El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza aprobó una actualización del Nomenclador de Servicios de Salud, la herramienta que establece los valores y criterios para la facturación de las prestaciones médicas del sistema público provincial.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 1332 y comenzó a regir desde el 15 de julio de 2026. La actualización se enmarca en la implementación de la Ley 9535, que creó el Ente de Recuperación de Fondos para el Fortalecimiento del Sistema de Salud (REFORSAL), organismo encargado de recuperar los costos de atención de pacientes con cobertura médica y garantizar la asistencia gratuita a quienes no cuentan con obra social o prepaga.
Aumento del 10% y nuevos criterios de facturación
Entre las principales modificaciones figura un incremento promedio del 10% en los aranceles respecto de los valores vigentes desde marzo de este año. Según la resolución, el ajuste responde al incremento de los costos que enfrenta el sistema sanitario provincial.
Además del aumento arancelario, el Ministerio incorporó cambios técnicos destinados a unificar los criterios de codificación, facturación y auditoría entre los hospitales públicos y las entidades financiadoras.
Qué cambia en el nuevo nomenclador
La actualización establece nuevos criterios para identificar y facturar especialidades, subespecialidades e interconsultas, además de incrementar la valuación de prestaciones consideradas estratégicas, como partos, cesáreas y vuelos sanitarios.
También incorpora nuevas reglas para determinar los días de internación clínica, quirúrgica y en áreas críticas, con criterios unificados para su reconocimiento.
Entre las novedades se suma la rehabilitación de piso pélvico al capítulo de rehabilitación y se reorganiza el apartado correspondiente a hemoterapia, diferenciando el procesamiento de hemocomponentes de su administración al paciente.
Asimismo, se implementa un nuevo sistema para reconocer el costo de medicamentos, descartables e insumos biomédicos, basado en una metodología que busca reflejar con mayor precisión los costos reales de adquisición.
La resolución establece que los nuevos valores deberán aplicarse a todas las prestaciones realizadas desde el 15 de julio de 2026 y dispone que el texto completo del nomenclador, junto con sus futuras modificaciones, será publicado en el sitio web oficial del Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza.
El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza actualizó el Nomenclador de Servicios de Salud con un incremento promedio del 10% en los aranceles de las prestaciones médicas del sistema público. La medida, oficializada mediante la Resolución 1332, entró en vigencia el 15 de julio de 2026 e incorpora cambios en los criterios de facturación, auditoría y reconocimiento de costos sanitarios.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una consulta médica, un parto o un vuelo sanitario ahora tienen nuevos valores de referencia en Mendoza. El Gobierno provincial actualizó el nomenclador que utilizan los hospitales públicos para facturar prestaciones y acomodó los números a una realidad donde los costos de la salud no dejaron de subir.
El aumento promedio es del 10%, pero la reforma no se queda en los porcentajes. También cambia la forma de registrar, codificar y reconocer distintos servicios médicos para que hospitales y financiadores hablen el mismo idioma administrativo. Parece un detalle técnico, hasta que una factura depende de una sola palabra mal cargada.
Entre las novedades aparecen mayores valores para prestaciones consideradas estratégicas, como partos, cesáreas y vuelos sanitarios, además de nuevos criterios para internaciones y una metodología diferente para calcular el costo de medicamentos e insumos biomédicos. La burocracia hospitalaria rara vez ocupa los titulares, aunque es la que después decide cómo se financia buena parte del sistema.
La actualización también incorpora nuevas prestaciones, reorganiza áreas como hemoterapia y busca reflejar con mayor precisión los costos reales de atención. En salud, los pacientes suelen mirar el consultorio; las cuentas empiezan mucho antes, en una planilla de aranceles que casi nadie conoce.
El desafío ahora será que la actualización administrativa acompañe el funcionamiento cotidiano de los hospitales. Porque cambiar un nomenclador lleva una resolución; sostener un sistema de salud requiere bastante más que un boletín oficial.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza aprobó una actualización del Nomenclador de Servicios de Salud, la herramienta que establece los valores y criterios para la facturación de las prestaciones médicas del sistema público provincial.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 1332 y comenzó a regir desde el 15 de julio de 2026. La actualización se enmarca en la implementación de la Ley 9535, que creó el Ente de Recuperación de Fondos para el Fortalecimiento del Sistema de Salud (REFORSAL), organismo encargado de recuperar los costos de atención de pacientes con cobertura médica y garantizar la asistencia gratuita a quienes no cuentan con obra social o prepaga.
Aumento del 10% y nuevos criterios de facturación
Entre las principales modificaciones figura un incremento promedio del 10% en los aranceles respecto de los valores vigentes desde marzo de este año. Según la resolución, el ajuste responde al incremento de los costos que enfrenta el sistema sanitario provincial.
Además del aumento arancelario, el Ministerio incorporó cambios técnicos destinados a unificar los criterios de codificación, facturación y auditoría entre los hospitales públicos y las entidades financiadoras.
Qué cambia en el nuevo nomenclador
La actualización establece nuevos criterios para identificar y facturar especialidades, subespecialidades e interconsultas, además de incrementar la valuación de prestaciones consideradas estratégicas, como partos, cesáreas y vuelos sanitarios.
También incorpora nuevas reglas para determinar los días de internación clínica, quirúrgica y en áreas críticas, con criterios unificados para su reconocimiento.
Entre las novedades se suma la rehabilitación de piso pélvico al capítulo de rehabilitación y se reorganiza el apartado correspondiente a hemoterapia, diferenciando el procesamiento de hemocomponentes de su administración al paciente.
Asimismo, se implementa un nuevo sistema para reconocer el costo de medicamentos, descartables e insumos biomédicos, basado en una metodología que busca reflejar con mayor precisión los costos reales de adquisición.
La resolución establece que los nuevos valores deberán aplicarse a todas las prestaciones realizadas desde el 15 de julio de 2026 y dispone que el texto completo del nomenclador, junto con sus futuras modificaciones, será publicado en el sitio web oficial del Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza.
El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza actualizó el Nomenclador de Servicios de Salud con un incremento promedio del 10% en los aranceles de las prestaciones médicas del sistema público. La medida, oficializada mediante la Resolución 1332, entró en vigencia el 15 de julio de 2026 e incorpora cambios en los criterios de facturación, auditoría y reconocimiento de costos sanitarios.
Una consulta médica, un parto o un vuelo sanitario ahora tienen nuevos valores de referencia en Mendoza. El Gobierno provincial actualizó el nomenclador que utilizan los hospitales públicos para facturar prestaciones y acomodó los números a una realidad donde los costos de la salud no dejaron de subir.
El aumento promedio es del 10%, pero la reforma no se queda en los porcentajes. También cambia la forma de registrar, codificar y reconocer distintos servicios médicos para que hospitales y financiadores hablen el mismo idioma administrativo. Parece un detalle técnico, hasta que una factura depende de una sola palabra mal cargada.
Entre las novedades aparecen mayores valores para prestaciones consideradas estratégicas, como partos, cesáreas y vuelos sanitarios, además de nuevos criterios para internaciones y una metodología diferente para calcular el costo de medicamentos e insumos biomédicos. La burocracia hospitalaria rara vez ocupa los titulares, aunque es la que después decide cómo se financia buena parte del sistema.
La actualización también incorpora nuevas prestaciones, reorganiza áreas como hemoterapia y busca reflejar con mayor precisión los costos reales de atención. En salud, los pacientes suelen mirar el consultorio; las cuentas empiezan mucho antes, en una planilla de aranceles que casi nadie conoce.
El desafío ahora será que la actualización administrativa acompañe el funcionamiento cotidiano de los hospitales. Porque cambiar un nomenclador lleva una resolución; sostener un sistema de salud requiere bastante más que un boletín oficial.