El Fondo Monetario Internacional reconoció la disciplina fiscal de Argentina y reclamó reformas para mejorar la recaudación y la calidad del gasto. La subdirectora de su Departamento de Asuntos Fiscales, Era Dabla-Norris, expuso las recomendaciones el miércoles 14 de octubre en Bangkok, durante las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial.
La funcionaria sostuvo que el equilibrio de las cuentas públicas sigue siendo un componente central del programa argentino. Para consolidarlo, propuso modificar tanto la estructura impositiva como la asignación de los recursos estatales.
El planteo coincidió con las reuniones de la delegación encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo. Las conversaciones se desarrollan en el marco de la tercera revisión del acuerdo con Argentina, que incluye las metas fiscales y de acumulación de reservas.
Exenciones del IVA e impuestos a los combustibles
Dabla-Norris puso el foco en los gastos tributarios: exenciones, deducciones y regímenes especiales que disminuyen los ingresos que podría percibir el Estado. Entre las prioridades mencionó reducir las exenciones del Impuesto al Valor Agregado.
También recomendó normalizar los impuestos a los combustibles y sustituir gradualmente otros gravámenes que el organismo considera distorsivos. La funcionaria no enumeró cuáles deberían reemplazarse ni presentó un calendario para hacerlo.
El objetivo expuesto por el Fondo es contar con fuentes de recaudación más estables y reducir los obstáculos que los impuestos generan sobre la inversión, el empleo y la producción. La revisión de excepciones forma parte de esa propuesta para ampliar la base tributaria.
Subsidios dirigidos a los hogares vulnerables
En materia de gasto, Dabla-Norris pidió mejorar la eficiencia de las erogaciones y continuar con la revisión de los subsidios. Su recomendación fue concentrar la asistencia en los hogares con mayores dificultades para afrontar los aumentos.
El planteo retoma la posición del organismo sobre los subsidios generalizados y las transferencias focalizadas. Para el FMI, contener precios para todos los consumidores demanda recursos públicos que también terminan beneficiando a sectores con mayor capacidad económica.
Durante la conferencia, las autoridades del Departamento de Asuntos Fiscales propusieron utilizar transferencias temporales destinadas a hogares vulnerables frente al encarecimiento de la energía. Los equipos del Fondo y las autoridades argentinas continuarán las conversaciones durante la revisión del programa.
El FMI elogió el miércoles 14 de octubre la disciplina fiscal argentina y pidió cambios en impuestos y subsidios. En Bangkok, Era Dabla-Norris recomendó reducir exenciones del IVA, normalizar los impuestos a los combustibles y reemplazar gradualmente tributos considerados distorsivos. También reclamó concentrar la asistencia estatal en los hogares vulnerables y mejorar la eficiencia del gasto.
El FMI felicitó a la Argentina por las cuentas y enseguida abrió otra lista de tareas. La disciplina fiscal recibió su reconocimiento, pero vino acompañada de pedidos para revisar exenciones, impuestos y subsidios. Una devolución parecida a cuando terminás de limpiar la casa y alguien pasa el dedo por arriba de la heladera: el esfuerzo se reconoce, la inspección continúa.
Era Dabla-Norris, subdirectora de Asuntos Fiscales del organismo, presentó las recomendaciones el miércoles 14 de octubre en Bangkok. El planteo incluye reducir exenciones del IVA y normalizar los impuestos a los combustibles, mientras la delegación encabezada por Luis Caputo mantiene conversaciones con el Fondo. La felicitación fiscal tiene una particularidad: siempre trae deberes para después del recreo.
Las exenciones entran en la categoría de gastos tributarios: recursos que el Estado deja de recaudar por excepciones y tratamientos especiales. El organismo quiere revisar esas puertas laterales del sistema impositivo, mientras propone retirar gradualmente gravámenes que considera distorsivos. La reforma promete ordenar el placard; la discusión empieza cuando hay que decidir qué traje pierde su percha reservada.
También pidió subsidios más concentrados en los hogares que necesitan asistencia. Para el Fondo, sostener precios de manera generalizada consume recursos y beneficia también a quienes tienen mayor capacidad de gasto. La propuesta es dirigir mejor la ayuda: hasta el subsidio necesita domicilio preciso, porque repartir con una regadera resulta bastante cómodo hasta que aparece la cuenta del agua.
Sobre los impuestos que deberían desaparecer, la funcionaria dejó planteada la orientación, sin enumerarlos ni presentar un calendario. El objetivo es sustituirlos por ingresos más estables y preservar el equilibrio fiscal, una mudanza tributaria donde cada mueble que sale necesita otro que sostenga el techo. En el idioma del FMI, aprobar las cuentas nunca equivale a terminar el examen.
