Barack Obama anunció su respaldo al demócrata David Jolly para gobernador y se sumó al apoyo que ya había expresado Bill Clinton. Las elecciones en Florida se celebrarán el martes 3 de noviembre y enfrentarán a Jolly con el republicano Byron Donalds para suceder a Ron DeSantis.
El apoyo de Obama se difundió mediante un video en el que destacó las propuestas del candidato sobre vivienda, atención médica y educación. La campaña de Jolly publicó el mensaje en su sitio oficial.
El respaldo de los expresidentes demócratas
Obama presentó a Jolly como un dirigente con independencia de criterio y capacidad para enfrentar intereses económicos y políticos. Su intervención reforzó la presencia de figuras nacionales en la recta final de la campaña demócrata.
Clinton había participado el martes 20 de octubre en un encuentro junto al candidato en Pembroke Park, cerca de Miami. La actividad reunió a unos 500 asistentes y tuvo como eje las preocupaciones económicas de los residentes del sur del estado.
El expresidente habló sobre el precio de las viviendas, los alquileres, los seguros de propiedad y los gastos de salud. También cuestionó que la gestión estatal esté orientada a satisfacer al presidente estadounidense en lugar de atender las necesidades locales.
Donalds cuenta con el apoyo de Trump
En la campaña republicana, Donald Trump respalda a Byron Donalds y participó de un mitin a su favor en el suroeste de Florida. Además, tiene previsto otro acto el viernes 30 de octubre en Daytona Beach.
Los demócratas buscan recuperar una gobernación que no ganan desde 1994, cuando Lawton Chiles obtuvo su reelección frente a Jeb Bush. Chiles había llegado al cargo tras imponerse en los comicios de 1990.
La votación del 3 de noviembre definirá quién sucederá a DeSantis. Jolly y Donalds llegan a esa instancia con respaldos de dirigentes nacionales y con el costo de vida entre los principales asuntos de la campaña.
Barack Obama respaldó a David Jolly para gobernador de Florida y se sumó al apoyo de Bill Clinton. El demócrata enfrentará al republicano Byron Donalds en las elecciones del 3 de noviembre para suceder a Ron DeSantis. Donald Trump participa de la campaña de Donalds, mientras los demócratas buscan recuperar una gobernación que no ganan desde 1994.
Jolly sumó a Obama y Clinton; Donalds tiene a Trump haciendo campaña. La elección de gobernador de Florida reunió un reparto presidencial que podría llenar un escenario antes de que hablaran los candidatos. Los votantes elegirán entre David Jolly y Byron Donalds, aunque la previa viene con una considerable cantidad de invitados de Washington.
Obama respaldó al demócrata mediante un video y destacó sus propuestas sobre vivienda, salud y educación. Clinton ya había participado de un acto en Pembroke Park, donde habló de alquileres, seguros y gastos médicos. La campaña encontró una agenda bastante concreta: los costos que llegan todos los meses, tengan o no una figura nacional disponible para comentarlos.
Clinton pidió un gobernador que se levante pensando en las necesidades de los residentes y no en cómo hacer feliz a Trump. El presidente estadounidense, mientras tanto, respalda a Donalds y participa de su campaña. La elección es estatal, pero el vínculo con la Casa Blanca consiguió un lugar propio en la discusión, sin necesidad de presentar candidatura.
Para los demócratas, recuperar Florida exige romper una racha larga: su última victoria para gobernador fue en 1994, con Lawton Chiles. Desde entonces, el partido no volvió a ganar esa elección. Dos expresidentes pueden aportar visibilidad, pero la urna conserva una exigencia bastante antigua: los apoyos célebres tienen que convertirse en votos de personas que viven allí.
La sucesión de Ron DeSantis se resolverá el 3 de noviembre. Obama y Clinton eligieron a Jolly; Trump, a Donalds. Los candidatos llegan acompañados por nombres conocidos, pero el puesto tiene responsabilidades locales: vivienda, seguros, salud y educación. El respaldo presidencial ayuda a llenar el acto; el costo de vivir en Florida ocupa el resto de la semana.
