El gasoil argentino alcanzó los US$1,63 por litro en octubre y quedó por encima de otros cinco países comparados por la consultora Economía y Energía. El relevamiento utiliza datos de Global Petrol Prices y ubica detrás a Uruguay, Paraguay, México, Chile y Brasil.
En septiembre, Argentina ocupaba el segundo lugar de ese grupo, con un valor de US$1,51. El incremento de doce centavos por litro representa una suba mensual del 7,95% en dólares.
A principios de enero, el precio era de US$1,20. La diferencia acumulada hasta octubre alcanza los US$0,43 por litro, equivalente a un 35,83%.
Los precios del gasoil en los seis países comparados
Los valores por litro, expresados en dólares, quedaron ordenados de la siguiente manera:
- Argentina: US$1,63
- Uruguay: US$1,56
- Paraguay: US$1,54
- México: US$1,46
- Chile: US$1,46
- Brasil: US$1,35
La comparación depende tanto de los precios internos de los combustibles como del tipo de cambio de cada país. La diferencia entre Argentina y Uruguay, los dos primeros de este grupo, es de siete centavos de dólar por litro.
Los aumentos y la posición de la nafta
A fines de septiembre, las petroleras aplicaron aumentos de hasta el 5% en los combustibles, con diferencias entre compañías y regiones. Las actualizaciones se produjeron después de que el petróleo Brent superara los US$100 por barril.
YPF anunció entonces un incremento promedio del 1%. La empresa mantuvo su esquema de amortiguación de precios para administrar el traslado de las variaciones internacionales a los surtidores.
En la comparación de naftas, Argentina ocupa el cuarto puesto, con la súper a US$1,46 por litro. Uruguay, México y Chile presentan valores superiores.
Argentina encabeza la comparación del precio del gasoil entre seis países, con US$1,63 por litro en octubre. Según Economía y Energía, supera a Uruguay, Paraguay, México, Chile y Brasil. El valor aumentó 7,95% frente a septiembre y 35,83% desde enero, medido en dólares.
El gasoil argentino llegó a US$1,63 y ganó la comparación entre seis países. Uruguay y Paraguay completan el podio, mientras México, Chile y Brasil aparecen más abajo en la tabla de Economía y Energía: una competencia donde llegar primero tiene el pequeño inconveniente de que la medalla se cobra en el surtidor. El combustible consiguió una posición destacada; el tanque sigue teniendo exactamente la misma capacidad de antes, por una preocupante falta de solidaridad del fabricante.
En septiembre, el litro estaba en US$1,51 y Argentina ocupaba el segundo puesto de esa comparación; en octubre sumó doce centavos y pasó adelante. Parece una diferencia pequeña hasta que se expresa como aumento mensual: 7,95% en dólares, una cifra que tiene bastante más entusiasmo que la palabra «centavos». El surtidor hizo el sobrepaso y dejó el ticket como comprobante de la maniobra.
Desde los US$1,20 de enero hasta los US$1,63 de octubre, la diferencia acumulada es de 35,83%. El litro conserva su nombre, su volumen y su vocación de desaparecer durante el viaje, pero ahora exige una presentación económica bastante más solemne. Es el mismo invitado de siempre, solamente que empezó a cobrar entrada para sentarse en el tanque.
YPF aplicó un mecanismo de amortiguación para administrar los movimientos del petróleo y evitar que toda la volatilidad internacional llegara inmediatamente al precio local. La idea de poner un colchón entre el barril y el surtidor tiene su lógica; el problema es que el colchón también necesita explicar por qué la cuenta sigue subiendo. Hasta la amortiguación terminó viajando con equipaje extra.
La nafta súper aparece cuarta en su comparación, con US$1,46 por litro, detrás de Uruguay, México y Chile. Todavía conserva cierta distancia de la punta, un consuelo estadístico que difícilmente venga incluido como descuento al cargar. En esta carrera, el surtidor sube al podio y el automovilista paga la inscripción.
