La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) retomó este lunes sus actividades tras el receso invernal, con el inicio de las mesas de exámenes y sin medidas de fuerza previstas para el comienzo del segundo semestre.
Desde ADICUS, uno de los gremios que representa a la docencia universitaria, señalaron que el escenario es diferente al del primer semestre y que, por el momento, las actividades académicas se desarrollarán con normalidad mientras esperan definiciones sobre el financiamiento universitario y la recomposición salarial.
Expectativa por el financiamiento universitario
El secretario general de ADICUS, Jaime Barcelona, explicó que el gremio sigue de cerca la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y la ampliación presupuestaria anunciada por el Gobierno nacional.
«Ahora estamos expectantes ante el anuncio que salió sobre el pedido que ha hecho el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Política Universitaria de fondos para el cumplimiento de la Ley de Financiamiento«, afirmó.
La modificación del Presupuesto 2026 fue oficializada mediante el Decreto 594/2026, que contempla una ampliación del gasto público de 4,45 billones de pesos. De ese total, el Ministerio de Capital Humano recibió 2,32 billones de pesos adicionales, destinados en su mayoría a transferencias para las universidades nacionales.
Sin paros previstos para el corto plazo
Barcelona sostuvo que, teniendo en cuenta el contexto actual y el receso invernal que aún continúa en varias provincias, no están previstas nuevas medidas de fuerza durante las próximas semanas.
«Las clases estarían normalizadas, como las mesas de exámenes y todo lo que implica este momento del año. Luego tenemos que ver cómo va la aplicación del Financiamiento Universitario, qué propuesta tiene el Gobierno y si cumplirán o no con la ley«, expresó.
El dirigente gremial indicó que la continuidad del plan de lucha dependerá del cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno nacional en materia presupuestaria y salarial.
Cómo seguirá el calendario académico
El primer semestre estuvo marcado por paros docentes, clases públicas y protestas, lo que afectó el normal desarrollo de las actividades tanto en las facultades como en los colegios preuniversitarios de la UNSJ.
Consultado sobre la recuperación de los contenidos, Barcelona destacó que la universidad logró sostener parte del dictado mediante las plataformas virtuales.
«La universidad tiene un sistema de plataformas digitales que no tienen otras escuelas. Si bien sabemos del impacto que hubo en el tema de dictado de clases, se ha podido complementar desde esa vía«, señaló.
Asimismo, indicó que la definición sobre una eventual extensión del calendario académico será analizada por el Rectorado y la Secretaría Académica de la universidad.
La situación volverá a evaluarse en agosto
Desde ADICUS consideran que, si el Gobierno cumple con la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, convoca a paritarias y avanza con una recomposición salarial acorde al atraso acumulado por el sector, el segundo semestre podría desarrollarse sin interrupciones.
No obstante, Barcelona aclaró que la situación se evalúa de manera permanente y que podrían surgir novedades hacia mediados de agosto.
«Estamos en condiciones de coronar el año con una aplicación plena de la ley de financiamiento y bajar el deterioro salarial que hemos tenido estos años. Ahora expectantes a que este pedido de fondos se materialice con una pronta recomposición salarial y que volvamos a una relativa normalidad en la universidad«, concluyó.
Con el regreso a clases tras el receso invernal, la Universidad Nacional de San Juan inició el segundo semestre con mesas de exámenes y sin medidas de fuerza previstas. Desde ADICUS señalaron que esperan la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial, aunque advirtieron que la situación será evaluada durante las próximas semanas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Después de un semestre donde los paros eran casi tan habituales como los parciales, la UNSJ arrancó la segunda mitad del año con una palabra que hacía tiempo no aparecía demasiado: normalidad. Al menos por ahora.
Las aulas volvieron a abrir, las mesas de examen comenzaron según lo previsto y, por primera vez en varios meses, el calendario universitario no arrancó acompañado de un cronograma de medidas de fuerza. No significa que el conflicto desapareció. Significa que, por el momento, quedó en pausa mientras todos miran hacia el mismo lugar: los fondos que prometió enviar la Nación.
La dirigencia gremial eligió una estrategia menos ruidosa y bastante más cautelosa. En lugar de anunciar nuevos paros, decidió esperar. Esperar que el financiamiento llegue. Esperar que aparezcan las paritarias. Esperar que la recomposición salarial no quede solamente escrita en un decreto. En la universidad pública también existe una materia obligatoria llamada paciencia, aunque hace tiempo que sus alumnos vienen rindiéndola en condición de libre.
Durante el primer semestre hubo clases públicas, semanas completas de paro y una fuerte discusión sobre el deterioro salarial de los docentes. Ahora el escenario parece distinto, pero nadie se anima a hablar de solución definitiva. En el mundo universitario argentino, la tranquilidad suele venir con asteriscos y fecha de revisión.
Mientras tanto, otra discusión empieza a tomar forma: cómo recuperar el tiempo perdido. Las plataformas virtuales ayudaron a sostener parte de la actividad académica, pero las autoridades deberán resolver si alcanza con esos contenidos o si será necesario modificar el calendario para completar el dictado de clases. Porque la tecnología puede reemplazar muchas cosas. La cantidad de horas que tiene un año, bastante menos.
ADICUS dejó una puerta abierta para agosto. Si el financiamiento se concreta y llegan las mejoras salariales, el segundo semestre podría desarrollarse sin sobresaltos. Si no ocurre, la calma podría durar menos que un recreo en época de finales.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) retomó este lunes sus actividades tras el receso invernal, con el inicio de las mesas de exámenes y sin medidas de fuerza previstas para el comienzo del segundo semestre.
Desde ADICUS, uno de los gremios que representa a la docencia universitaria, señalaron que el escenario es diferente al del primer semestre y que, por el momento, las actividades académicas se desarrollarán con normalidad mientras esperan definiciones sobre el financiamiento universitario y la recomposición salarial.
Expectativa por el financiamiento universitario
El secretario general de ADICUS, Jaime Barcelona, explicó que el gremio sigue de cerca la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y la ampliación presupuestaria anunciada por el Gobierno nacional.
«Ahora estamos expectantes ante el anuncio que salió sobre el pedido que ha hecho el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Política Universitaria de fondos para el cumplimiento de la Ley de Financiamiento«, afirmó.
La modificación del Presupuesto 2026 fue oficializada mediante el Decreto 594/2026, que contempla una ampliación del gasto público de 4,45 billones de pesos. De ese total, el Ministerio de Capital Humano recibió 2,32 billones de pesos adicionales, destinados en su mayoría a transferencias para las universidades nacionales.
Sin paros previstos para el corto plazo
Barcelona sostuvo que, teniendo en cuenta el contexto actual y el receso invernal que aún continúa en varias provincias, no están previstas nuevas medidas de fuerza durante las próximas semanas.
«Las clases estarían normalizadas, como las mesas de exámenes y todo lo que implica este momento del año. Luego tenemos que ver cómo va la aplicación del Financiamiento Universitario, qué propuesta tiene el Gobierno y si cumplirán o no con la ley«, expresó.
El dirigente gremial indicó que la continuidad del plan de lucha dependerá del cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno nacional en materia presupuestaria y salarial.
Cómo seguirá el calendario académico
El primer semestre estuvo marcado por paros docentes, clases públicas y protestas, lo que afectó el normal desarrollo de las actividades tanto en las facultades como en los colegios preuniversitarios de la UNSJ.
Consultado sobre la recuperación de los contenidos, Barcelona destacó que la universidad logró sostener parte del dictado mediante las plataformas virtuales.
«La universidad tiene un sistema de plataformas digitales que no tienen otras escuelas. Si bien sabemos del impacto que hubo en el tema de dictado de clases, se ha podido complementar desde esa vía«, señaló.
Asimismo, indicó que la definición sobre una eventual extensión del calendario académico será analizada por el Rectorado y la Secretaría Académica de la universidad.
La situación volverá a evaluarse en agosto
Desde ADICUS consideran que, si el Gobierno cumple con la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, convoca a paritarias y avanza con una recomposición salarial acorde al atraso acumulado por el sector, el segundo semestre podría desarrollarse sin interrupciones.
No obstante, Barcelona aclaró que la situación se evalúa de manera permanente y que podrían surgir novedades hacia mediados de agosto.
«Estamos en condiciones de coronar el año con una aplicación plena de la ley de financiamiento y bajar el deterioro salarial que hemos tenido estos años. Ahora expectantes a que este pedido de fondos se materialice con una pronta recomposición salarial y que volvamos a una relativa normalidad en la universidad«, concluyó.
Con el regreso a clases tras el receso invernal, la Universidad Nacional de San Juan inició el segundo semestre con mesas de exámenes y sin medidas de fuerza previstas. Desde ADICUS señalaron que esperan la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial, aunque advirtieron que la situación será evaluada durante las próximas semanas.
Después de un semestre donde los paros eran casi tan habituales como los parciales, la UNSJ arrancó la segunda mitad del año con una palabra que hacía tiempo no aparecía demasiado: normalidad. Al menos por ahora.
Las aulas volvieron a abrir, las mesas de examen comenzaron según lo previsto y, por primera vez en varios meses, el calendario universitario no arrancó acompañado de un cronograma de medidas de fuerza. No significa que el conflicto desapareció. Significa que, por el momento, quedó en pausa mientras todos miran hacia el mismo lugar: los fondos que prometió enviar la Nación.
La dirigencia gremial eligió una estrategia menos ruidosa y bastante más cautelosa. En lugar de anunciar nuevos paros, decidió esperar. Esperar que el financiamiento llegue. Esperar que aparezcan las paritarias. Esperar que la recomposición salarial no quede solamente escrita en un decreto. En la universidad pública también existe una materia obligatoria llamada paciencia, aunque hace tiempo que sus alumnos vienen rindiéndola en condición de libre.
Durante el primer semestre hubo clases públicas, semanas completas de paro y una fuerte discusión sobre el deterioro salarial de los docentes. Ahora el escenario parece distinto, pero nadie se anima a hablar de solución definitiva. En el mundo universitario argentino, la tranquilidad suele venir con asteriscos y fecha de revisión.
Mientras tanto, otra discusión empieza a tomar forma: cómo recuperar el tiempo perdido. Las plataformas virtuales ayudaron a sostener parte de la actividad académica, pero las autoridades deberán resolver si alcanza con esos contenidos o si será necesario modificar el calendario para completar el dictado de clases. Porque la tecnología puede reemplazar muchas cosas. La cantidad de horas que tiene un año, bastante menos.
ADICUS dejó una puerta abierta para agosto. Si el financiamiento se concreta y llegan las mejoras salariales, el segundo semestre podría desarrollarse sin sobresaltos. Si no ocurre, la calma podría durar menos que un recreo en época de finales.