La Bolsa de Brasil cayó más del 15% durante la rueda del lunes 26 de octubre, después de la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El retroceso estuvo acompañado por una fuerte depreciación del real y subas en los futuros de tasas de interés.
La B3, que opera el mercado bursátil brasileño, confirmó que activó el mecanismo de seguridad conocido como circuit breaker. En su comunicado sobre la suspensión, informó una pausa de 30 minutos y una posterior reapertura mediante subasta.
Tras la reanudación, el Ibovespa, principal índice de acciones del país, registró pérdidas superiores al 15%. Las variaciones corresponden a operaciones durante la jornada.
Cómo funciona el freno a las operaciones
Las reglas de la B3 establecen una primera interrupción de 30 minutos cuando el Ibovespa pierde un 10% respecto del cierre anterior. Si después de reabrir alcanza una baja del 15%, corresponde otra suspensión de una hora.
En el mercado cambiario, el real registró una depreciación cercana al 12% frente al dólar. Al mismo tiempo, avanzaron los contratos futuros vinculados a las tasas de interés.
Las pérdidas alcanzaron a bancos, petroleras y fondos
Las acciones preferentes de Petrobras retrocedieron un 12%, mientras que los papeles de Itaú perdieron un 15%. En las operaciones previas a la apertura de Wall Street, el fondo iShares MSCI Brazil ETF, identificado como EWZ, llegó a caer un 27%.
El movimiento también alcanzó al ETF Nomura NF Ibovespa Link, negociado en Tokio, que registró una baja del 15%. Ese fondo está vinculado al desempeño del índice bursátil brasileño.
La jornada financiera siguió a la victoria de Lula sobre Flávio Bolsonaro en el balotaje del domingo 25 de octubre. El presidente obtuvo la reelección y consiguió su cuarto mandato.
Lula revirtió el resultado de la primera vuelta, en la que su rival había terminado adelante por casi dos puntos porcentuales. Antes de la segunda ronda, una encuesta de Quaest mostraba un empate técnico entre ambos candidatos.
La Bolsa de Brasil cayó más del 15% este lunes 26 de octubre, después de la reelección de Lula da Silva. La B3 interrumpió las operaciones durante 30 minutos y el real también sufrió una fuerte depreciación frente al dólar. Las pérdidas alcanzaron a Petrobras, Itaú y fondos de acciones brasileñas negociados en el exterior.
La Bolsa brasileña cayó más del 15% y necesitó media hora de pausa. Después de la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, el mercado recibió el lunes con acciones en rojo y un freno automático. La sofisticación financiera tiene estas cosas: miles de pantallas, operaciones a toda velocidad y, cuando todo se complica, el equivalente bursátil de bajar la térmica.
El mecanismo se llama circuit breaker y suspende las negociaciones cuando la caída alcanza determinados niveles. La B3 confirmó una interrupción de 30 minutos, pero después de la reapertura las pérdidas superaron el 15%. Hubo tiempo para respirar, revisar posiciones y volver a mirar los números: una pausa publicitaria bastante larga para que siguiera la misma película.
El real también sufrió una fuerte depreciación frente al dólar y los futuros de tasas de interés subieron. En las pantallas, la moneda brasileña acompañó el retroceso de las acciones con una sincronización que cualquier oficina pública envidiaría. Para ponerse de acuerdo en bajar, esta vez no hicieron falta reuniones, expedientes ni una comisión que estudiara el asunto.
Petrobras retrocedió un 12% e Itaú, un 15%, mientras el fondo EWZ llegó a perder un 27% durante las operaciones previas a la apertura estadounidense. La distancia tampoco ofreció demasiado refugio: el fondo Nomura vinculado al Ibovespa cayó un 15% en Tokio. Los activos brasileños viajaron al exterior y se llevaron el lunes en la valija.
Lula consiguió su cuarto mandato después de revertir la ventaja que Flávio Bolsonaro había obtenido en la primera vuelta. La elección terminó el domingo; el lunes, las pantallas financieras abrieron su propio capítulo, con porcentajes que cambiaban durante la rueda. La urna tiene horario de cierre. La cotización siempre consigue hacerse un rato más.
