Un impactante tornado se registró este viernes por la tarde en una zona rural de Bernardo de Irigoyen, en el departamento San Jerónimo, a casi 100 kilómetros al norte de Rosario.
El fenómeno se produjo durante una jornada marcada por la alerta naranja por tormentas vigente para distintos sectores de la provincia de Santa Fe. De acuerdo con la información preliminar, no hubo personas heridas y solamente se registraron daños materiales.
La tormenta también provocó lluvias y abundante caída de granizo en Rosario, Funes, localidades del Cordón Industrial y otros puntos de la región.
El tornado derribó un tambo y una vivienda
Las imágenes del tornado fueron registradas por habitantes de una zona conocida como Campo Soto, ubicada en jurisdicción de Bernardo de Irigoyen.
El Centro de Monitoreo Climático y Meteorológico de Santa Fe confirmó que se trató de un tornado. “Al momento sin heridos y escasos daños materiales, afectó zonas rurales”, indicaron en forma preliminar.
Un testigo llamado Valentín, que vive a unos diez kilómetros de Bernardo de Irigoyen, relató el momento en el que el fenómeno atravesó el sector rural.
«Pasó a las tres y media o cuatro de la tarde. Nosotros vivimos a 10 kilómetros de Bernardo de Irigoyen. El tornado fue muy grande, en campos de vecinos tumbó un tambo y una casa», dijo un hombre llamado Valentín.
“Nos llamó la atención lo que se veía. Hubo daños materiales, pero gracias a Dios no hubo heridos. Después del tornado se levantó un poco de tiempo y cayó un chaparrón”, agregó a su relato.
Según explicó, la situación se había calmado cerca de las 17.30 e incluso había vuelto a salir el sol.
Granizo en Rosario y otras localidades
En paralelo, las primeras lluvias comenzaron a registrarse en Rosario después de las 16.30. El temporal también alcanzó a diferentes localidades de la región y estuvo acompañado por una intensa caída de granizo.
La situación generó preocupación entre los automovilistas que circulaban por las calles, muchos de los cuales buscaron refugio para proteger sus vehículos.
También se reportaron lluvias y granizo en Funes y en distintos sectores del Cordón Industrial, en medio de condiciones meteorológicas adversas sobre buena parte del sur santafesino.
¿El tornado fue consecuencia de El Niño?
El fenómeno ocurrió durante una fase activa de El Niño. El Servicio Meteorológico Nacional informó que las temperaturas del Pacífico ecuatorial presentan anomalías positivas y que existe una probabilidad cercana al 100% de que esta fase se mantenga durante el trimestre julio, agosto y septiembre de 2026.
El Niño puede modificar la circulación atmosférica e influir sobre los patrones de precipitaciones y tormentas en diferentes regiones. Sin embargo, no es posible atribuir de manera directa un tornado individual únicamente a este fenómeno climático.
La formación de un tornado depende de condiciones locales y de corta duración, como la inestabilidad atmosférica, la humedad y los cambios en la velocidad y dirección del viento. La relación entre El Niño y la actividad tornádica es compleja y no permite explicar por sí sola cada episodio particular.
Las autoridades mantenían el seguimiento de la tormenta y recomendaron respetar las indicaciones oficiales mientras continuara vigente la alerta meteorológica en la región.
Un tornado se formó este viernes por la tarde en una zona rural de Bernardo de Irigoyen, a casi 100 kilómetros de Rosario, durante una jornada con alerta naranja por tormentas. El fenómeno provocó daños materiales en viviendas y un tambo, pero no dejó heridos. También se registraron lluvias y granizo en Rosario y otras localidades de la región.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La tarde santafesina venía cumpliendo con el programa habitual de una alerta naranja —cielo oscuro, tormentas y vecinos observando las nubes con la confianza de quien revisa una instalación eléctrica hecha en 1978— cuando la atmósfera decidió incorporar un tornado. El embudo apareció en Campo Soto, una zona rural cercana a Bernardo de Irigoyen, y avanzó entre los campos con la delicadeza institucional de una topadora sin conductor.
Los registros realizados por habitantes de la zona mostraron un fenómeno de dimensiones impactantes. Según los primeros testimonios, el tornado derribó un tambo y una vivienda, aunque no provocó heridos. La noticia permitió un alivio inmediato, dentro de lo posible cuando el parte meteorológico incluye la frase “tumbó una casa” y, minutos después, alguien informa que volvió a salir el sol como si la atmósfera no acabara de protagonizar una escena eliminada de una película apocalíptica.
En Rosario, mientras tanto, la tormenta llegó con lluvia y abundante granizo. Los automovilistas buscaron refugio debajo de estaciones de servicio, árboles y cualquier estructura que ofreciera una remota posibilidad de evitar que el vehículo terminara con la textura de una pelota de golf. La ciudad volvió a demostrar que, frente a una granizada, el argentino puede encontrar estacionamiento incluso en lugares que la ingeniería vial jamás había considerado transitables.
La presencia de El Niño agrega una explicación de contexto, pero no entrega un culpable con nombre y apellido. El fenómeno modifica patrones de circulación atmosférica y puede favorecer escenarios regionales con mayores precipitaciones o tormentas, aunque atribuirle un tornado específico requeriría un análisis meteorológico detallado. En otras palabras, El Niño puede preparar parte del escenario, pero no necesariamente escribió solo el guion, contrató los efectos especiales y ordenó que el embudo apareciera a las cuatro de la tarde.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Un impactante tornado se registró este viernes por la tarde en una zona rural de Bernardo de Irigoyen, en el departamento San Jerónimo, a casi 100 kilómetros al norte de Rosario.
El fenómeno se produjo durante una jornada marcada por la alerta naranja por tormentas vigente para distintos sectores de la provincia de Santa Fe. De acuerdo con la información preliminar, no hubo personas heridas y solamente se registraron daños materiales.
La tormenta también provocó lluvias y abundante caída de granizo en Rosario, Funes, localidades del Cordón Industrial y otros puntos de la región.
El tornado derribó un tambo y una vivienda
Las imágenes del tornado fueron registradas por habitantes de una zona conocida como Campo Soto, ubicada en jurisdicción de Bernardo de Irigoyen.
El Centro de Monitoreo Climático y Meteorológico de Santa Fe confirmó que se trató de un tornado. “Al momento sin heridos y escasos daños materiales, afectó zonas rurales”, indicaron en forma preliminar.
Un testigo llamado Valentín, que vive a unos diez kilómetros de Bernardo de Irigoyen, relató el momento en el que el fenómeno atravesó el sector rural.
«Pasó a las tres y media o cuatro de la tarde. Nosotros vivimos a 10 kilómetros de Bernardo de Irigoyen. El tornado fue muy grande, en campos de vecinos tumbó un tambo y una casa», dijo un hombre llamado Valentín.
“Nos llamó la atención lo que se veía. Hubo daños materiales, pero gracias a Dios no hubo heridos. Después del tornado se levantó un poco de tiempo y cayó un chaparrón”, agregó a su relato.
Según explicó, la situación se había calmado cerca de las 17.30 e incluso había vuelto a salir el sol.
Granizo en Rosario y otras localidades
En paralelo, las primeras lluvias comenzaron a registrarse en Rosario después de las 16.30. El temporal también alcanzó a diferentes localidades de la región y estuvo acompañado por una intensa caída de granizo.
La situación generó preocupación entre los automovilistas que circulaban por las calles, muchos de los cuales buscaron refugio para proteger sus vehículos.
También se reportaron lluvias y granizo en Funes y en distintos sectores del Cordón Industrial, en medio de condiciones meteorológicas adversas sobre buena parte del sur santafesino.
¿El tornado fue consecuencia de El Niño?
El fenómeno ocurrió durante una fase activa de El Niño. El Servicio Meteorológico Nacional informó que las temperaturas del Pacífico ecuatorial presentan anomalías positivas y que existe una probabilidad cercana al 100% de que esta fase se mantenga durante el trimestre julio, agosto y septiembre de 2026.
El Niño puede modificar la circulación atmosférica e influir sobre los patrones de precipitaciones y tormentas en diferentes regiones. Sin embargo, no es posible atribuir de manera directa un tornado individual únicamente a este fenómeno climático.
La formación de un tornado depende de condiciones locales y de corta duración, como la inestabilidad atmosférica, la humedad y los cambios en la velocidad y dirección del viento. La relación entre El Niño y la actividad tornádica es compleja y no permite explicar por sí sola cada episodio particular.
Las autoridades mantenían el seguimiento de la tormenta y recomendaron respetar las indicaciones oficiales mientras continuara vigente la alerta meteorológica en la región.
Un tornado se formó este viernes por la tarde en una zona rural de Bernardo de Irigoyen, a casi 100 kilómetros de Rosario, durante una jornada con alerta naranja por tormentas. El fenómeno provocó daños materiales en viviendas y un tambo, pero no dejó heridos. También se registraron lluvias y granizo en Rosario y otras localidades de la región.
La tarde santafesina venía cumpliendo con el programa habitual de una alerta naranja —cielo oscuro, tormentas y vecinos observando las nubes con la confianza de quien revisa una instalación eléctrica hecha en 1978— cuando la atmósfera decidió incorporar un tornado. El embudo apareció en Campo Soto, una zona rural cercana a Bernardo de Irigoyen, y avanzó entre los campos con la delicadeza institucional de una topadora sin conductor.
Los registros realizados por habitantes de la zona mostraron un fenómeno de dimensiones impactantes. Según los primeros testimonios, el tornado derribó un tambo y una vivienda, aunque no provocó heridos. La noticia permitió un alivio inmediato, dentro de lo posible cuando el parte meteorológico incluye la frase “tumbó una casa” y, minutos después, alguien informa que volvió a salir el sol como si la atmósfera no acabara de protagonizar una escena eliminada de una película apocalíptica.
En Rosario, mientras tanto, la tormenta llegó con lluvia y abundante granizo. Los automovilistas buscaron refugio debajo de estaciones de servicio, árboles y cualquier estructura que ofreciera una remota posibilidad de evitar que el vehículo terminara con la textura de una pelota de golf. La ciudad volvió a demostrar que, frente a una granizada, el argentino puede encontrar estacionamiento incluso en lugares que la ingeniería vial jamás había considerado transitables.
La presencia de El Niño agrega una explicación de contexto, pero no entrega un culpable con nombre y apellido. El fenómeno modifica patrones de circulación atmosférica y puede favorecer escenarios regionales con mayores precipitaciones o tormentas, aunque atribuirle un tornado específico requeriría un análisis meteorológico detallado. En otras palabras, El Niño puede preparar parte del escenario, pero no necesariamente escribió solo el guion, contrató los efectos especiales y ordenó que el embudo apareciera a las cuatro de la tarde.