no tenemos problema. Ya tenemos experiencia en rescatar a personas del PRO. Al margen del chiste, estaría bueno que venga”. El antecedente remite a un aterrizaje de emergencia ocurrido durante la gestión de Mauricio Macri, pero también confirma que la política argentina conserva una extraña habilidad para transformar una invitación protocolar en un episodio de comedia de supervivencia.
Detrás de los viajes aparece el verdadero objetivo: conseguir votos para modificar el calendario electoral y mejorar las condiciones de una eventual reelección presidencial. En la Casa Rosada confían en que Santilli pueda aportar “volumen político”, expresión elegante para describir la tarea de llamar, negociar, prometer, revisar planillas y fingir que todo responde a una coincidencia institucional. El Gobierno tiene obras, partidas, acuerdos electorales y pliegos judiciales. Los gobernadores tienen legisladores. Y las PASO, mientras tanto, esperan en silencio, como quien escucha desde otra habitación que varias personas discuten si debe seguir existiendo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, anunció dentro del Gobierno que durante los próximos días mantendrá encuentros con gobernadores para formalizar convenios considerados clave por la Casa Rosada.
Aunque se trata de gestiones particulares con cada provincia, las conversaciones forman parte de la estrategia oficial para construir acuerdos con sectores de la oposición y aumentar las posibilidades de avanzar con las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei.
Convenios de infraestructura y viajes al interior
Las próximas actividades fueron comunicadas después de la reunión que la Mesa Política mantuvo ayer por la tarde en la Casa Rosada. Allí se destacó la firma prevista para este mediodía con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, destinada al traspaso de obras viales.
También se anunciaron dos viajes para la próxima semana. Uno será a Catamarca y otro a Santiago del Estero, con el objetivo de avanzar en proyectos de acueductos, plantas potabilizadoras —entre ellas, las vinculadas con el sistema Albigasta— y otros planes de infraestructura.
En Catamarca estiman que podrían recibir a Santilli cerca del 1 de agosto. Ya hubo contactos entre ambas administraciones y no se descarta que Javier Milei participe de la visita.
La presencia del Presidente dependerá de las condiciones climáticas, debido a que la intención es trasladarlo a distintas áreas productivas vinculadas con la minería de litio en la Puna catamarqueña, en particular al Salar del Hombre Muerto.
El principal obstáculo es el temporal de nieve que afectó la zona durante los últimos días y obligó a las autoridades a realizar tareas de rescate de turistas y trabajadores mineros que habían quedado varados.
Si las condiciones continúan siendo adversas, Casa Militar, encargada de la custodia y la seguridad presidencial, no autorizaría un traslado de esas características.
“Es muy difícil para gente que no es de acá hacerlo por tierra. Por aire es más fácil pero tienen que tener cuidado. Si quiere venir Diego Santilli, no tenemos problema. Ya tenemos experiencia en rescatar a personas del PRO. Al margen del chiste, estaría bueno que venga”, afirmaron cerca del gobernador Raúl Jalil.
La referencia apunta a un aterrizaje de emergencia que debió realizar un helicóptero que trasladaba a funcionarios del área presidencial durante la gestión de Mauricio Macri, a comienzos de 2018.
La discusión por las PASO
Santilli viajaría a Catamarca con un dato político favorable para el Gobierno: Jalil, uno de los gobernadores con mayor influencia legislativa propia en el Congreso, ya manifestó públicamente su respaldo a la eliminación de las PASO.
La posición contrasta con la expresada por otros mandatarios provinciales con poder parlamentario. Uno de ellos es el gobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez, quien días atrás sostuvo: “Mientras más participación haya, más se favorece a la democracia”.
Tanto voceros de Santilli como de Suárez señalaron que no hubo contacto entre ambos y que la visita a Santiago del Estero todavía no está confirmada. Sin embargo, desde la Nación aseguran que existe voluntad de concretarla, mientras que en la provincia indicaron que no habría inconvenientes en recibir al jefe de Gabinete.
En el Gobierno admiten que resulta “muy difícil” eliminar las PASO, aunque consideran que existen mayores posibilidades de suspenderlas para el próximo calendario electoral.
Santilli asumió como jefe de Gabinete hace poco más de un mes y comenzó a ampliar su influencia mediante la incorporación de distintas áreas estatales. Su evaluación dentro del círculo presidencial estará fuertemente vinculada con el resultado de las negociaciones para retirar las Primarias del cronograma del año próximo.
Según fuentes oficiales, esa es la principal tarea que le encomendaron Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Puertas adentro, el ministro coordinador sostiene que, a diferencia de la gestión de Manuel Adorni, está aportando “volumen político” a sus actividades. También confía en que la reforma pueda aprobarse porque, según su lectura, existe una posición mayoritaria del electorado favorable a suspender las PASO.
“La reforma política le sirve al Presidente, pero es algo que también lo ve la gente. Los partidos compiten en sus primarias en la gran parte del mundo, no tenés a los 40 millones metiéndose. El electorado entiende que son 300 millones de dólares para una instancia electoral que, además, te alarga mucho la incertidumbre en todo el año calendario”, afirman en su entorno.
Acuerdos para fortalecer al oficialismo
La interpretación de Santilli es que el Gobierno necesita construir una red de acuerdos que aumente de manera sustancial las posibilidades de que Milei consiga la reelección.
“Tiene que hacer un goberno no peronista que reelija, eso es lo que va a dar previsibilidad hacia adelante y generar condiciones para que se termine de estabilizar la macroeconomía”.
Dentro del sector que responde a Karina Milei sostienen que el oficialismo deberá “quemar naves” para concretar la reforma política.
“La quita de las PASO va a tener que existir. La vamos a conseguir. Creemos que en los próximos meses van a ser clave y que ‘El Colo’ va a terminar de conseguir los acuerdos necesarios”, afirman.
El oficialismo dispone de distintas herramientas de negociación. Una de ellas son los acuerdos electorales administrados por el armador nacional Eduardo “Lule” Menem.
También aparecen los pliegos de jueces, fiscales y defensores con impacto en provincias consideradas estratégicas, cuya presentación prevé impulsar el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
Además, tras la salida de Adorni de la Jefatura de Gabinete, Santilli quedó habilitado para negociar directamente con gobernadores, con la posibilidad de introducir modificaciones en el Presupuesto o disponer transferencias discrecionales hacia las provincias.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, prepara reuniones y viajes a distintas provincias para formalizar convenios de infraestructura y fortalecer el diálogo con gobernadores opositores. La agenda incluye encuentros con Maximiliano Pullaro, Raúl Jalil y autoridades de Santiago del Estero, en medio de las negociaciones del Gobierno para suspender o eliminar las PASO.
Diego Santilli recibió una misión que, en términos políticos, combina diplomacia provincial, ingeniería electoral y la delicada tarea de convencer gobernadores sin que nadie parezca demasiado convencido. El jefe de Gabinete prepara una gira por el interior con convenios, obras y conversaciones sobre las PASO, esa institución argentina que cada cuatro años reaparece para recordar que incluso la interna de un partido puede ser financiada por ciudadanos que quizás preferían dedicar el domingo a lavar el automóvil.
La hoja de ruta incluye Santa Fe, Catamarca y Santiago del Estero, una agenda que convierte al ministro coordinador en una suerte de viajante institucional con carpeta de infraestructura bajo el brazo y reforma política en el equipaje de mano. En Catamarca, además, existe la posibilidad de sumar a Javier Milei a una visita minera en la Puna, siempre que el clima autorice. Porque en la Argentina hasta la estrategia de poder puede quedar suspendida por nieve, viento y una decisión de Casa Militar que, con bastante sensatez, prefiere evitar que una negociación legislativa termine convertida en un operativo de rescate.
Cerca de Raúl Jalil ya dejaron una frase difícil de superar: “Si quiere venir Diego Santilli, no tenemos problema. Ya tenemos experiencia en rescatar a personas del PRO. Al margen del chiste, estaría bueno que venga”. El antecedente remite a un aterrizaje de emergencia ocurrido durante la gestión de Mauricio Macri, pero también confirma que la política argentina conserva una extraña habilidad para transformar una invitación protocolar en un episodio de comedia de supervivencia.
Detrás de los viajes aparece el verdadero objetivo: conseguir votos para modificar el calendario electoral y mejorar las condiciones de una eventual reelección presidencial. En la Casa Rosada confían en que Santilli pueda aportar “volumen político”, expresión elegante para describir la tarea de llamar, negociar, prometer, revisar planillas y fingir que todo responde a una coincidencia institucional. El Gobierno tiene obras, partidas, acuerdos electorales y pliegos judiciales. Los gobernadores tienen legisladores. Y las PASO, mientras tanto, esperan en silencio, como quien escucha desde otra habitación que varias personas discuten si debe seguir existiendo.