Dos efectivos de la Policía de Córdoba fueron detenidos acusados de integrar una organización criminal dedicada a cometer asaltos comando y de facilitar información sensible sobre los movimientos de las patrullas para favorecer los ataques y las fugas.

El fiscal de instrucción Juan Pablo Klinger ordenó la detención de Juan Pablo Páez y Franco Santiago Herrera Figueroa, ambos integrantes del Comando de Acción Preventiva (CAP) del Distrito 19.

Los efectivos fueron aprehendidos este jueves 13 de agosto en la ciudad de Córdoba y quedaron vinculados a una investigación que ya acumula 13 personas detenidas.

De acuerdo con la hipótesis de la investigación, los policías habrían aprovechado su función para proporcionar a los integrantes de la banda datos sobre los desplazamientos de móviles policiales.

Esa información habría permitido a los delincuentes conocer los movimientos de las patrullas en tiempo real, planificar los ataques y establecer rutas de escape con menor riesgo de ser interceptados.

El robo de $17,3 millones que aceleró la investigación

Uno de los episodios centrales de la causa ocurrió el 20 de abril en una vivienda ubicada sobre calle Luis Lagos García, en barrio Urca.

Alrededor de las 4 de la madrugada, un grupo armado ingresó al domicilio y redujo violentamente a una familia.

Los atacantes amordazaron a las víctimas y sustrajeron una Toyota Hilux y una Toyota SW4, además de joyas y otros objetos de valor.

Durante el asalto, los delincuentes también obligaron bajo amenazas de muerte a los propietarios a realizar transferencias mediante billeteras virtuales.

El monto total transferido alcanzó los $17,3 millones.

La reconstrucción del recorrido de ese dinero se convirtió en uno de los elementos centrales para avanzar sobre los presuntos integrantes y colaboradores de la organización.

La sospecha de una “zona liberada”

Las pesquisas permitieron vincular a uno de los presuntos delincuentes, Alan Guerra, con los policías ahora detenidos.

La principal sospecha es que los efectivos habrían actuado como facilitadores de la banda, aportando información vinculada con recorridos y despliegues policiales.

Además del episodio registrado en Urca, los investigadores analizan un robo de características similares ocurrido el 5 de abril en barrio Centro.

En ambos hechos, la investigación detectó como elemento recurrente el posible acceso anticipado a información sobre los patrullajes.

El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, se refirió a las detenciones y afirmó: “En la Policía nadie va a contar con protección y quienes deban ir presos, así lo harán”.

El funcionario sostuvo que la fuerza no brindará cobertura a integrantes que sean investigados por delitos.

Asociación ilícita y una investigación que continúa

Con las nuevas detenciones, la causa suma 13 personas privadas de la libertad, aunque todavía existe una orden de captura vigente contra otro sospechoso.

Páez y Herrera Figueroa enfrentan cargos por asociación ilícita y robo triplemente calificado.

La Fiscalía mantiene abierta la investigación y no descarta que puedan aparecer otros policías o civiles vinculados con la organización.

Uno de los ejes del expediente es el análisis del circuito financiero de las billeteras virtuales utilizadas durante los robos.

El seguimiento de las transferencias permitió reconstruir conexiones entre integrantes de la banda y avanzar sobre la estructura interna de la organización, mientras los investigadores buscan determinar la participación específica de cada uno de los acusados.