La Asociación de Supermercados Unidos (ASU) pidió al Ministerio de Economía que promueva la adhesión de CABA, Santa Fe y La Pampa a Sircupa. La entidad busca extender las retenciones en billeteras virtuales para equiparar los mecanismos de recaudación de Ingresos Brutos entre cuentas bancarias y cuentas de pago.
La cámara, que representa a cadenas de supermercados y autoservicios, sostiene que las diferencias de control favorecen a competidores que operan informalmente. Solicitó que Nación impulse las incorporaciones mediante los acuerdos de armonización tributaria con las jurisdicciones.
Qué reclaman los supermercados
Juan Vasco Martínez, director ejecutivo de ASU, afirmó que las cadenas trabajan bajo controles bancarios rigurosos. Según su planteo, parte del comercio informal utiliza cuentas de pago para cobrar ventas que luego omite declarar.
La asociación considera que extender Sircupa ayudaría a reducir esa desigualdad. También plantea que ampliar la cantidad de contribuyentes que cumplen sus obligaciones permitiría avanzar hacia una menor presión sobre quienes ya tributan.
El gobierno de La Pampa rechazó avanzar con la adhesión. Su ministro de Economía, Guido Bisterfeld, argumentó que la incorporación sumaría presión fiscal sobre un sector mayoritariamente informal afectado por la situación económica.
Cómo funciona Sircupa
La Comisión Arbitral del Convenio Multilateral administra el Sistema Informático de Recaudación y Control de Acreditaciones en Cuentas de Pago. El mecanismo aplica retenciones sobre acreditaciones alcanzadas por los regímenes de Ingresos Brutos de las jurisdicciones adheridas. Los importes se computan como pagos a cuenta de ese impuesto.
Los proveedores de servicios de pago actúan como agentes de recaudación. La aplicación depende de los padrones y de las reglas correspondientes a los contribuyentes locales o del Convenio Multilateral. La cámara solicita ampliar ese esquema sin crear un impuesto adicional ni aumentar las alícuotas.
De acuerdo con las preguntas frecuentes de la Comisión Arbitral, los contribuyentes pueden consultar su inclusión mensual y las retenciones mediante SIFERE Web Consultas. Allí también se informa la alícuota asignada por las jurisdicciones participantes.
Los supermercados pidieron que CABA, Santa Fe y La Pampa se incorporen a Sircupa. La cámara ASU solicitó al Ministerio de Economía que promueva esas adhesiones para equiparar la recaudación de Ingresos Brutos en cuentas bancarias y billeteras virtuales. La entidad sostiene que las diferencias favorecen la competencia informal. La Pampa rechazó avanzar con la incorporación.
Los supermercados quieren que el fisco también pase por la caja de las billeteras virtuales. La Asociación de Supermercados Unidos pidió que CABA, Santa Fe y La Pampa se incorporen a Sircupa, el sistema que recauda anticipos de Ingresos Brutos sobre acreditaciones en cuentas de pago. En esta discusión, la fila que quieren ordenar es la de los contribuyentes.
El argumento empresario es que las cadenas operan con controles bancarios mientras parte de la competencia informal cobra mediante billeteras. ASU considera que esa diferencia beneficia a quienes omiten declarar ventas y pidió al Ministerio de Economía que impulse las adhesiones. La igualdad ante el fisco tiene ahora una versión comercial: que el descuento automático llegue también al mostrador de enfrente.
Sircupa funciona con padrones y las retenciones se computan como pagos a cuenta del impuesto. La cámara aclara que pide extender ese mecanismo, sin crear otro tributo ni aumentar alícuotas. El dinero, de todos modos, sale antes del saldo disponible: una sutileza contable que se explica con bastante más comodidad desde una planilla que desde una caja.
La Pampa respondió que no avanzará con la incorporación. Su ministro de Economía, Guido Bisterfeld, sostiene que sumaría presión sobre un sector mayoritariamente informal que atraviesa dificultades. La provincia y los supermercados miran el mismo anticipo desde extremos distintos del mostrador: unos ven una forma de emparejar controles; la otra, otra exigencia sobre actividades que ya vienen ajustadas.
ASU también plantea que ampliar el cumplimiento permitiría reducir la presión sobre quienes ya pagan. Es una aspiración empresaria, mientras el pedido concreto sigue siendo incorporar tres jurisdicciones al sistema. La parte inmediata del planteo tiene nombre, padrón y mecanismo de cobro; la eventual rebaja todavía pertenece al estante de las posibilidades.
