La empresa textil Will Der SA cerró sus plantas de General Pacheco y Las Flores, en la provincia de Buenos Aires, y despidió a 120 trabajadores, en medio de una profunda crisis que sus propietarios atribuyeron a la caída de los pedidos y al deterioro de la actividad industrial.
La compañía fabricaba indumentaria deportiva para reconocidas marcas internacionales como Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Macron y llegó a contar con alrededor de 300 empleados en territorio bonaerense.
Uno de los socios y presidente de la firma es Santiago “Tati” Phelan, exentrenador de Los Pumas, quien comunicó personalmente la decisión a los trabajadores mediante mensajes de audio en los que describió la falta de actividad que atravesaba la empresa.
“Los planes de trabajo desaparecieron, fui a buscar empresas de minería, de otros rubros para hacer mamelucos, aunque sea, tapando agujeros que mostraban el poco trabajo que hay”, explicó Phelan.
El exrugbier agregó: “Empieza a haber pedidos pero para el año que viene enero, febrero y marzo; estamos en agosto y ahora no hay laburo.”
La preocupación por las indemnizaciones
Durante la comunicación con los empleados, Phelan también reconoció que no está garantizado el pago completo de las indemnizaciones.
“Lo que está pasando es una locura, nos queremos morir todos. No les voy a prometer nada, se va a pagar lo que se puede pagar, puede ser todo o puede ser nada”, señaló, mientras en los audios podían escucharse trabajadores llorando.
Frente a las versiones y cuestionamientos sobre la situación patrimonial de la compañía, también aseguró: “No vaciamos la empresa, somos laburantes”.
La situación financiera de Will Der SA aparece reflejada en los registros del Banco Central de la República Argentina. La compañía acumula 11 cheques rechazados por falta de fondos por un total de $24.692.653,44, sin que ninguno figure como abonado. El porcentaje de regularización registrado es del 0%.
“Son 50 años tirados a la basura”
Otro de los socios de la compañía, Armando Anasal, quien acumula casi cinco décadas de trayectoria en el sector textil, también se mostró profundamente afectado al comunicar el cierre.
“Toda mi vida pensé en ser industrial, pero la política tiene que ver, levanta y hace caer a la gente”, expresó entre sollozos.
Luego agregó: “Yo nunca me metí en política; en diciembre cumplo 50 años en este rubro, jamás me metí porque yo siempre creí que trabajando podía llegar a adelante. La política digita nuestras vidas, digita el futuro de todos y nada depende de nosotros. Son 50 años tirados a la basura porque no puedo llegar a nada. Ustedes creen que soy una mierda, pero créanme, la política nos hundió”.
Anasal también realizó una crítica directa al Gobierno nacional: “Piensen ustedes, los que pudieron votar a este gobierno, piensen a dónde los llevó. Con otros gobiernos todos sufrimos, pero teníamos plata en el bolsillo y teníamos para gastar. Solo les pido que piensen la próxima vez que voten porque la vida es política.”
Una industria textil atravesada por la crisis
Según la información institucional de la empresa, Will Der llegó a operar con más de 280 empleados en sus dos plantas bonaerenses, además de otras instalaciones ubicadas en Catamarca y Malvinas Argentinas, donde también fabricaba medias.
En abril, uno de los representantes de la firma había señalado que la empresa mantenía 70 trabajadores en Catamarca y aproximadamente 300 en Buenos Aires. Después del cierre de las dos plantas anunciado el viernes, la dotación quedó reducida aproximadamente a un tercio de aquel nivel.
El cierre se produce en un momento particularmente complejo para la industria textil argentina. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas, la producción del sector cayó 25,6% interanual en mayo, frente a una contracción del 2,5% registrada por el conjunto de la industria manufacturera.
Entre enero y mayo, la caída acumulada de la actividad textil alcanzó el 26,5%. Al mismo tiempo, las plantas del sector funcionaron utilizando apenas el 42,2% de su capacidad instalada, alrededor de 16 puntos por debajo del promedio de la industria.
Desde diciembre de 2023, el sector perdió 383 establecimientos y más de 25.600 puestos de trabajo formales, con un ritmo aproximado de 1.200 empleos mensuales.
El cierre de Will Der SA suma así un nuevo caso a la crisis que atraviesa la industria textil, con impacto directo sobre trabajadores, proveedores y plantas productivas que enfrentan una combinación de menor actividad, caída de pedidos y dificultades financieras.
La empresa textil Will Der SA cerró sus plantas de General Pacheco y Las Flores, en la provincia de Buenos Aires, y despidió a 120 trabajadores. La compañía, presidida por el exentrenador de Los Pumas Santiago “Tati” Phelan, fabricaba indumentaria para marcas internacionales y atribuyó la decisión a la falta de pedidos y al deterioro del sector textil.
Dos plantas cerradas, 120 despidos y 11 cheques rechazados por casi $25 millones. Will Der SA, una textil que llegó a producir para Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Macron, bajó las persianas en General Pacheco y Las Flores después de descubrir que ni fabricar para algunas de las marcas deportivas más conocidas del planeta alcanza cuando los pedidos desaparecen.
Uno de sus socios es Santiago “Tati” Phelan, exentrenador de Los Pumas y presidente de la compañía. En los audios con los que comunicó la decisión a los trabajadores contó que había salido a buscar encargos hasta en sectores completamente distintos: “Los planes de trabajo desaparecieron, fui a buscar empresas de minería, de otros rubros para hacer mamelucos, aunque sea, tapando agujeros que mostraban el poco trabajo que hay”. La reconversión industrial llegó al punto en que una fábrica de indumentaria deportiva estaba dispuesta a vestir mineros con tal de mantener las máquinas funcionando.
La situación financiera tampoco ofrece un tercer tiempo. El Banco Central registra 11 cheques rechazados sin fondos por $24.692.653,44 y ninguno regularizado. El porcentaje de pago es exactamente 0%, una cifra que no necesita economista, gráfico de barras ni PowerPoint con flechas ascendentes para transmitir el mensaje.
Armando Anasal, otro de los socios, lleva casi cinco décadas en la industria y quebró en llanto al despedirse de los empleados. “Toda mi vida pensé en ser industrial, pero la política tiene que ver, levanta y hace caer a la gente”, dijo. Después apuntó directamente contra el rumbo económico nacional y pidió a los trabajadores reflexionar sobre su voto.
El cierre ocurre mientras la industria textil opera con apenas 42,2% de su capacidad instalada y acumula una caída interanual de producción del 25,6% en mayo. Desde diciembre de 2023 desaparecieron 383 establecimientos y más de 25.600 empleos formales del sector.
Durante años, Will Der fabricó camisetas para gigantes internacionales. Esta vez no hubo marca capaz de patrocinar la falta de pedidos.