El Ministerio de Economía confirmó que el Sector Público Nacional (SPN) volvió a registrar superávit durante julio de 2026, luego del resultado fiscal negativo observado en junio.

Según los datos oficiales, el mes cerró con un superávit primario de $2.960.333 millones, equivalente a casi $3 billones, y un superávit financiero de $244.897 millones.

El resultado permite al equipo económico encabezado por Luis Caputo retomar la senda de equilibrio fiscal y avanzar hacia las metas establecidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Cómo quedaron las cuentas públicas en lo que va de 2026

Con el cierre de julio, el balance acumulado de los primeros siete meses del año permanece en terreno positivo, sostenido principalmente por la política oficial de reducción del gasto público.

El superávit primario acumulado equivale aproximadamente al 0,9% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el superávit financiero se ubica alrededor del 0,1% del PBI.

Desde el Palacio de Hacienda destacan especialmente el resultado financiero de julio debido a que se produjo durante un mes con una elevada concentración de vencimientos correspondientes a intereses de deuda.

Entre esos compromisos estuvieron los pagos de cupones de los bonos Globales y Bonares, que incrementaron las obligaciones financieras afrontadas por el Tesoro durante el período.

Ganancias impulsó los ingresos de julio

Uno de los elementos centrales para explicar el regreso al superávit fue el aumento de los ingresos tributarios vinculados con los vencimientos del Impuesto a las Ganancias.

Esos pagos aportaron recursos adicionales a las arcas públicas y permitieron compensar parte de las presiones fiscales que habían contribuido al déficit registrado durante junio.

De esta manera, la recuperación de los ingresos se combinó con la continuidad de la estrategia de contención del gasto impulsada por el Gobierno nacional.

Menor gasto en prestaciones sociales

La evolución del gasto mostró comportamientos diferentes entre las principales partidas. Durante julio, los subsidios económicos y los gastos de funcionamiento registraron incrementos intermensuales puntuales.

Sin embargo, el gasto destinado al conjunto de las prestaciones sociales mostró una reducción considerable: pasó de $11,6 billones en junio a $8 billones en julio.

La disminución real de distintas partidas y la continuidad del esquema de ajuste siguen siendo los principales pilares de la estrategia fiscal aplicada por el equipo económico.

Con estos resultados, el Gobierno volvió a exhibir superávit después del rojo de junio y fortaleció su posición frente a los compromisos fiscales asumidos con el FMI, mientras mantiene el equilibrio de las cuentas públicas como uno de los ejes centrales de su programa económico.